Entrevista con el coronel Tomasz Kośmider Doctor en Filosofía, director del Instituto de Ciencias de la Seguridad y profesor de la Academia de Justicia, y con anterioridad director del Instituto de Seguridad del Estado y profesor de la Universidad Nacional de Defensa de Varsovia.

La guerra en Ucrania dura ya más de tres meses, ¿cómo cree que evolucionará el conflicto?

Depende de muchos factores: de la determinación de Ucrania y del apoyo de la comunidad internacional a este país.

En mi opinión, no sería una buena solución obligar a Ucrania a reconocer las adquisiciones territoriales rusas, después del 24 de febrero de 2022. Esta política suele convertir al agresor en un insolente. La política llevada a cabo en Munich, antes de la segunda guerra mundial, es un buen ejemplo de ello.

Polonia está muy comprometida en la ayuda a Ucrania. ¿Puede Polonia mantener esa cantidad de apoyo?

Polonia es el país que más se ha comprometido con Ucrania acogiendo a millones de refugiados.  Sin duda es un gran reto para Polonia y requiere el apoyo de las actividades de la UE.

La guerra también ha cerrado viejas heridas entre Polonia y Ucrania.

Todo indica que se abre un nuevo capítulo en las relaciones polaco-ucranianas, que se caracterizará por la cooperación, y además se está creando una nueva nación en Ucrania como resultado de la guerra. Ucrania ya no necesita utilizar la historia ni lo “antipolaco” para construir su propia identidad.

Algunos en Europa Occidental no entienden la firmeza de la postura de Polonia y la acusan de belicista. ¿Por qué Polonia se siente amenazada por Rusia?

En la política rusa domina el argumento de la fuerza, no la fuerza del argumento.

En 2022 celebramos el 250 aniversario de la primera partición de Polonia, que inició el colapso del Estado polaco en el siglo XVIII. La existencia del Estado polaco terminó en 1795 tras una serie de invasiones y particiones del territorio polaco llevadas a cabo por el Imperio ruso, el Reino de Prusia y la monarquía de los Habsburgo. Desde 1795 hasta 1918 no existió un Estado polaco verdaderamente independiente. La oportunidad de recuperar la soberanía sólo se materializó después de la Primera Guerra Mundial, cuando las tres potencias imperiales dominantes quedaron fatalmente debilitadas tras la guerra y la revolución.

La Segunda República Polaca se estableció en 1918 (en 1919 Rusia atacó Polonia y tuvo lugar la batalla de Varsovia 1920) y existió como estado independiente hasta 1939, cuando la Alemania nazi y la Unión Soviética invadieron Polonia, marcando el inicio de la Segunda Guerra Mundial (el pacto Ribbentrop-Molotov - otra partición de Polonia). La Unión Soviética conquistó Polonia después de 1945.

Rusia domina la región desde hace al menos tres siglos y lleva a cabo una política agresiva, ignorando los intereses de los países vecinos. Rusia no cumple sus compromisos. Por desgracia, Rusia es el agresor...

Antes del estallido de la guerra, Polonia ya había emprendido una ambiciosa expansión y modernización de su ejército. ¿En qué consistió esta reforma?

En la modernización del equipamiento militar y la expansión de los efectivos del ejército. Incluidas las Fuerzas de Defensa Territorial que son una parte fundamental de las Fuerzas Armadas polacas.

El plan del Ministerio de Defensa polaco quiere pasar de una cifra estimada de 110.000 alistados y oficiales, a los que hay que añadir 30.000 soldados de la Fuerza de Defensa Territorial WOT, a 250.000 alistados y oficiales y una fuerza territorial de 50.000 efectivos, mediante cambios en los procedimientos de formación y en la organización legal de la reserva, junto con un aumento salarial para animar a los jóvenes a alistarse en el ejército. Debido a la guerra de Ucrania el Ministerio de Defensa recibirá el 3% del PIB a partir del 1 de enero de 2023, el año pasado fue un 2,3%. Entre el nuevo equipo adquirido por el ejército polaco destaca el acuerdo con Estados Unidos para la compra de 250 carros de combate Abrams.

¿Cómo es la relación de la sociedad polaca con su ejército? ¿Ha cambiado esta relación en los últimos años?

En mi opinión, la sociedad polaca está orgullosa de su ejército. Las relaciones entre la sociedad y el ejército son muy buenas desde hace tiempo y el ejército polaco tiene una alta valoración social como garante de la soberanía nacional.

Muchos consideran que esta guerra ha despertado a Europa a la realidad, países como Polonia ya estaban despiertos, pero ¿cree que este despertar ha llegado también a Europa Occidental?

Creo que el despertar de Europa se produce en una dimensión limitada. Entiendo que para los países de Europa Occidental las cuestiones comerciales son importantes. La política debe ser racional.

¿Puede Europa construir un mensaje de seguridad universal? Es un problema muy importante.

¿Sabe Europa construir la paz, una Europa no aterrorizada por actores irresponsables como Rusia, que está desestabilizando el orden mundial?