Estado de Guerra, que no de Alarma

Se nos ha anestesiado hasta la saciedad, en las homilías laicas de la agitprop del Gobierno (Sánchez, Villarroya, etc), con que “estamos en guerra contra el Coronavirus … en esta guerra irregular y rara que nos ha tocado vivir, en la que nos ha tocado luchar, todos somos soldados”. Pues es verdad, en parte, porque nuestros antepasados no tan lejanos dirían que, más que en estado de alarma, en realidad estamos en un excepcional estado de guerra (en el régimen anterior solo había excepción y guerra). Incluso en algo peor a los de antes, con toque de queda permanente, abrogación absoluta de los derechos de reunión (una sola persona), circulación (confinamiento) y domicilio (solo el habitual), entre otros, e incluso con grave riesgo para nuestras vidas, trabajos y propiedades.

  02_Lo_sabian_1

03_redondo-y-sanchez_1

04_Efectos_Corona_1

Jurídicamente, los estados de emergencia son: Alarma, Excepción y Sitio (antes Guerra); el Artº. 116 de la Constitución (CE.) los encuadra y la Ley Orgánica 4/1981 los desarrolla. El Estado de Alarma es el menos restrictivo de todos, pues solo permite limitar la circulación o permanencia de personas o vehículos en lugares determinados, no la prohibición absoluta. Y ello en concordancia con el artículo 55 CE, que establece que “los derechos reconocidos en los artículos (los fundamentales y las libertades públicas, como los recogidos en los Artº 18 -intimidad-, 19 -circulación y vivienda- y 20 -expresión-), podrán ser suspendidos (SOLO) cuando se acuerde la declaración del estado de Excepción o de Sitio en los términos previstos en la Constitución … (añadiendo que) … La utilización injustificada o abusiva de las facultades reconocidas en dicha ley orgánica producirá responsabilidad penal, como violación de los derechos y libertades reconocidos por las leyes”. Incluso en el Estado de Excepción, “cuando la autorización del Congreso comprenda la suspensión del artículo 19 de la Constitución, la autoridad gubernativa podrá prohibir la circulación de personas y vehículos en las horas y lugares que se determine, y exigir a quienes se desplacen de un lugar a otro que acrediten su identidad, señalándoles el itinerario a seguir” (Artº 20 de la LO 4/1981), es decir, un “toque de queda” limitado y no prácticamente absoluto como ahora se nos ha impuesto en un supuestamente “Estado de Alarma” inconstitucional.

Por lo tanto, como advirtió tempranamente Ramiro Grau Morancho, la Constitución clarísimamente no permite que en Estado de Alarma se impida la libertad de residencia y de circulación, como hace el Artº 7 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo. En realidad, el Gobierno ha impuesto un Estado de Excepción, o incluso de Sitio, pero para declarar el Estado de Sitio “el Gobierno designará la Autoridad militar que, bajo su dirección, haya de ejecutar las medidas que procedan en el territorio a que el estado de sitio se refiera” (Artº 33,2 LO 4/1981), pero, claro, hasta ahí no podían llegar unos comunistas, y en este Gobierno todos lo son, que odian y temen a los Ejércitos, tratan de anularlos y desprestigiarlos, y quieren un Jefe del Estado que nunca se vista de uniforme (¿igual que Maduro, Castro, Mao y Stalin?).

Además de lo anterior, que ya de por sí supone un auténtico golpe de estado, han aprovechado la ilegal y gigantesca acaparación de poder para anular en gran medida el Congreso y el Senado, con la excusa de eso que, cursilona y pedantemente, denominan “distanciamiento social”. Y ambas barbaridades se han hecho sin una sola protesta de partidos políticos, organismos judiciales o cualquier otro estamento del Estado, incluido su Jefatura, que ya es decir. Insistimos, esta aberración ha contado con el silencio y/o la colaboración necesaria de todos, al menos hasta que VOX, tardíamente, se desmarcó. Últimamente se ha montado la farisaica escandalera de la limitación de la libertad de expresión, claramente derivada de las declaraciones del Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil y del Ministro de Interior respecto a la “minimización” y “monitorización” de las críticas al Gobierno. Pero, ¿qué es esto respecto al golpe de estado perpetrado sino disimular el problema y desviar la atención de lo medular? Insistimos, ha tenido que ser un particular, el abogado Francisco Nicloau, el que haya conseguido que el Tribunal Supremo admita a trámite juzgar la legalidad del Decreto de Alarma.

05_monitorizar_minimizar_1

Captura_de_pantalla_2020-04-28_a_las_14.15.50

¿Por cierto, no han echado en falta ustedes la figura del Director General de la Guardia Civil? ¿Y la de sus cuatro/cinco Tenientes Generales? No cabe duda que se han perdido (o escondido) los papeles.

