Las naranjas son las frutas reinas del invierno. ¿Qué sabemos sobre este fruto a parte de que fue la mascota del mundial de fútbol del 82? ¿Mucho? ¿Poco? vamos a lanzar un poco de luz sobre esta fruta.

La naranja es un cítrico que se obtiene del árbol llamado naranjo. Es un hesperidio, es decir un tipo de baya modificada. Su pulpa está formada por gajos que contienen el zumo, el cual es rico en vitamina C, flavonoides y aceites esenciales.

Es más pequeña y dulce que el pomelo y más grande, aunque menos perfumada, que la mandarina. Existen numerosas variedades de naranjas, siendo la mayoría híbridos producidos a partir de las especies Citrus maxima, Citrus reticulata (mandarina) y Citrus medica (cidro).

El naranjo es un árbol frutal del género Citrus que forma parte de la familia de las rutáceas. Es de hoja perenne, de copa grande y redondeada. Las hojas son ovales de entre 7 y 10 cm de margen entero. Las ramas tienen abundantes espinas que además son enormes, pueden llegar a medir hasta 10 cm. Sus flores blancas y se llaman flor de azahar. Tienen un aroma intenso y muy dulzón. Su extracto se usa en repostería y la esencia en perfumería.

Propiedades de las naranjas

La propiedad más conocida de las naranjas son su alto contenido en vitamina C y es que una sola fruta, de tamaño mediano, puede contener hasta el 65% de las necesidades diarias de esta vitamina. De todos es sabido que buenos niveles de Vitamina C reducen los síntomas de los resfriados así como su duración. Además, tiene un alto poder antioxidante, detoxicante y sirve para luchar contra el exceso de ácido úrico.

Son frutos ricos en fibra, flavonoides y aminoácidos esenciales. También contienen minerales como fósforo y magnesio. ¿Calorías? sólo 49 Kcal por cada 100 gramos. Así que, a comer al menos una naranjita cada día durante el invierno, ahora que están a buen precio.