La Ley de Memoria Histórica que aprobó el PSOE bajo el mando del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero no es suficiente para el actual secretario general, Pedro Sánchez, quien ampliar su campo de acción y castigo.

Esta nueva versión de la Memoria Histórica contiene una mayor carga ideológica que la anterior y busca perpetuar ‘su verdad’ mediante la eliminación de cualquier discrepancia a la misma.

Hay cinco aspectos que sobrepasan lo conocido hasta ahora. Aqui la TIENES ENTERA POR SI NO ME CREES, pero estos son los 5 puntos:

1. Se creará una Comisión política de la Verdad

La ley socialista busca crear una Comisión de la Verdad que establezca los crímenes de lesa humanidad y de guerra que se realizaron desde el levantamiento en 1936 hasta la aprobación de la Constitución en 1978.

Todo a la anterior a esa fecha, es decir las causas de la guerra o las víctimas de la II República -en especial las asesinadas por su fe, queda fuera del estudio. Creo, sinceramente, que la Ley de Memoria Histórica de Zapatero y la nueva que se pretende aprobar a propuesta del partido de asesinos que fue el PSOE tiene, entre otros, un objetivo esencial: limpiar de la historia de España la sucia y sangrienta y criminal trayectoria del PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL.

Por supuesto, sus conclusiones serán de carácter vinculante para los poderes públicos y nadie las podrá discutir. Yo les propongo a esta Comisión que empiecen por estos 11 "fascistas":

Joan Barnades de ERC, encontró un relato de las memorias de quien era regidor de Acción Catalana Republicana, responsable por entonces de Seguridad Ciudadana y miembro del Ayuntamiento y del Comité de Milicias Antifascistas, Antoni Planagumà, dicho por el propio republicano: “la insoportable, la imperdonable matanza del Triai del día 31 de octubre de 1936 fue la obra de una locura, de un asesinato colectivo, de una villanía monstruosa. En justicia cabe decir que ninguna de las víctimas merecía la pena de muerte. Rehenes de un bombardeo naval sobre la línea de comunicación con Francia, fueron inmolados por el hecho de encontrarse detenidos en la prisión de Olot por una causa nimia, un exceso en el lenguaje de algunos, un comportamiento discutible de otros y especialmente cuatro representantes de la industria local que cumplían una estricta detención de ocho días por una carencia a la deontología comercial”.

¿Quién fueron las víctimas del Triai? (*) datos extraídos de Somatemps

– José Maria de Bolós Llabonera, farmacéutico de Olot, casado, de 29 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Ramon Llongarriu Català, abogado soltero de Girona, de 39 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Juan Romero Alcaraz, empleado, casado, de Valencia, de 43 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Manuel Sellas Cardelús, carpintero casado de Olot, de 48 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Jesús Miguel Girbau, monje franciscano de Palafrugell, de 38 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Ramon Arques Masoliver, decorador de Olot, soltero, de 22 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Juan Plana Moreu, industrial de Barcelona, casado, de 44 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.
– José Maria Plana Moreu, industrial de Barcelona, casado, de 41 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Manuel Serra Legares, industrial de Olot, casado, de 48 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Ramon Alcalde Figueres, obrero fabril de Olot, casado, de 40 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

– Victoriano Díaz Gutiérrez, monje franciscano de Riosequino (León) de 27 años, muerto en el prado del Triai el 31 de octubre de 1936.

Como se ve, algunos eran obreros, sin más. No eran soldados de nada, ni combatientes de nadie. Algunos no eran ni de Olot. La historia puede reinventarse lo que uno quiera, pero en el prado del Triai, en el 1936 fueron asesinados obreros, industriales y monjes, sin más. Sólo por estar presos. A los mártires del Triai aquella noche del 31 de Octubre de 1936 se las asesinó sin razón, después de viles detenciones. Planagumà, que desconozco si aún vive, escribió una carta a Jordi Canal, historiador de Olot, donde también relataba en sus memorias que condenaba los asesinatos sin tapujos y asumía parte de la culpa, pues era la cabeza del departamento local de Industria y, por lo tanto, responsable de unos cuántos prisioneros: cuatro empresarios que cumplían un arresto de ocho días porque no habían obedecido una normativa de cariz económico. Según su versión, estaba al corriente de la movilización de los más radicales, pero nunca llegó a temer por la integridad de los de la prisión. En el relato se señala como inductor de los hechos a Ramon Poyo, del PSUC.

