El Atlético de Madrid salió a por todas en el Calderón. Y llegó a soñar con la remontada después de que Saúl Ñíguez en el 12’ y Griezmann de penalti en el 16’ pusieran contra las cuerdas a los blancos. Pero los de Simeone bajaron la guardia a partir del 20’, dejando que el Real Madrid se apoderara del balón… hasta que llegó el tanto de Isco al borde del descanso que dejó prácticamente sin esperanza a los rojiblancos. El Real Madrid se convierte así otra vez en el verdugo del Atlético por cuarto año consecutivo, después de vencer a los rojiblancos en la final de Lisboa de 2014, en los cuartos de final de 2015 y en la final de Milán el año pasado.

Con este pase, el Real Madrid se ha convertido en el ‘rey’ de las finales de Champions, ya que con esta última atesora nada más y nada menos que 14. En esta última se verá las caras con la Juventus el próximo 3 de junio en Cardiff cpara defender además el título conquistado el año pasado en Milán. Benzema ha sido el que ha puesto la guinda al pastel de este pase, con una jugada, probablemente una de las mejores de su carrera, que supuso el gol de Isco en el 42’.

Este ha sido el último partido de Champions que se disputa en el Vicente Calderón, que se despide de la competición ovacionando a su equipo y con una victoria que no ha valido para dar el pase a los suyos para la final. La nota negativa se dio antes del encuentro, cuando un total de 25 personas, entre ellas cinco policías, fueron atendidas de heridas leves por sanitarios del Samur-Protección Civil en las inmediaciones del campo. Un seguidor blanco también fue atacado con brutalidad por seguidores rojiblancos.