El invento de crear odio les sale gratis siempre. Lo mismo que el mal administrar y robar dinero público. Por supuesto que el motivo esgrimido de sus actos, sea verdad o mentira, les trae sin cuidado. Que parezca verdad pero resulte mentira, les da lo mismo para seguir su hoja de ruta criminal. La mentira es un arma política para ellos. Lo demostraron que es así con el último escándalo de la falsa denuncia puesta por homofobia, cuando un homosexual por miedo a su novio al que había puesto la cornamenta, hizo la falsa exposición, que luego desmintió. Le habían grabado en el trasero eso que Lola, la de Garzón juez, condenado por prevaricación, llamó a Marlaska: maricón. Lola es, Dolores Delgado García, Fiscal General del Estado, cargo que no le correspondía, pero que fue puesta allí por Sánchez, sin respetar la ley, porque no les convenía respetarla, como decía el socialista, Largo Caballero, para demostrar que hacen lo que les da la gana y que la ley como la verdad les trae al pairo. Lo de Lola es como dejar caer la zorra en un gallinero. O poner un misil a la justicia. Y así suceden tantas injusticias incompresibles que nos paralizan el corazón.

Los profanadores de tumbas y creadores de odio, no quieren oposición sin la que no puede haber democracia, por eso quieren exterminar a las dos: a la democracia y a la oposición. Pedro Sánchez quiere mandar al rey al paro, y ya lo mandó desde que le hizo firmar los indultos catalufos; quiere ser el Rey absoluto como el Rey Sol. Y brillar con luz propia, sin nada que ensombrezca su egolatría patológica. Esto aún no lo consiguió y quiera Dios que le salga el tiro por la culata.

Lo cruel del caso es que haya tanta gente engañada apoyándoles con su voto. Digo que no se puede hablar de política para no molestar a la izquierda. ¿Qué ocultará para tener tanto empeño en que no se hable ni descubra su secreto? A la estupidez le gusta ocultarse porque es la razón de su existencia. Si la estupidez se descubre, muere por inanición. Por eso pasa inconsciente en la insensatez de la gente. Y son muchos los que viven de ella... La ocultación es constante. Ningún socialista confesará que recibe un dinero extra por parte del partido. Luego la mentira y manipulación congénita, el odio infinito, el terrorismo y la muerte, vienen a renglón seguido. Ese es el progreso que nos traen los cacareados "progresistas". El progreso económico de ellos a costa de los demás.

Una banda que manda en España, apoyada en sus enemigos, que la están destruyendo, y con los que Sánchez juró y perjuró que no iba a pactar; los etarras que les quedan cerca de 400 asesinatos sin resolver, y que el gobierno se niega; los separatistas, los mayores ladrones y sinvergüenzas, los de Baleares, una tal Armengol, que Dios nos libre, o el Ximo Puig, valenciano, para salir corriendo, etc., Y detrás un aséptico regimiento de tibios que están en lo que ellos llaman "derecha", que no ven el mal, ni sirven para nada, y la ancha gama izquierdosa, sectaria e indeseable, tan amplia como su desvergüenza. Todos votan, más a esas opciones diabólicas que llaman "progresistas", para lo suyo que es llenar la cartera, y "feministas", muy peligrosas, que no han podido hacer más daño a la sociedad con sus leyes anti natura y liberticidas. Y de esos polvos vienen estos lodos. Siguen en la poltrona, el poder por el poder, endiosados, con la potestad de imponernos lo que es verdad y mentira, el lenguaje, prohibir todo lo que les da la gana, como los toros, etc., con el capricho de juzgar al prójimo hasta matarlo de hambre tras robarle todos sus bienes. Pues la primera batalla del comunismo la gana dejando morir de hambre al pueblo que ha esquilmado. Han impuesto el miedo que es otra arma comunista. Nadie se rebela. El comunismo está más metido en España de lo que parece, porque lo hacen bajo la simulación, ocultando y tergiversando la realidad. Así se hacen con todo, con el dinero público que nos roban vía impuestos, con la condena que perpetran sobre nosotros, con todo lo que ya poseen, donde lo tienen todo menos la razón, que es la verdad, donde están en capacidad de quitarnos todo, y todo les será posible, la bolsa y la vida, todo, menos el asco que nos dan. Asco infinito como su maldad.

El atraco continuado es su constante en todas sus políticas, porque saben que tras iniciar la guerra, se gana con dinero. El atracador que llega una gasolinera y saca un trabuco para llevarse el dinero de la recaudación, no es nada para el robo culposo, continuado y sistemático que ejercen impunemente estos miembros y "miembras" que no queda un solo rincón de la existencia, adonde no se metieran a envenenarlo y hayan intervenido, y encima con nuestro dinero. El atracador de gasolineras corre el riesgo de encontrarse con la policía, pero estos nuevos atracadores no corren ningún riesgo, y la policía está para protegerles.

Francisco Largo Caballero, cuya estatua veneran junto a la de Indalecio Prieto en la esquina de Nuevos Ministerios, y que fue el principal incitador de armar a su gente y empezar la guerra civil, matando, decía: "nosotros solo respetaremos la ley si nos conviene". Y eso es lo que siempre hicieron tales próceres y siguen haciendo, los ahora criminales en potencia, porque no pudieron aprender mejor la lección. Lo malo se aprende bien.

Y los aullidos, berridos o gruñidos feroces del demonio, se borran muy mal de la escena. Era el último demonio en irse, del pandemónium, la gran confusión, ruido y griterío que arman en sus reuniones los demonios. Del segundo, Indalecio Prieto, solo decir que su escolta, "la motorizada", asesinó a Calvo Sotelo, Jefe de la oposición, y a Goicoechea y a Gil Robles, no lo consiguió, porque huyeron de su casa. La conspiración fraguada tres meses antes, era de asesinarlos a los tres. Esto lo desveló el ex socialista y ex alcalde de La Coruña, Paco Vázquez. Hasta ese momento se creyó que el asesinato de Calvo Sotelo había sido una venganza por la muerte del teniente Castillo.

La historia criminal del psoe que tanto ocultan, no tiene comparación. Pablo Iglesias, el primero que creó esta máquina marxista de matar que es el psoe, estaba solo, porque no tenía más que un diputado que era él, pero la primera vez que acudió al parlamento, ya se peleó con otro y le sacó la pistola. ¡Bien empezamos! Debe conocerse la historia de esta gente hipócritamente feroz, que presume de ser de izquierda progresista, feminista, y otras estupideces que harían vomitar a una cabra loca. Dar con  uno bueno, es tan difícil como encontrar una aguja en un pajar.

La primera condición de esta tropa inmunda es la chulería y la soberbia. La mentira les importa un rábano. Llaman a los demás lo que ellos son, lo mismo que en política hacen todo lo contrario a lo que predican. Son en sí mismos una contradicción andante, pero sus pasos los dan siempre en la misma dirección. En la del mal. Lo primero que eliminan es la justicia para sentirse libres en sus delirios y locuras, sin que nadie les llame a capítulo. Son los mayores corruptos, y ladrones, al carecer de principios y valores, y jamás respetarán al otro, ni tendrán conmiseración por el contrario, adversario y menos con el enemigo, ni en la guerra ni en la paz. La degradación moral y material de nuestra existencia se la debemos a ellos.