La invasión rusa de Ucrania ha recordado al mundo el significado de la palabra “patriotismo”. Los ucranianos se han unido a su ejército y están dando pruebas de su valor y determinación para defender su patria. Los que creían que las fuerzas ucranianas serían barridas en horas por la apisonadora rusa tienen que reconocer su error. El presidente ruso Vladimir Putin ha echado mano de sus aliados musulmanes chechenos y de tropas bielorrusas ante el elevado número de bajas en su ejército.

Muchos ucranianos han regresado a su país para combatir, y gente de toda clase y condición se ha unido a la lucha, incluso los políticos. Algo sorprendente si pensamos en muchos de los dirigentes de Europa Occidental. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que viste de uniforme y manda mensajes para animar a la defensa, se negó a ser evacuado. “La lucha está aquí. Necesito munición, no un viaje”. Otra figura destacada es el alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, excampeón mundial de los pesos pesados, que también ha tomado las armas para defender su ciudad y ha impuesto un prolongado toque de queda “para una defensa más eficaz de la capital y la seguridad de sus habitantes”.

Pero también hay otros políticos, mucho menos conocidos, que se han unido a la lucha. Uno de ellos es el diputado Sviatoslav Yurash, que pertenece al partido Servidor del Pueblo del presidente Zelenski. Yurash es el diputado más joven, sólo tiene 26 años, de la Rada Verkhovna, el parlamento ucraniano. El joven diputado decidió tomar las armas porque “e s nuestra capital, es nuestro país, es nuestra tierra, nuestra gente. No puedo quedarme de brazos cruzados mientras un dictador loco intenta destruir mi nación”.

La imagen de Sviatoslav, armado con un fusil automático ‘Kalashnikov’, el famoso AK-47, patrullando por las calles de Kyiv, llamó la atención de distintos medios de comunicación internacionales. En una entrevista el pasado 25 de febrero con el canal británico GBNews, el político ucraniano señalaba que “necesitamos que el mundo se despierte y nos ayude en esta lucha. Necesitamos cascos, chalecos antibalas, de todo, porque nos enfrentamos a uno de los ejércitos más fuertes del mundo”. Dos días después la agencia turca Anadolu también le entrevistaba mientras se dirigía a la Catedral de San Miguel. Yurash señaló que: “No soy un soldado, pero la cuestión es que esto es una lucha en la que ahora todos estamos involucrados. El asedio a Kyiv está ocurriendo”.

El martes habló para el canal británico 4 News sobre la zona de exclusión aérea que Ucrania pide a la OTAN: “El punto es que la zona de exclusión aérea es una medida humanitaria que detendría el bombardeo indiscriminado de civiles ucranianos […] No sé cuantos más videos de personas muertas, edificios civiles volados o niños muertos, necesita ver Occidente para entender que necesitamos una zona de exclusión aérea reforzada por la OTAN”.

Después de varios intentos he podido hablar telefónicamente con él. Como tantos otros, Sviatoslav está completamente dedicado a la defensa de su ciudad, por lo que sólo pudimos hablar unos minutos antes de que la conversación se cortará. Esto es lo que me contó el joven diputado, uno más de los muchos defensores de Ucrania.

¿Cuál es la situación en este momento en Kyiv?

Nos estamos preparando para la llegada de una columna de 40 kilómetros de largo de tropas rusas, una columna de la que está hablando todo el mundo. Nuestros ciudadanos no están dispuestos a entregar la ciudad, así que nos estamos preparando para la batalla de todas las formas posibles.

¿Quedan muchos civiles en la ciudad?

Esta es una ciudad muy grande de cinco millones de personas, algunas han huido pero muchas otras han preferido quedarse para luchar, también ha habido otras que se han ido a sus lugares de origen para combatir allí. El punto es que esto se trata de una invasión a gran escala en todos los frentes y somos miles los que hemos decidido quedarnos para pelear.

La imagen de los políticos ucranianos tomando las armas por su país ha impactado en Europa Occidental, donde desgraciadamente existe una enorme falta de patriotismo.

La verdad es que lo que dice es muy triste. La realidad de nuestro país no nos deja otro camino que participar en la lucha, y eso es lo que vamos a hacer, luchar hasta el final. No tenemos otra opción.