Un juzgado ha condenado al despacho de José Manuel Serrano Alberca, un abogado especializado en conseguir grandes justiprecios por expropiaciones, a indemnizar con siete millones a una familia que le demandó por negligencia al no cumplir a tiempo un trámite que habría aumentado de 12 a casi 20 millones el justiprecio que recibieron por unos terrenos expropiados para la ampliación de Barajas. Sin haber visto la resolución, se puede decir que debe haberse aplicado la doctrina de la pérdida de oportunidad para fundamentar la estimación de la demanda de responsabilidad civil contractual y, aunque José Manuel Serrano Alberca piense lo contrario, la sentencia es lógica en la medida en que, probados los hechos, resulta fácil observar el daño por el incumplimiento contractual.

 

La doctrina de la pérdida de la oportunidad es una construcción dogmática que busca resolver aquellos casos en los que no se ha podido acreditar de un modo absoluto la relación de causalidad entre la conducta y el daño, de forma que se estima la pretensión del demandante concediendo el derecho a una indemnización cuya cuantía será inferior, en todo caso, a la que habría correspondido si se hubiera probado con total certeza la existencia de la relación de causalidad. Con este mecanismo se logra la protección de las expectativas de la persona que ha sufrido el daño que ha generado la responsabilidad, exigiendo una prueba menos contundente que la que correspondería en casos más sencillos de analizar.

 

Hay numerosos estudios sobre la doctrina de la pérdida de la oportunidad. Álvaro Luna Yerga afirma en un artículo que “la doctrina de la pérdida de oportunidad se entiende como una teoría de causalidad probabilística (Probabilistic Causation), conforme a la cual, en los casos de incerteza causal mencionados, es posible afirmar que la actuación médica privó al paciente de determinadas expectativas de curación o de supervivencia, consideradas a la luz de la ciencia médica, que deben ser indemnizadas” y que “en tal caso, es posible condenar al facultativo por el daño sufrido por el paciente pero se reduce el montante de la indemnización en razón de la probabilidad de que el daño se hubiera producido igualmente de haber actuado aquél diligentemente”.

 

Realmente, no es extraño que se haya dictado una sentencia estimatoria de una demanda por responsabilidad civil profesional del despacho de abogados de José Manuel Serrano Alberca por no haber intentado, en el trámite administrativo correspondiente, la elevación del justiprecio. Además, parece probable que se confirme la indemnización en la sentencia dictada para resolver el recurso de apelación, aunque la indemnización podría ser reducida.