Blas Piñar vio desde el principio muy claro la acción de ofensiva que se cernía sobre España y valientemente la denunció por toda la geografía de España hasta muy avanzada edad: “una de terror, pretendiendo desmoralizarnos, y otra de penetración ideológica y táctica, con el propósito de engañarnos” (Contestación el 24 de octubre de 1975 a una pregunta de Radio Nacional). Y esa denuncia que hoy recogen muchos jubilados encantados de haberse conocido, la recogimos los jóvenes que en aquellos años encontramos en él, en DON BLAS PIÑAR, magisterio, reacción y valentía.

    ¿Cuándo traspasó España los límites cuyas consecuencias hoy nos precipitan al más estrepitoso fracaso?

    ETA le ganó la guerra a España. Se la ganó, porque ETA dejó de matar cuando quiso o le convino. Ante cuya declaración de alto el fuego se rindió el Estado. Ese mismo Estado que en boca de todos sus gobiernos le hizo llegar a ETA el siguiente mensaje: “El día que los terroristas dejen de matar, la democracia española sabrá ser generosa”. Que seguramente es la declaración de rendición más ignominiosa de la Historia. ¡Y claro que ha sido generosa! Para empezar, por no haber ajusticiado a los autores, cooperadores e inductores de mil asesinatos, y haber mantenido de por vida en la cárcel a los encubridores y cómplices.

    Pero todavía hay más. Más, porque hemos visto salir de las cárceles a terroristas de la banda, verdaderos asesinos en serie, y no siempre tras haber cumplido sus reducidas condenas. Asesinos en serie, muchos de los cuales hoy viven tranquilamente en sus pueblos sin ser molestados, tomándose sus vinos y paseando a sus hijos en carritos. El caso de Valentín Lasarte no es único.

    El martes 28, el Gobierno de S.M. Felipe VI presidido por Pedro Sánchez se alía con HB-Bildu -coalición de extrema izquierda de partidos de ideología nacionalista e independentista vasca afines a los postulados de ETA- para sacar su Ley de Memoria Democrática. Ley que pretende ampliar la de Memoria Histórica aprobada en 2007 por el Gobierno del perturbado José Luis Rodríguez Zapatero. Una iniciativa que, junto con el “cordón sanitario” a VOX, ha estado en la mente de este Gobierno desde el inició de su legislatura.

    España se hunde en una espiral conflictiva que nos precipita a una configuración peligrosa de tendencia polarizadora en la que no podemos descartar el enfrentamiento.

    Algo se debería hacer respecto al Gobierno, y al sistema.