La ignorancia es tan dañina que el ministro Garzón parece tener endiosamientos, malas referencias, desinformación plena, nulo conocimiento, nefasta formación y mala fe.

Dudo que quede en España algún ganadero que no haya pedido la dimisión de Alberto Garzón, ministro de Consumo del Gobierno de Pedro Sánchez, sector comunista. Su falta de preparación y su desconocimiento del mundo ganadero le ha llevado a demostrar su ignorancia en «The Guardian». Además de inconsciente es un hipócrita porque en su boda no faltó solomillo. ¿Qué tiene este desorejado contra la carne? Primero fue con los chuletones y ahora contra toda la carne que se produce en España. Precisamente suelta esa estupidez en la prensa de un país que es un importante consumidor, además de Alemania, Francia, Portugal e Italia y otros países de la UE. Tanto EE.UU. como Alemania tienen un mercado consolidado de la carne de porcino español.

Como la ignorancia es muy atrevida, este muchacho no alcanza a saber el daño que ha hecho diciendo que “España importa carne de mala calidad procedente de animales maltratados”. No me sirve el arreglo posterior porque lo ha empeorado. Tras eso, tanto Alemania como Francia han pedido informes a la Sanidad española y a otros ministerios afectados sobre las declaraciones y la certidumbre de las mismas, además exigen pruebas. No duden de que parte de las exportaciones se paralizarán y descenderá el consumo de carne española en el exterior. ¿Sabrá el mediocre Garzón que en 2019 fue China nuestro principal cliente de carne? Bien es verdad que se dieron circunstancias anómalas, pero se abrió un mercado cuya potencialidad es abrumadora. Ahora sí estoy convencido que si los tontos volaran no nos daba el sol. ¡Vaya gaznápiro de ministro!

Alberto Garzón ha cabreado hasta a las vacas. Hay que decir a ese pobre cebollino, ministro cuota y adoquín iletrado, que las vacas llevan el cencerro para algo muy distinto a lo que él piensa. Hoy los ganaderos españoles y la gran mayoría de la población le hubiésemos dado con él de muy buen grado. ¿Pero adónde se ha criado este mentecato, Dios mío? No dudo de que los neandertales le hubieran hecho «los perrillos» en Atapuerca. Sólo nos libra de mayores consecuencias la nula credibilidad que tiene este grosero y asnal personaje; debe de pensar que los animales de las granjas son apaleados, pasan hambre o qué sé yo. La ignorancia es tan dañina que el ministro Garzón tiene endiosamientos, malas referencias, desinformación, nulo conocimiento, nefasta formación y hasta mala fe. Lo suyo ha sido una vulgar y zafia «garzonada».

Según ICEX DATACOMEX, en el año 2020, fue la carne de porcino la que más se exportó, superando los dos millones ciento treinta mil toneladas, seguido de despojos y grasas de porcino. El segundo lugar, a mucha distancia, fue para la carne de vacuno que casi llegó a las doscientas mil toneladas. ¿Entenderá algo este «cabestro» de ministro si le hablamos en Tm? Algo más lejos queda el ovino en la cantidad de exportaciones. El total de carnes exportadas en ese año supera los tres millones de Tm. Y si hablamos de dinero, el sector cárnico español exportó más de 8.600 millones de euros. Lo pongo en letra por si el artículo cae en manos de Alberto Garzón y no sabe leer las cantidades numéricas.

Ya hemos hablado de las circunstancias especiales del año 2020. En ese año «China se convirtió en el primer cliente de las carnes españolas, duplicando sus compras de porcino y dejando más de 1.400 millones de euros en la balanza comercial española, un 20% de las exportaciones totales de nuestras industrias cárnicas». A ver, ministro desinformado, te lo entrecomillo por si no lo entiendes y porque son datos oficiales copiados textualmente.

Muchos son los políticos que han pedido a Garzón que dimita o sea cesado por el presidente, pero dos han dado la cara desde el primer momento: Lambán, de Aragón, y Fernández Mañueco, de Castilla y León. Los han secundado los ganaderos y agricultores, además de todo el sector cárnico. «No puede ser ministro de España ni un día más», ha dicho el presidente aragonés. Metió la pata con las salas de juego diciendo que había descendido el porcentaje del juego (estábamos ilegalmente confinados bajo amenaza de denuncia); lo hizo con la gasolina incidiendo en que circulaban menos coches y se consumía menos (estábamos ilegalmente confinados bajo amenaza de denuncia); lo repitió con los chuletones que es cuando fue ridiculizado al máximo y lo hace ahora demostrando la ignorancia y el analfabetismo que le caracteriza. ¡Qué cruz, señor!

Alberto Garzón necesita su momento de gloria porque está en un ministerio inservible como tal y, además, sin funciones. Sabido es que, cuando la vaca no tiene que hacer, mata las moscas con el rabo. Pues este muchacho pretende matarlas a cañonazos. Algo le pasa por esa cabeza desnortada, descoordinada y atrofiada. La envidia en los comunistas es muy grave y ha perdido el protagonismo con Yolanda, la ministra comunista. ¿Me siguen? Es un caso muy parecido a la recientemente enriquecida, también ministra comunista, encajada como cuota-catre en el Ministerio de IGUAL DA.

¡Albricias para Lambán! Ha sido el primer barón socialista que ha exigido la dimisión de un miembro del Gobierno socialcomunista. La industria alimentaria española también está que se sube por las pareces. Pensarán en el londinense «The Guardian» que el ministro español sabe algo de alimentación, industrias cárnicas, comercio o política. Es urgente que dé explicaciones en el Parlamento español y después sea cesado. Y que no se vaya sin pedir perdón, cierre la puerta y apague la luz.

¿A qué llama maltrato animal? Ha demostrado él es un animal y nadie le ha maltratado, como mucho será crucificado dialécticamente, pero ahí parará la vejación. Garzón ha agredido a un sector clave de la economía española; la gravedad está en que lo ha hecho mintiendo y con mala fe. Este ridículo ministro es un insulto al sentido común, un cabestro en toda regla y un trastornado.

Me imagino a los ganaderos de toda España con deseos de subirlo al Gólgota del escarnio. Si sólo le llaman ignorante, dese por satisfecho, pero supongo que la mayor beneficiaria y destinataria del soez recuerdo será su progenitora. Tal vez no supo educar a tiempo a este cencerro ministerial.

España es España y cuando uno se sube al guindo sin permiso, hay que bajarlo a pedradas, aunque sean dialécticas. Y en eso estamos.