Este texto está dedicado a la verdadera militancia socialista, a las bases y a la buena gente que como yo, un día creyeron que se podía hacer un mundo mejor, y eligieron el color rojo que representaba el Partido Socialista Obrero Español dejándose el alma en esa empresa, en la que sin buscar enemigos y desde la paz, creyeron un día.

 

Resultado de imagen de luena y sanchez

 

El PSOE es una caja de bombas a punto de explotar. Decadente y perdido, el histórico partido que tiene sede en la calle Ferraz, se ha convertido en un organismo maltratado por la mayoría de sus actuales dirigentes en ese afán por revalidar títulos y cargos, sin pensar ni un solo momento en la verdadera razón y en los porqués de su existencia.

 

Los que un día nos consideramos socialistas, los socialistas de verdad y miles de personas que se han dejado la vida en cimentar esta institución, estamos preparando nuestras prendas más oscuras para poder asistir al inevitable entierro de lo que hoy en día y por otra parte, no sirve absolutamente para nada.

 

El despilfarro y la corrupción, la traición, las sangrías internas y el permanente odio cuerdas, han terminado de la manera más triste, por derrumbar lo que podríamos asimilar como un verdadero imperio, al que los ciudadanos de todas las edades, le debemos mucho y que fue totalmente necesario en el proceso de evolución que determina el futuro de cualquier país.

 

No sé si reír o llorar. Pero echar un ojo a la actualidad del día y encontrarse con la realidad de lo que siguen representando esta panda de membrillos que todavía pretende transmitir que no pasa nada, es realmente patético.

 

En un día como hoy, donde lo rojo se pierde entre los demás colores y en un momento donde ni siquiera las victimas del terrorismo son defendidas por esta institución, podemos ver a la secretaria general del partido en Andalucía, decir que se va a presentar a las primarias y que por encima de todo, ama profundamente a eso que dice representar. La persona que enarbola el símbolo del enchufismo y la corrupción institucional, el desempleo y el mayor atraso escolar de toda España, es la mejor alternativa a liderar a Pedro Sánchez. Y así, con toda su desvergüenza lo expone sin ningún problema.

 

¿Cuántas derrotas necesita el PSOE para reaccionar? ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que todos y cada uno de que forman la cúpula de Ferraz se vayan a su casa? Gente con una historia que demuestra la hipocresía del político sin vocación, del político por interés, del pirata que sin tener oficio ni beneficio saquea al resto y mata por llevar en la mano cualquier bandera que le proporcione el sustento.

 

Sería hora que los históricos que pusieron de moda el socialismo en España como una alternativa válida y necesaria, asomaran la cabeza y arrimándose a lo poco válido que todavía podría quedar, tomaran cartas en el asunto e impusieran el final del caos.

 

Hace mucho tiempo que renegué de un partido al que representé. Y no lo dejé atrás por lo que el alma del mismo significa, ni por lo que representa su militancia. Me olvidé de él por el nivel moral e intelectual tan bajo que tenía la gente que figuraba en todo lo alto. Viví la traición y la mentira permanente, la falsedad y el interés personal como único fin en la lucha por conseguir un estatus.

 

 

El actual partido socialista obrero español, es en mi opinión el mayor nido de serpientes que día tras día buscan una presa de la que alimentarse y un lugar donde hacer la digestión.