Parte de los integrantes de la Mesa del Congreso y los servicios jurídicos del mismo no han entendido la sentencia. Me preocupa tal indigencia intelectual y cortedad.

Hablaban en Unidas Podemos de acabar con las puertas giratorias, pero les ha faltado tiempo para absorber en el «Ministerio de Igual Da» a una condenada y dos procesados. Imagínense a la tal Serra, Isa, condenada por atentado a la autoridad. Cualquiera que cometa un atentado es un terrorista, y ahora quieren convencernos de que no lo es, a pesar del espectáculo que montó contra la policía femenina, a quien llamó de todo menos bonita, con vejaciones incluidas. Ella, dudosa activista, que nada ha hecho por las mujeres ni por la igualdad, vejó e insultó a una defensora de la igualdad y funcionaria que accedió por oposición: igualdad, mérito y capacidad. ¿Ven la diferencia entre la simple «activista» y la admirable mujer policía?

No menos atentado es pisar la cabeza a un agente de la autoridad, aunque si viene de la extrema izquierda recomiendan darlo como bueno o mirar al alero. Sinceramente, no me parece menos «terrorista» el tal Alberto Rodríguez que la susodicha, Isa Serra. Cualquiera diría que en la extrema izquierda están cortados con el mismo patrón: no olviden a Íñigo Errejón: otro que va dando coces a personas mayores y a enfermos. ¿Y los guardaespaldas de Iglesias en Vallecas? Podríamos seguir.

Serra tuvo que dejar la Asamblea de Madrid sabiendo lo que se le venía encima y, sin oficio ni beneficio, acabará cobrando al pie de los 60.000€ anuales por asesorar no se sabe sobre qué. Ya me dirán qué asesoramiento precisa el inservible «Ministerio de la señorita Pepis» cuando ni siquiera es necesario: Con una Jefatura de Servicio o una Dirección General iría más que servido y sobrado ese invento al que han adjudicado 500M de presupuesto.

El fichaje de asesores por la «marquesa» es un sucedáneo de puerta giratoria, no sólo la elegida por el socialista abrazado a Iberdrola. Hasta el tal Iglesias ha hecho uso de la puerta giratoria, por cuanto ha aprovechado amistades hechas durante su paso por la vicepresidencia para medrar. ¿Alguien piensa que esta gente, que tanto ha degenerado la política, está preparada para dar lecciones de democracia o ética? ¡Ya está bien de esputar hacia arriba!

Hemos caído tan bajo en la degeneración política que hasta el Congreso pretende reinterpretar la sentencia contra el diputado que atentó contra el policía. Ni siquiera disimulan su actitud dictatorial y les da igual que sea el Supremo o el Constitucional. Nada respetan si quien piensa diferente no es de su cuerda. Con lo visto ayer y hoy, el Congreso ha perdido toda la credibilidad y dignidad que tuvo. Desde la llegada del comunismo y, por extensión, de la extrema izquierda bolivariana, el Congreso se ha instalado en la vergüenza más esperpéntica. La actitud mostrada por el PSOE y UP en la Mesa del Congreso es propia de delincuentes. ¡Pretendían dar lecciones al Supremo cuando ni siquiera son capaces de resolver temas habituales como la explosión de la subida de la luz?

Ni parte de los integrantes de la Mesa del Congreso, ni los servicios jurídicos del mismo parecen haber entendido la sentencia. Me preocupa tal indigencia intelectual y cortedad porque, llegados estos casos, a los muchachos de secundaria los decimos que carecen de capacidad comprensiva. ¡Qué pronto ha llegado la estupidez a la «cueva» de quienes fueron conocidos como «padres de la patria»!

Sentenciado el diputado González por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, atrabiliarios políticos pretenden rectificar a los jueces. No aplican lo que marca el Tribunal de Justicia y aquí no pasa nada. El colmo de los colmos es que una opinión de los letrados del Congreso pasa por encima de una Sentencia del Supremo... Estos «delincuentes» se superan cada día. Ya es una evidencia que el cumplimiento de la ley no es algo que vaya con estos señores que sientan sus posaderas en el «pudridero» de la dignidad. La ley solo se aplica a quienes no opinan como ellos. Puro chavismo, clara hipocresía y falsedad democrática.

Es sospechoso que se mojen tanto por un político violento y delincuente.  En España sólo cumplen las condenas los ciudadanos de a pie. Los políticos huyen de cumplirlas con el apoyo de los letrados del Congreso de los Diputados, como el caso que nos ocupa. Eso de la ley y la trampa siguen al orden del día. Es una burla a la Justicia. Es un escándalo probado que nuestro país dependa de tantos y tan siniestros delincuentes, muchos de ellos imputados y otros ya condenados.

Demasiadas taras, o tal vez presiones y amenazas, en los servicios jurídicos del Congreso. Un Cuerpo que fue de reconocido prestigio, hoy es la mofa del país, está presente en los memes del día y todos le hacen la peineta, símbolo del desprecio y de la nula credibilidad. Para echarse a llorar o hacer limpieza y empezar de cero.

La presión ejercida por PSOE y UP en la Mesa deja al descubierto a la verdadera culpable de este despropósito: no es otra que Meritxell Batet, presidenta del Congreso de los Diputados. A ella se dirigió la sentencia y es quien debe adoptar la decisión de rescindir la presencia de Alberto en la Cámara. Ya está ante la misma tesitura que Forcadell y únicamente le falta por decir que «necesitamos un muerto para echárselo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional». Algo que no pareció tenerse en cuenta en el juicio contra el golpismo catalán.

 Han exigido dimisiones a la oposición hasta por sospechas que se han demostrado infundadas y falsas. Pero esta gente desnortada y criada «a panza de burra» se considera por encima de la ley. Caerán, sin duda caerán y deberán dar cuentas, además de por lo que cuente «El Pollo».