La palabra comenzó a usarse en la década del 60 para etiquetar a los que negaban las matanzas de judíos, gitanos y deficientes mentales en todo el territorio controlado por el Tercer Reich. En un principio era gente que, sin seriedad, desconocía las abundantes pruebas.
Pronto el concepto fue cambiando, y se comenzó a llamar Negacionista a cualquiera que aportara datos diferentes, o buscara nuevas pruebas, que contradijera así sea ínfimamente el dogma oficial.
Pronto los historiadores se hallaron ante un dilema, tragarse íntegro un relato, o ser estigmatizados como negacionistas. Esto significa ser despedido de las universidades, que sus libros sean retirados de la venta, y si ocurre en Austria, ser condenado a prisión.
La narrativa oficial dice que las cámaras de gas usaban un gas llamado Cyklon B, fabricado por la química Farben. 
Un historiador remarcó que ese producto era un insecticida, llevado originalmente a los campos para matar a los piojos, y que si bien se probó experimentalmente en niños y enfermos, la cantidad necesaria era tal que lo hacía ineficiente, especialmente en invierno. En cambio se usaba el monóxido de carbono de motores diesel. 
Si bien es un tema polémico, está probado que en el campo de Belzec así era.  
Este historiador fue expulsado de la universidad, sus libros prohibidos y terminó preso. Está preso por decir que los nazis mataban con monóxido de carbono en vez de con Zyclon B.
El plan es que nadie nunca se atreva a cuestionar ni una coma de los relatos del poder.
Matar con monóxido de carbono es algo que los nazis copiaron de los comunistas rusos. Ah, pero negar las masacres soviéticas no es delito, al contrario.
En Argentina la lista oficial, de desaparecidos por el régimen militar es de 6415, pero una ley obliga a decir que son 30.000. Es lo mismo, dicen algunos, uno o mil está mal, por supuesto. El tema es que por ser familiar de desaparecido se cobra una indemnización de 450.000 dólares. ¿Que juez, que abogado, que empleado público se arriegaría a ser arrastrado por el fango, o ir preso por negarle el derecho a un designado por el sistema para cobrar?
Luego apareció la narrativa del calentamiento global. Un inmenso negocio de venta de cuotas de CO2 que mueve miles de millones al año. Además la narrativa permite avanzar hacia la prohibición de viajes y turismo a la clase media y media baja, un objetivo de la Agenda 2030.
Si un cientifico, un meteorólogo, un periodista o simplemente una persona que lee, remarca que, según la tablas de temperaturas en la Edad Media había 3° más de temperatura promedio (período cálido medieval), es acusado de Negacionista. 
Incluso un profesor de idiomas tiene mucho cuidado de decir que Groenlandia, descubierta por los Vikingos en la Edad Media, significa 'tierra verde'. No vaya a ser que un alumno se dé cuenta que hoy no hay nada verde allí, porque hace más frío, y cuestione la narrativa. A la Agenda 2030 no le gusta eso. La orden es repetir dogmas, no pensar. Hoy científicos, médicos y docentes son, salvo excepciones, loritos caros.
Desde 1990 la Elite (Fundación Rockefeller, Fundación Bill y Melinda Gates, Open Society Fundations, Fundación Ford, Club de Roma, Grupo Bilderberg) venía preparando un Escenario de dictadura sanitaria global. Pueden buscarlo y leerlo, escrito hace mas de 30 años: Comienza un Sars en China, se cierra a la gente en su casa, se toma la temperatura de las personas, se los embozala (calladitos y obedientes), se anulan todos los derechos y libertades, los gobiernos del mundo toman el control absoluto, los incrédulos y críticos, o sea cualquiera que no acepte la narrativa completa, es acusado de negacionista. Los médicos que no se pliegan son perseguidos, se encarcela a los más conocidos. Se trucan fotos de muertos en las calles, ataúdes en Copacabana.Quien se opone es Negacionista, sus amigos le dan la espalda, su familia no les cree. Los periodistas a sueldo de la Industria Farmacéutica, que factura 40.000 millones de dólares al año, llaman a los que resisten Conspiranoicos (una palabra creada en los 60 para ridiculizar a los que dudaban de la historia oficial sobre el asesinado de Kennedy). 
La gente es marcada como ganado, quien no lleva la marca no puede comprar ni vender, no tendrá vida social dicen los políticos títeres de la Elite. Es el Nuevo Orden Mundial, cuyo últimos toques se dieron en el "Ev&nto 201" (incluso debemos ponerlo así, para que las computadoras de las Redes Sociales no lo censuren, para cuidarte).
Lo que no contaba la Elite es que los que nos dimos cuenta somos muchos, que no nos pudieron quebrar, que cada día alguien ya no puede seguir cerrando los ojos, aceptando el absurdo.  
Elite, métanse el Nuevo Orden Mundial en las suprarrenales, con nosotros no van a poder.
 
            Texto de Horacio Rivara.