He de confesar que cuando el inefable y plagiador de tesis doctorales Pedro Sánchez hizo público su batallón ministerial lo escuché con mucha perplejidad.

El número de ministros era desproporcionado; ciertos ministros eran “desechos de tienta” de gobiernos autonómicos; gran parte de ellos eran de una cualificación profesional muy, pero que muy limitada; otros nombramientos eran de cara a la galería; algunos eran sectarismo en vena y como no podía faltar en ese  comisariado político, había presencia de ese cáncer político que ha afectado a la humanidad que no es otro que el comunismo.

El comunismo aún presente en un gobierno de la Europa occidental como es nuestra querida España,¡¡¡ con el daño que hizo en los años treinta en nuestra patria del siglo pasado!!!

Pero entre los ministros de este Gobierno que nos desgobierna y nos hunde figuraba un juez de carrera, magistrado para más señas, que oficialmente “independiente”, ocupaba la cartera – aunque él prefiere ir de “mochilero” – de Interior.

Ingenua de mi pensé que al ser “independiente” y juez de carrera iba a ser un ministro diferente al resto del batallón ministerial y marcaría la diferencia con sus ejemplares actuaciones presididas todas ellas por la sensatez, la equidad, la prudencia y en suma la justicia.

Obviamente no ha sido así. Mis muchos años no han servido para acertar. Este sujeto lleva camino de emular a un siniestro personaje como fue Pérez Rubalcaba, aunque este último era bastante más listo y audaz que el torpe Marlaska.

Fernando Grande- Marlasca aunque él lo escriba con “K” fue un valiente juez en su tierra de nacimiento, eso es indudable. Quizá no se dio cuenta el torpe de él - ¿ acaso ambicioso? – que su competencia estaba sólo bajo la toga y saltó al mundo de la política y en este mundo no ha hecho más que cubrirse de estiércol pues al fin y al cabo un juez es un funcionario más del Estado, de muy alto nivel, sin duda, pero a las pruebas me remito con este señor: un ministerio le viene muy grande al señor Grande – Marlaska.

 

Este sujeto,  ya ejerciendo en Madrid, demostró hacer “ a pelo y a pluma” – no se me entienda mal – pues aceptó un puesto en el Consejo General del Poder Judicial propuesto por el partido popular y aceptó igualmente una cartera ministerial en el gobierno de Pedro Sánchez. De ahí el hacer a “pelo y a pluma”.

Si analizamos algunas de sus actuaciones – habrá muchas que se hayan vertido en las cloacas de su Ministerio – nos encontramos que una de ellas fue declarar compungido que un preso etarra – el dijo un recluso – se había suicidado en la prisión que cumplía condena. ¡¡¡ No puede ser más ignominiosa su declaración, cuando jamás lo ha hecho al fallecer alguno de sus hombres y mujeres a sus órdenes!!!

Otra actuación, muy sibilina esta, es la que se perpetra semanalmente, en concreto los viernes. No es otra que el continuo traslado y acercamiento de asesinos etarras a las cárceles de  Vascongadas o del centro de España. Uno de los últimos traslados ha sido la del sanguinario y cobarde asesino Chapote – lo escribo así a posta – junto con su pareja desde Huelva a la prisión de Estremera a pocos kilómetros de Madrid. ¿ Cabe mayor traición y vileza en esta actuación en concreto? Nunca pensé que este sujeto – me refiero a Marlaska – de aspecto a veces desaliñado y cadavérico, como de recién levantado de la cama, de profesión juez, pudiera tomar estos tipos de decisiones que duelen a todos los españoles de bien y en especial a sus subordinados.

La postura tomada por este sujeto – Grande Marlaska – en el llamado caso “Delcygate” ,no queriendo saber nada o tirando balones fuera ha sido de un autentico cobarde pues la vigilancia, en las entradas y salidas de los aeropuertos compete a su ministerio. No ha dado la cara en ningún momento.

Nos ha sorprendido el señor Grande –Marlaska, mira por dónde, que es un gran aficionado al atletismo – quizá le veamos competir en los próximos juegos olímpicos- pero sus entrenamientos se los pagamos los españoles pues el atleta Marlaska se compra una cinta de correr con dinero público. Esta compra se la consultó a Carmen Calvo y la de Cabra le dijo: “ Fernando usa el dinero público que no es de nadie”. ¡¡Vaya indecencia!!

Otra de las sorprendentes actuaciones de este infame ministro es la de activista que por lo visto está muy de moda en cierta clase política, véase el curriculum que atesora en este oficio la alcaldesa de Barcelona ( es lo único que ha hecho en su vida), y así le pudimos ver rodeado de mujeres y vestido ad hoc en la lamentable manifestación del 8-M.¡¡Qué imagen más esperpéntica!!

Dejo para el final lo acaecido con el cese fulminante del coronel de la Guardia Civil Pérez de los Cobos. Esta abyecta actuación da para escribir un libro pues en ella están implicados el presidente Sánchez, el propio Marlaska, el secretario de Estado y la Directora de la Guardia Civil.

El coronel, ya lo avisó cuando fue injustamente cesado; recurriría y obviamente ha ganado el recurso. La sentencia es demoledora y deja al ministro y juez a la altura del betún manifestando implícitamente que ha prevaricado y que ha cesado a un coronel de la Benemérita por cumplir con su deber.¿ Alguien en su sano juicio puede entenderlo?

El prevaricar, no es nuevo en ciertos jueces, sólo en ciertos, afortunadamente.¿ Se acuerdan de otro juez, el “juez estrella”, que gustaba de abrir todos los telediarios? Su nombre es Baltasar Garzón, hombre próximo al partido de Sánchez – hoy más que nunca –  condenado y apartado de la Judicatura.

Marlaska, va por el mismo camino. Después de su paso por la política que espero sea breve dadas sus indignantes actuaciones, ¿qué credibilidad puede tener este sujeto cuando se vuelva a colocar la toga?

Acabo ya mi carta abierta haciendo una última reflexión a este indigno ministro: cuando visite un cuartel de la guardia civil, cualquiera de ellos, lea a la entrada el lema que figura junto con el de “TODO POR LA PATRIA”  y no es otro que “ EL HONOR ES LA PRINCIPAL DIVISA DE LA GUARDIA CIVIL, DEBE POR TANTO CONSERVARSE SIN MANCHA, UNA VEZ PERDIDO NO SE RECOBRA JAMÁS”.

Usted, ha perdido por completo el suyo, y por tanto no debería pisar nunca más un cuartel de la Benemérita. Después de sus vergonzosas actuaciones, su lugar no es ni el Ministerio ni la Judicatura.¡¡¡VÁYASE MUY LEJOS SEÑOR GRANDE-MARLASKA!!!