Antes que nada quisiera agradecer a mis lectores el que me den ánimos para seguir escribiendo artículos desde esta trinchera. Es algo que agradezco de corazón y que me empuja en esta labor de concienciación ciudadana que me he impuesto.
 
Dicho esto, como antiguo habitante de Dos Hermanas (Sevilla), voy a entrar a valorar los resultados electorales andaluces desde mi particular y peculiar punto de vista.
 
Y creo que todo ha cambiado para que todo siga igual. Me alegra el descalabro de la izquierda en mi querida Dos Hermanas, pero no espero mucho del PP.
 
Por que en Castilla y León, tras largos años de poder pepero, todo sigue igual. Sigue la despoblación, sigue la desindustrialización, y sigue el camino imparable de esta región hacia el abismo.
 
Por ello nada espero del PP, ni en Andalucía ni en España. Ya he comentado en muchas ocasiones lo profundos que son los problemas de nuestra patria y que estos no se arreglarán con más parches si no con la cirugía que extirpe los cánceres que padecemos. 
 
Y tampoco espero nada de Vox. Ya ven como se las ha arreglado el PP para dejarlos fuera de juego. Vox es un bluff más que acabará deshinchándose. No se puede hacer política desde el oportunismo sino desde las más arraigadas convicciones.  Vox son una panda de oportunistas y cantamañanas que acabará siguiendo el mismo camino que Ciudadanos y Podemos.
 
Como digo y seguiré diciendo, solo la cirugía podrá arreglar los gravísimos problemas que tenemos.  Y solo hay una formación dispuesta a aplicarla. Y esta es FE-JONS. Una formación fuera del sistema. Ha obtenido malos resultados electorales una vez más debido al cerco mediático impuesto. Pero es la única que ve cuales son los problemas reales y sus dramáticas soluciones. 
 
Así que no se hagan ilusiones con la victoria pepera. El aborto seguirá campando a sus anchas y ahí continuarán las expoliadoras autonomías. Solo acabando con estas lacras y muchas otras acabará el país cogiendo el pulso de nuevo. Y estas lacras solo pueden ser abolidas desde fuera del sistema. 
 
Yo por mi parte seguiré en la lucha. Con mis artículos, mis libros y mis discos. Con mis triunviratos y con mis intenciones de reorganizar FE-JONS Zamora.  Y sobre todo promoviendo esa marcha de los chalecos azules prevista para el Otoño.
 
Porque la inflación seguirá subiendo al igual que el IPC y las energías.  Porque todo esto nos llevará a más paro y a mas desindustrialización.  Y sobre todo porque la despoblación seguirá azotándonos inmisericorde.
 
Esta es mi lucha. La lucha de una visión de las cosas a largo plazo. La visión de los problemas reales y la de la búsqueda de soluciones energéticas y radicales que devuelvan al rumbo de la grandeza a nuestro sufrido país.
 
Y estoy seguro que los camaradas conseguiremos a largo plazo estos objetivos. Porque la verdad está en nuestro lado y el pueblo español acabará despertando. 
 
Así que no festejemos la victoria de las derechas. Pondrán unos parches y unos paños calientes, pero no se atreverán con usar la necesaria cirugía. 
 
Aquí me tienen pues, acabando mi café y mi puro. A punto de volver al tractor. Por mucho Feijoó que tenga el PP, los problemas seguirán ahí, intactos, y nos tocará algún día solucionarlos a nosotros.
 
Como ya les dije en alguna ocasión, habrá que podar la administración igual que se poda a un árbol frutal. Fuera los chupones y las ramas muertas. Fuera las malas hierbas también. Y el árbol terminará dando frutos sabrosos y jugosos.
 
Que no cunda el desánimo entre los camaradas pues. El pueblo español acabará despertando y nos encargará la sagrada misión de devolverle a la patria el pulso que ha perdido. Os lo aseguro.
 
Y nada más. Felicitar a los habitantes de Dos Hermanas por haberse desprendido de sus querencias. Primer paso ineludible para que un día vuelvan sus miradas hacia nosotros.  Nos espera una ardua tarea y nos pillará preparados y con ilusión.
 
Y supongo que al PSOE le acabará pasando lo que en Francia e Italia.  Y las corrientes del norte de Europa, la de las patrias identitarias, cruzarán los Pirineos y llegarán a nosotros antes de lo que pensamos.