Carlos Herrera hoy en su monólogo de las 8 en la COPE ha hecho un repaso importante a la actualidad atinando en su diagnóstico sobre la caótica situación del gobierno. Les dejamos con el mismo, que no tiene desperdicio.
 
Señoras, señores. Me alegro, buenos días. 
 
Yo no sé cuántos días lleva este Gobierno de gobierno. Parece una eternidad. No lleva mucho, ni un mes. Es que hay que darle parte de la paga. Bueno, ya se la damos. Bastante parte de la paga. Peor hay que darle un extra porque facilita mucho el trabajo de la información. Nos tiene muy entretenidos. El acto de ayer en Barcelona, el encuentro de este par de pretenciosos... ¿Cómo que pretencioso un hombre que preside un Gobierno? Sí, pero uno que lo preside a pesar de no ser ya diputado monta un aparato de protocolo absolutamente innecesario para que al menos parezca que son dos jefes de Estado - uno extranjero, por supuesto - que se encuentran en el Palacio del primero? Y todo queda simbolizado plásticamente en la reverencia de Iván Redondo a Quim Torra. Iván Redondo tiene que echar la mañana hoy en el fisio del golpe que le dio en al cabeza. Iván el ceremonioso. Ha sido protagonista del cachondeo general por el cabezazo de respeto tan notorio que casi consigue que pasen inadvertidos los dos besos que la plantó la Delegada del Gobierno en Cataluña a Torra. Y el cabezazo estuvo a la altura de la retórica cursi con la que nos obsequió Sánchez al término del encuentro. El ridículo de Torra tratando de poner en escena un tratamiento protocolario de Estado independiente con honores militares. Que no eran militares, sino de una policía regional. Con todos los respetos para esa policía regional. Pero son policía, no fuerzas armadas de ningún país con cabezazo a la bandera. La cursilería de la agenda para el reencuentro, que además Torra despreció sin ningún tipo de miramientos. Y la cara de Sánchez con ese tono elocuente y de poco entusiasmo que le inspiraba esa reunión.
 

Más allá de los gestos que tienen su importancia pero no son lo sustancial, luego está lo demás. Los regalos, que no son precisamente bisutería. Y son si acaso el primer pago que le lleva Sánchez a Torra. Pondrán en marcha la mesa de diálogo. Además, ambos tienen urgencias para ello: Torra las elecciones y Sánchez los presupuestos. ¿Hasta dónde está dispuesto a ceder Sánchez en esas negociaciones que son imposibles? Porque Sánchez, más allá de la retórica y de competencias o dinero, no puede dar autodeterminación y amnistía. Ahora, el daño que puede hacer a la arquitectura institucional y la salud política del país es muy grande.

Ese encuentro de ayer ya alimenta el espejismo independentista. Eso de que son objetivos justos y realizables cuando no son ni justos ni realizables.  Ayer dejó otra frase de Sánchez para el mármol: "La ley sólo no sirve". Pero el diálogo tampoco sirve o tampoco basta cuando no hay lealtad institucional. Cuando se ignora a más de la mitad de la población de Cataluña. Y la ley es la única esperanza que le queda a los constitucionalistas en Catañuña. Que hoy se sienten, con razón, muy abandonados y ninguneados por el presidente del Gobierno de España.

Ayer, Sánchez se presenta con 'la ley no basta' pero yo traigo una financiación privilegiada para Cataluña. No puede ser el cupo fiscal porque no puede ser. Pero vamos a ver de qué manera nos acercamos a eso. Inversión especial en infraestructuras, dinerito para TV3, por supuesto la mesa de diálogo... Y hoy Consejo de Política Fiscal Financiera donde van las CC.AA. a las que el Gobierno les niega el dinero del IVA, que es de ellas. Y es el dinero que se lleva directamente a Cataluña en estas regalías. No solo les niega ese dinero, a las que tiene especial inquina - como a la murciana -  les impide acudir a la financiación para una inversión en el Mar Menor. ¿Con qué fin? Que cambien su política fiscal.  Que se vuelvan exactamente igual de devoradoras y carnivoras que las que presiden los presidentes del partido socialista. Esa es la maniobra.  Y la Generalidad no manda al consejero a esa reunión. Manda a una tercera.  Hombre, hay algunos socialistas que tienen mucho derecho a sentirse estafados.

Ayer, Sánchez desmintió Sánchez la información de ABC sobre su conversación con Delcy Rodríguez y luego además ofreció una lección de ética periodística. En una situación normal, se pueden albergar dudas entre la noticia y el desmentido. Aunque los periódicos serios, y ABC lo es, no mienten. Y además la información que ofreció ABC era precisa y detallada. Ante un Gobierno que ha dado cinco versiones en la historia de Ábalos y que todas las informaciones periodísticas fueron ciertas y los desmentidos del Gobierno falsos. Y siendo además Sánchez una mentira con patas... Un tipo que tiene una relación enferma con la verdad. Pero eso sí, una gran audacia para defender esos postulados. ¿Quién puede creer nada de lo que dice Sánchez? Es un personaje que carece de cualquier atisbo de credibilidad. Es muy triste decir eso de un presidente del Gobierno, pero él se ha ganado a pulso esa situación. Él ha querido ser el más falaz de todos los políticos de nuestra historia. El más embaucador. 

Y alguna reflexión de política exterior sí podemos hacer. La Ministra de Exteriores va a mantener una conversación telefónica con el Secretario de Estado de EE.UU. donde es previsible que haga un repaso de la agenda, empezando por el incidente de la presencia de una proscrita internacional como es la vicepresidenta Chavista. Ayer, "El Mundo" nos contaba el encuentro de Margarita Robles y de González Laya con el embajador americano para intentar mejorar las relaciones de ambos países. Hoy "El País" nos ofrece una versión muy distinta. 'Nos vamos a poner muy serios y vamos a decirle a Trump que su hostilidad comercial pone en riesgo nuestra cooperación internacional'. "El Mundo" lo contaba de otra manera. La explicación de estas discrepancias es que una ministra habló con un periódico y la otra con el otro diario. Y cada uno ha dado su versión de las cosas. Ahora, la salida de Reino Unido de la UE reconfigura el tablero europeo. El eje franco-alemán es el de siempre, pero Londres deja un hueco que alguien tiene que cubrir. Todas las petulencias de que 'España ha vuelto' veremos a ver dónde quedan porque ahora está fuera del triángulo de decisión, que está reforzando Francia y Alemania con Polonia. Y al que se asomará la siempre inestable Italia. Esto nos podemos reír al cabo de tiempo de estas cosas, pero renunciar a dejar de formar parte del grupo líder de la UE es sorprendente porque todos los Gobiernos siempre han aspirado a estar en ese grupo de cabeza. La geometría variable y estas cosas a lo mejor le vale a Sánchez en la política nacional, porque se puede mezclar entre Junqueras y Puigdemont. Pero en Europa no hay geometría que valga. Hay intereses y hay alianzas. Y conviene que las alianzas sean sólidas y leales con los países más serios. Y más en un momento tan importante como éste cuando se están negociando presupuestos comunitarios para los próximos años.