Miles de españoles sin vacunar. Por la defensa de su salud frente a un medicamento experimental o, simplemente, por amor a su libertad herida por el rodillo impositor de élites políticas que ya nos anuncian que nuestra intimidad será eliminada y discriminada a la entrada de bares, empresas o autobuses.

Son miles de españoles que no se someten a tropelías como la del cacique gallego Feijoo, que ya ha impuesto el pasaporte Covid en Galicia con el aplauso de su “liberal” partido y el aval del Tribunal Supremo; el mismo tribunal que certificó la ilegal profanación del cadáver de Francisco Franco.

Pero he aquí el incendio de las redes sociales. Y es que esos miles de españoles no vacunados están siendo diabolizados por el sumo sacerdote periodístico de la “derecha liberal”, al que hasta hace dos días, escuchaban con denuedo y admiración.

He aquí la coz de este furibundo periodista liberal de juventud maoísta y las patadas de algunas de sus criaturas tertulianas: adjetivos como “criminales”, “frikis de la lejía” o asesinos hacia los no vacunados, colectivo en el que me incluyo.

El que aquí escribe no escucha a este pope radiofónico desde hace mucho tiempo, pero daría un consejo a los miles de atontados derechistas, encasillados hasta ahora en siglas de partido o de esa radio que insulta a sus oyentes potenciales o consolidados: si tenéis vergüenza, abandonadla.

Para la tiranía vacunista a que aspira la Unión Europea plegada a las grandes farmacéuticas, al pasaporte Covid del canalla Macron y  subvencionadora de periodistas y políticos, el “liberalismo” es la mejor coartada para suprimir libertades. Los liberales son los mejores dictadores, parapetados tras las urnas y la “Constitución”.

Para un “liberal demócrata” de manual existen todas las libertades menos la de no ser demócrata –de su democracia, se entiende: que es la de los partidos políticos podridos e instrumentalizados, la inorgánica-. Ahora tampoco existe la libertad de no vacunarse.

Los lectores de este artículo y de El Correo de España han de saber que este medio fue pionero, en marzo de 2020 y meses sucesivos, en descifrar la dictadura globalista y sanitaria en ciernes; en criticar al “aplausómetro balconero” de las ocho de la tarde que servía para blanquear al gobierno secuestrador de nuestra libertad; en analizar y relatar la intervención de agentes mundialistas eugenesistas como Bill Gates; en criticar la farsa sanitaria que encerraba a personas en casas y en residencias para que muriesen; en criticar a la Agenda 2030 y al Evento 201como fuerzas motrices para la nueva etapa de control globalista mundial acelerada por el Covid…

Consulten la hemeroteca de El Correo de España de aquellas fechas, y verán como nosotros, en este humilde medio, rompimos tabúes y decíamos –y decimos- alto y claro lo que la horda liberal derechista ni siquiera musitaba por aquella época. Por aquel entonces, y hoy incluso, hablar de George Soros o de un Plan centenario de sustitución demográfica de la población occidental, les parecía friki, marginal y ridículo…Pero hoy saben que cada vez somos más los españoles que atisbamos la verdad, que damos el pulso, humilde pero sin complejos, contra los falsos disidentes del periodismo, contra esos derechistas del régimen, defensores de su “inmaculado” régimen de 1978 y de la Unión Europea que, eso sí, últimamente han querido ser un poquito más rebeldes en apariencia.

Pero aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Y la cabra, aunque se la frente, siempre tira al monte. Al monte de defender a las grandes farmacéuticas y a la ingeniería social que quieren inocular a menores de 12 años, arrebatarles los hijos a sus padres si se niegan y lavar la cara a su “PP bueno”, porque para ellos hay un “PP bueno”, el de Isabel Díaz Ayuso, aunque ésta dijese hace un mes y medio que “estudiaría” aplicar un pasaporte Covid para Madrid.

Mire, lector: recientemente El Correo de España ha encendido un faro de veracidad y disidencia audiovisual que puede verse a diario, con “Ñ de España”. En nuestras páginas escritas del digital que dirige Eduardo García Serrano podrá encontrar los artículos más irreverentes, variados y críticos contra el Nuevo orden mundial, la dictadura sanitaria y el frenesí vacunista impositor. Y si quiere darse un paseo por una onda que no cercena la libertad de los no vacunados y defiende la incorrección política tiene en su haber a “Decisión Radio”.

Fuentes informativas alternativas a los cabestros derechistas de la tiranía covidiana, las hay.

El Correo de España, humilde y colaborativo, dirá siempre lo que piensan sus redactores, libres pero unidos por el único norte del respeto y admiración a nuestra Patria, a su Historia y a la libertad de los españoles para trabajar, vivir y ser felices en la tierra de nuestros ancestros que no deseamos ver arrancada por intereses siniestros, ingenieros sociales ni intereses de clase ni de grupo.

Que otros medios defiendan a las grandes farmacéuticas y a esos Estados que no asumen ninguna responsabilidad en la aplicación del medicamento experimental y génico inoculando a niños y mayores. Nosotros, desde nuestro medio tenemos un único compromiso: con la Verdad y con España soberana y libre.