Pero no solo estamos ante la ilegal conculcación de los derechos políticos (aherrojamiento del Congreso) y de los derechos fundamentales de expresión, circulación y vivienda. Muchos trabajadores y empresarios han perdido o van a perder empresas, bienes y empleos (¿no han oído hablar de nacionalización de empresas y socialización de ahorros?). La seguridad jurídica y la tutela judicial están muy comprometidas por las sanciones que las diversísimas policías (estamos en un estado policial desbocado) imponen con escaso respeto a la ley, como veremos luego, y por el cierre de los juzgados en la práctica. El derecho de reunión también está cercenado, por más que la Fiscalía General, seguramente tramando que fracasen las hipotéticas y prácticamente imposibles manifestaciones/concentraciones, diga lo contrario. Y, ¿qué decir del derecho a la intimidad?, cuando descaradamente el Gobierno monitoriza nuestros móviles y anuncia otras muy probables restricciones de nuestra privacidad “en aras a nuestra seguridad”, seguridad en la que no emplea un euro en mascarillas, por decir lo más obvio. Y, por último, la libertad religiosa, ese derecho fundamental, recogido incluso en tratado internacional con la Santa Sede, que se permite a todos los que no sean católicos (AQUÍ y AQUÍ), y drástica e ilegalísimamente se impide a los cristianos (bien es verdad que con la connivencia de los obispos de aquí y de Roma).

07_cuadro_Ley_Mordaza_1 

Arrestos y Multas

Para acabar de dibujar el oscuro panorama anterior, fijemos la mirada en los siguientes aterradores y clarificadores datos.

- Las propuestas de sanción triplican ya el número de infracciones de todo 2018.

-Tantas multas por el confinamiento como en cuatro años de “ley mordaza”.

- Más de 18.000 sanciones diarias de media.

  • 7000 detenciones.
  • Turnos diarios de 12 horas a los agentes.
  • Casi lo nunca visto: operaciones conjuntas Policía, Mozos y Guardia Urbana.
  • Desproporción de los arrestos y multas con las de los CDR incendiarios y violentísimos.
  • Malos tratos, falta de profesionalidad, armas largas y sospechosa ubicuidad de las grabaciones.
  • Incluso el Defensor del Pueblo habla de “importantes cifras” y ha solicitado a Interior información para comprobar si se está actuando de forma “correcta y proporcional”. 

08_Incomprensible_18-IV_1

La mayoría de las sanciones se basan en el Artº 36,6 de la de la Ley de Seguridad Ciudadana o “ley mordaza”, recurrida por el PSOE al Constitucional en su día, que habilita a los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil al “reproche administrativo” a un ciudadano cuando desobedece las obligaciones del Estado de Alarma. El posible incumplimiento comprende la “desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones”, la “negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes” y ofrecer “datos falsos o inexactos” cuando solicitan a alguien que se identifique. Las sanciones por este artículo van de los 600 a los 60.000 €. Pero para muchos abogados “el 90% de las denuncias no va a prosperar”, dado que por la mayoría de los policías, sin duda obedeciendo a sus mandos, se hace una interpretación extremada de la norma.

Conclusión

El arresto domiciliario más duro de Occidente, por no decir de todo el Mundo (en China no se “cerró” todo el país), ha sido el español, como ya lo dijo el 21 de marzo pasado el Presidente Sánchez  ( “España tiene las medidas de confinamiento más duras” world’s toughest measures) … y somos el país con más víctimas mortales y con más contagiados del mundo. Y, aun así, ni una sola protesta de las instituciones, repetimos, y pleno apoyo, en la práctica, a las prórrogas del confinamiento, salvo el tardío (27-IV) y muy bienvenido recurso de VOX al Constitucional contra los abusos en el confinamiento. ¿Cuáles son los motivos para tener a la población encerrada en casa dos meses, mezclados enfermos y sanos, y sin hacer un puñetero test? ¿Qué razones de verdad hay, aparte de privarnos de las libertades y derribar la Constitución mediante el enésimo golpe de estado perpetrado por el PSOE a lo largo de su criminal historia?

09_Stay_at_home_1

10_Mensaje_de_un_medico_a_la_Sra_Iglesias_1

11_Alto-3.1   

Les recomendamos que lean el manifiesto contra el confinamiento de la población.

Estamos ante un cambio de régimen y de sistema, ante una gran revolución. Y no solo en España, desgraciadamente, como lo prueba un Papa que abre fronteras y cierra iglesias.

Pues, si esto es así, y lo parece, lo que hay que hacer es cambiar rápida y drásticamente de ambos, y afrontar la revolución como siempre se han afrontado. España necesita un Dos de Mayo, al menos para no morir como perros abandonados en cuchitriles.

12_lista-multas-estado-alarma-coronavirus-espana_1