2. Se exhumará a Franco del Valle de los Caídos

Se trata de una de las grandes obsesiones de la izquierda en los últimos años, y el PSOE ha apostado fuerte por apropiarse de este monumento construido en honor a todas las víctimas del conflicto.

Solo dos cosas para esta "comisión de expertos"¿No fue Jose Antonio Primo de Rivera una víctima de dicha Guerra Civil para la que se creó el Monumento? y la segunda es que evidentemente, Francisco Franco no lo era y por supuesto, no debe de estar allí. Él, no quiso estar allí, quería ser enterrado en el cementerio del Pardo, pero fue el "emérito" Juan Carlos I quien lo propuso y a partir de ahí, déjenlo descansar en paz  y pidan responsabilidades a su ejemplo de democracia y reinado.

3. Se enseñará los dogmas de Memoria Histórica en los colegios

Si se aprueba esta reforma, el 31 de octubre pasaría a ser reconocido como día de recuerdo y homenajea las víctimas en recuerdo del 31 de octubre de 1978, fecha en el que fue aprobada en en el Congreso y en el Senado la Constitución del 78.

Además, se pondrán placas en aquellos lugares que se hayan cometido crímenes de guerra, según los expertos escogidos por PP, PSOE, C´s, Unidos Podemos, etc. Y hay que recordar que se endurecen las sanciones a quienes no retiren los símbolos franquistas como se indica en la actual ley.

También se obliga al Ministerio de Educación a incluir en los programas educativos “la enseñanza de la historia democrática española y la lucha por los valores y libertades democráticas”. ¿Esto no es adoctrinar?

4. Censura de Memoria Histórica para los medios de comunicación

Dice el artículo 35:

“A través de los medios de comunicación públicos, se promocionará el conocimiento de la memoria democrática española mediante programas específicos de divulgación y mediante la cobertura informativa de actividades relacionadas con la materia. La divulgación dará difusión al relato de las víctimas. Asimismo, se elaborará un manual de estilo para el adecuado tratamiento de la información en materia de memoria histórica”.

No se hace mención alguna a los medios privados, pero si se tienen en cuenta la metodología utilizada hasta ahora por los Gobiernos de turno (como con la violencia de género) aquellos que no se atengan a la normativa de la pública se quedarán sin publicidad institucional, la más importante para los medios de comunicación.¡¡¡Viva la libertad de expresión!!! Ya se sabe, somos libres para decir lo que queramos, pero si dices lo que no me interesa, te morirás de hambre.

5. Y quienes disientan: cárcel o multa

Aquellos valientes que decidan desafiar a la nueva ley socialista, se podrán enfrentar a diferentes multas y penas, a saber:

De 2.000 a 10.000 euros de multa para quienes se nieguen a cumplir una resolución sobre la retirada de un símbolo por considerarse franquista. Ha habido muchos casos de este tipo al querer retirar cruces por considerarse franquistas.

De 200 a 2.000 euros de multa para los que exhiban públicamente elementos contrarios a la Memoria Histórica.

De uno a cuatro años de prisión para los que públicamente “fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contras las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo por su condición”.

También para quienes distribuyan o vendan escritos con la misma condición del apartado anterior.

Penas de seis meses a dos años cárcel para quienes enaltezcan o justifiquen el franquismo.

En todos los casos, se impondrá además la pena de inhabilitación especial para profesión u oficio educativo por un tiempo superior entre tres y diez años de la pena por privación de libertad que se le imponga por el delito relacionado con faltar a la Memoria Histórica.

Se aprueba la destrucción, borrado o inutilización de los libros, archivos, etc. que den soporte a los delitos de los apartados anteriores.

Para los funcionarios públicos que por sí mismo o como miembro de un organismo colegiado voten en contra de medidas que supongan la aplicación de la memoria democrática, resultando en el bloqueo e incumplimiento de las mismas, será castigado con entre un año y medio a cuatro años de prisión e inhabilitación especial de empleo o cargo.