La alienación que lleva la izquierda en su hoja de ruta desde siempre dentro de su política educativa es la demostración palpable de una maquiavélica estrategia de destrucción de todo aquello que equivalga a un razonamiento empírico que dé a la sociedad los mecanismos socioculturales capaces para algo tan esencial, que la izquierda detesta y teme tanto, como la libre elección de pensamiento. 

El nuevo atentado contra la cultura de esta pobre generación de nuestros jóvenes es el llamado "currículo ESO" una auténtica vergüenza que quiere conseguir lo que tanto les gusta a estos que nos mandan, una sociedad partida en dos con una elite, ellos y los suyos, con una educación para ellos impartida en centros privados, y en contraposición una masa analfabeta de súbditos que no tengan acceso a la cultura porque se la han robado vaciando de contenido el cuerpo real de asignaturas a estudiar indispensables para el conocimiento de algo tan importante como el sentido del hombre y su paso por el mundo. 

En la filosofía, por ejemplo, está el todo del hombre y su evolución de pensamiento a lo largo de escuelas y tendencias. Quitar la filosofía de los planes de estudios inmediatamente venideros es un objetivo real. Recortar el estudio de la historia a partir de un determinado siglo es una barbaridad sin justificación alguna. 

Eliminar el estudio, como van a hacer, de la Revolución Francesa, o lo que es más grave, eliminar la enseñanza de la conquista de América es una vergüenza que puede tener consecuencias muy graves para nuestra juventud. Quieren acabar con el esfuerzo y la recompensa. Están hablando de que los jóvenes podrán pasar de curso con asignaturas pendientes y que materias tan vitales como las matemáticas tienen que inclinarse a un concepto de género. Nadie ha explicado que es eso de género aplicado a las matemáticas. Todo un disparate. Este plan es puro relativismo. No importa lo que tú sepas, parecen querer decir, porque vas a saber lo que nosotros, la elite que manda, te vamos a dejar que sepas, que será lo suficiente para que nos sigas manteniendo allí arriba. Este es el mensaje de esta izquierda que odia y teme la cultura y roba la posibilidad del conocimiento a los ciudadanos para convertirlos en tristes súbditos. Cabezas vacías con miradas perdidas mirando fijamente las pantallas de unos tristes móviles que son cárcel y estrategia perversa y que poco a poco va creando un ejército de fantasmas sin referentes del pasado y lo que es mucho peor sin ningún futuro.