Después de publicar Asco de Feminismo, han sido muchas las quejas e insultos que he recibido. Al igual que otras veces, todas a excepción de una, han sido hechas de forma anónima y mayoritariamente como comentario en el mismo blog. Por otra parte, han sido varios los amigos de Facebook, todos ellos hombres, que se han sentido indignados por mis palabras.

 

Por tanto, quiero corroborar y reiterar cada palabra que escribí ayer, manifestando que todas y cada una de las mujeres que se han dirigido a mí, después de leer esa entrada, están totalmente de acuerdo conmigo y me han entendido a la perfección.

 

Asco de Feminismo era una entrada destinada a crear polémica, celebrando fuera de su fecha, por un problema de tiempo, “El Día de La Mujer” en un formato destinado a mujeres. Tenía muy claro que el prepotente gremio masculino, se iba a erigir en defensor de lo que en sus pocas luces, siguen viendo como la parte débil de la sociedad.

 

Antes de continuar quiero dar públicamente las gracias a Fernando Gámez, por haber sido, sin entenderme, la única persona que se ha atrevido a criticar públicamente mi texto, sin contemplaciones y en cada una de sus vertientes. No le gustó mi estilo, dudó de mi cociente intelectual, me denomino rancio machista, machote, maleducado y por el hecho de vivir conmigo, comparó a Ana con Melania Trump. En el momento que termine esta nueva entrada, le pediré perdón por mis respuestas e incluso amistad, que seguro aceptará. De verdad, gracias.

 

Pero más allá de todas esas opiniones, quiero dejar varios puntos claros. Lo primero que hay que saber es que no escribo  para agradar, ni tampoco para que se entiendan o justifiquen mis posiciones. Es importante saber que yo no soy de las personas que dice respetar a todo el mundo, porque hace muchos años me enseñaron, que el respeto se tiene a dos tipos de personas: A las que se lo ganan y a las que no conoces, hasta el punto de no tener porqué respetar ni el rango de la sangre.

 

 

Si queremos igualdad, hagámosla. Porque está en nuestra mano no sentirnos diferentes y porque no solo las mujeres luchan por ellas mismas, sino que son las personas en general, las que deben de posicionarse en la idea de que no siéndolo, todos somos iguales. El Feminismo y el Machismo son conceptos que deberían haber quedado extinguidos hace mucho tiempo.

 

Hay una frase de Anatole Frace, que define muy bien todo este tipo de movimientos colectivos que viven del cuento amparándose en reivindicaciones. Feministas, Colectivos Gays, Transexuales y Lesbianas, Manos Limpias, Greenpeace, o cualquiera de los millones de organizaciones no gubernamentales que existen. Vive de tus actos y no de tus ideas.