Hay un nuevo súper alimento verde que está listo para tomar el lugar de la col rizada. Y son las algas.

Las algas son las reinas del yodo. Debido a que viven en el mar, las algas marinas son una fuente natural de este importante mineral.

El yodo es esencial para la glándula tiroides. Regula muchas reacciones bioquímicas centrales en tu cuerpo, incluyendo la síntesis de proteínas, la actividad enzimática, y las actividades metabólicas.

Tu cuerpo también necesita las hormonas de la tiroides hace para un desarrollo óseo adecuado y el desarrollo del cerebro del bebé durante el embarazo y la lactancia. Por mucho tiempo se pensó que el problema de la deficiencia de yodo se había contrarrestado añadiéndolo a la sal de mesa, o sal yodada.  Pero nuevos estudios indican que la deficiencia de yodo en realidad ha aumentado más de cuatro veces en los últimos 40 años.

Esto significa que casi el 74% de los adultos sanos no consumen suficiente yodo. A nivel mundial, la deficiencia de yodo es un problema en 47 países  y afecta a cerca de 2,2 millones de personas.

Los síntomas más comunes de hipotiroidismo son fatiga, dificultad para perder peso, estreñimiento, resequedad de la piel, pérdida de cabello, y sensibilidad al frío.

El yodo de las algas puede ayudar a contrarrestar muchos de los problemas asociados con el hipotiroidismo.

He aquí algunas razones para comer más algas:

  1. Es un superalimento del océano

Como se ha mencionado, las algas contienen cantidades significativas de yodo, pero también contienen un montón de potasio, magnesio, calcio y hierro. También están llenan de vitaminas, antioxidantes, fitonutrientes, aminoácidos, grasas omega-3 e incluso de fibra.

  1. Tiene poderes curativos

Si bien hay muchos tipos de algas marinas, todas contienen vitaminas y nutrientes similares.

Pero la Kelp, una gran alga parda que típicamente tiene un tallo largo y duro con una amplia fronda dividida en tiras, es una fuente importante de yodo, magnesio, potasio, calcio, boro, fibra soluble y hierro, y, por supuesto, las vitaminas A, B12, C y E.

Además contiene ácido algínico, una sustancia que protege a la planta de las bacterias. Cuando se come, ayuda a tu cuerpo para reducir la exposición a la radiación y evitar la absorción de metales pesados.

El ácido algínico en el kombu, otro tipo de alga, ayuda a prevenir la obesidad y la diabetes. También es un anticoagulante que evita la formación de coágulos sanguíneos y disminuye la amenaza de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, y obstrucciones en las venas.

También puede ayudar a prevenir las caries en los dientes, promover la buena salud digestiva, protegerse contra la gripe y otros virus.

Las algas marinas también han demostrado inhibir la bacteria Helicobacter pylori, responsable de las úlceras de estómago. Y por si fuera poco, si tienes una condición inflamatoria de la piel, las algas pueden ayudar.

Hace unos 100 años, un químico japonés descubrió que un tipo de alga roja contiene ácido glutámico, que es clave para un sistema nervioso sano y que funcione adecuadamente.