Mi “porra” para decidir el número de escaños que podría sacar la señora Monasterio y VOX ha sido un fracaso total. Le asigné 31 y ha obtenido 13. Un desastre en toda regla. Suspenso.

Como eximente solo puedo alegar el imprevistísimo comportamiento de los madrileños y especialmente de la Derecha. Creí, y estaba convencido, y sigo estando, que, ciertamente, doña Isabel se había conquistado a la base más fiel del PP desde los tiempos de Fraga.. pero, no le daba ese mismo apoyo al cobardica Presidente Casado, por su sumisión a la Izquierda y  sus miedos a que le tachen de “fascista”  y mucho más de “franquista”. El hombre que permitió la felonía del traslado de los restos de Franco no podía tener los apoyos de la generación de la Transición. El hombre que pacta con la Izquierda el reparto de los Jueces, que apoya la Ley del Menor y no monta en cólera por la Ley de la Memoria Histórica, el hombre que se deja engañar un día sí y otro también por el tahúr que okupa la Moncloa, no puede tener los apoyos de la Derecha española.

Creí, y ese ha sido mi error, que esa gente, a pesar de su admiración y su buena disposición a darle su boto a la señora Ayuso, acabaría dándoselo a VOX y, por tanto, a doña Rocío Monasterio, con lo cual el voto útil le favorecería más a ésta que a la vencedora de hoy.

No ha sido así y de ahí la victoria aplastante de doña Isabel. En este caso han podido más la emoción y el corazón, que el entendimiento y la razón. Por lo que yo he venido diciendo desde el inicio de este “Medio Folio”: “Isabel Ayuso sí, Pablo Casado no”. Naturalmente, todos los que amamos a España nos alegramos, al menos o al más, por haber evitado que el “Frente Popular Rojo” pasase y se hiciera con el Poder de Madrid. Pero eso no quita que desconfiemos de lo que pueda pasar en el futuro, ya que estando detrás don Casado y don Egea nada bueno se puede esperar.

A pesar de todo: ¡ME RINDO! y como profesor me pongo un Suspenso. Espero acertar otra vez.