Una Plataforma de movimientos ciudadanos convoca el CONGRESO 2 DE MAYO, invitando a los Colegios Oficiales de Médicos, a abogados y políticos a un debate público y abierto sobre la pandemia

Entrevista a Verónica Castillo, miembro del Comité organizador

Un fenómeno que ha tenido lugar como consecuencia de la pandemia es la debilitación de la democracia, causada por la aplicación de un conjunto de medidas que han limitado gravemente nuestros derechos y libertades, entre ellas la libertad de expresión, mediante la imposición de una única verdad, de una verdad «oficial» creada por los medios de comunicación al servicio del sistema, hecho que ha motivado la crítica, la censura e incluso la persecución del pensamiento disidente.

En este marco, un conjunto de movimientos ciudadanos ha lanzado la iniciativa de proponer la realización de un debate público, con el nombre de Congreso 2 de Mayo, que tendrá lugar en Madrid el próximo 1 de mayo, sábado, en el hotel NH Príncipe de Vergara, de Madrid, en horario de 9 a 20 horas, costando 45 euros la entrada (desayuno incluido)

¿Cuál es el propósito de este Congreso sobre la pandemia, el primero de este nivel que se celebra en Madrid?

Nuestro objetivo es establecer un debate público y abierto sobre la naturaleza científica y médica de la pandemia, sus características epidemiológicas en cuanto a los datos disponibles sobre su incidencia en la población mundial y particularmente de España, la justificación médica de las medidas sanitario-políticas que se han adoptado para combatir esta pandemia ―las cuales han restringido gravemente los derechos y libertades ciudadanas recogidos en nuestro ordenamiento jurídico y constitucional―, y la idoneidad de los tratamientos terapéuticos que se han implementado ―en especial de las vacunas―.

Según esta intención, da la impresión de que el Congreso pretende ser un foro de discusión, una mesa abierta donde se expongan los criterios científicos y políticos que han motivado el debilitamiento de nuestro sistema democrático

Efectivamente, ya que esta discusión no ha tenido lugar ni en los medios de comunicación ni en las tribunas políticas, ni en los instituciones sanitarias. Es así como hay un debate pendiente, y en este sentido el Congreso pretende ser ese lugar de encuentro donde se pueda celebrar ese debate público y abierto donde las distintas instancias médicas, sanitarias, políticas y jurídicas puedan presentar sus opiniones, sus argumentos y sus posturas ante la crisis pandémica, en la certidumbre de que la conquista de la verdad en el mundo de la ciencia solo es posible mediante la discusión y el debate, mediante el contraste de pareceres, donde las distintas posturas ante un hecho han de ser contrastadas mediante el aporte de pruebas científicas que las avalen.

Si este debate no se ha realizado hasta ahora ha sido porque desde las instancias oficiales se ha establecido el poder monolítico de una sola versión de esta pandemia, a la que podemos llamar «oficial», versión trasmitida hasta la saciedad por medio de unos medios de comunicación en los que se han censurado las opiniones contrarias al discurso oficial, que, lejos de tener acceso a estos medios, han sido silenciadas, cuando no perseguidas y anatematizadas, incluso cuando estas opiniones fueran formuladas por personalidades cualificadas en el ámbito de la ciencia, la medicina y la jurisprudencia.

Llama la atención de que nadie ha presentado las pruebas científicas que avalen las medidas tan drásticas que se han aplicado para combatir la pandemia, o, a lo más, se nos ha dicho que estas directrices venían recomendadas por «comités de expertos» que luego se ha revelado que no existían. ¿Por qué cree usted que se han silenciado sistemáticamente las opiniones contrarias a la versión oficial?

Bueno, es un hecho evidente que hay autoridades médicas en clara connivencia con el poder, en el sentido de que vienen a ser cargos casi políticos, que apoyan los intereses de los gobernantes; también es un hecho sabido que una parte del colectivo médico tiene lo que se llama «conflicto de intereses», referido en especial a las grandes compañías farmacéuticas, y la conjunción de estos dos hechos ha motivado que no haya tolerancia para los colectivos que discrepan de la verdad única que han impuesto.

Para conseguir este objetivo, se necesitará que las autoridades sanitarias asistan al Congreso, para que pueda haber un verdadero debate. ¿Han cursado invitación a los Colegios Oficiales de Médicos?

Por supuesto que lo hemos hecho, y también hemos invitado al Colegio Oficial de Abogados de Madrid, pues no hay que olvidar que las medidas draconianas de los estados de alarma, de los confinamientos, de las mascarillas, de las vacunas, etc. atentan claramente contra el ordenamiento legal, los principios constitucionales, y las declaraciones de bioética.

¿Esperan su presencia? ¿Tienen confianza en que asistirán al Congreso?

Pues ya podrá imaginarse que nuestra confianza en que den la cara de una vez es prácticamente nula: si no lo han hecho después de más de un año, ¿por qué iban a hacerlo ahora?

Si esto sucede, se frustrará entonces la naturaleza del Congreso, pues el debate no será posible

Lo que no será posible es que ellos expongan sus argumentos, pero los colectivos convocantes sí lo harán, y entonces se generará un debate entre estos movimientos, pues, a pesar de que comparten muchas opiniones, siempre hay detalles, divergencias en algunos aspectos, aunque desde luego que no serán de mucha importancia. En todo caso, el no querer debatir ya es una clara muestra de su derrota, de su rendición.

¿Por qué cree que esos colectivos «oficiales» no asistirán?

Pues, sencillamente, porque no tienen ningún argumento científico con el que justificar esta auténtica dictadura que sufrimos. Por ejemplo, ¿cómo van a demostrar que las mascarillas son eficaces para combatir el contagio, y, a la vez, que no tiene efectos gravemente adversos sobre la salud? Eso es imposible, y lo mismo pasa a la hora de garantizar que las vacunas son seguras, eficaces, y que no tienen efectos adversos graves.

¿Qué colectivos intervendrán en el Congreso?

Pues tendremos una representación variada y completa, representativa de bastantes de los movimientos ciudadanos que luchan por esclarecer la verdad y defender la libertad: médicos, biólogos, abogados, políticos, psicólogos, bomberos, policías, periodistas…

Para finalizar, ¿por qué el nombre de «Congreso 2 de Mayo»? Dicho así, parece más bien una celebración sobre el 2 de mayo de 1808, más que una convención médico-científica y jurídica…

El Comité organizador ha querido realizar este evento en la víspera de una fecha señalada en la historia de España ―y de Europa―, como es el día 2 de mayo, pues en esa efemérides de hace 113 años un pueblo oprimido se levantó contra la opresión de un invasor que pretendía secuestrar su soberanía, destruir su identidad, y alterar su historia introduciendo en ella principios y estructuras extrañas a la idiosincrasia del pueblo español. Ese día, el pueblo de Madrid, el pueblo llano, la gente de a pie, sin la colaboración de sus gobernantes y autoridades, protagonizó uno de los acontecimientos más gloriosos de nuestra historia, clamando por la defensa de su libertad y su identidad.

El Congreso 2 de mayo pretende que este ejemplo sirva como un faro de luz en estas espesas tinieblas que nos asedian en la actualidad, alumbrando el camino que debemos seguir para recuperar la verdad y, con ella, nuestras libertades y nuestros derechos, en el convencimiento de que LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES.

Para más información: https://t.me/congresodosdemayo

Email: info2@win-war.org

El Congreso se podrá ver en diferido, previo pago, en: https://win-war.org/winwartv/