Las casas de apuestas online son cada vez más populares en España y por lo tanto no es de extrañar que se haya incrementado también el número de usuarios que apuestan por Internet. A día de hoy existen en el país más de 35 operadores legales dedicados a las apuestas deportivas. Además, esta lista no deja de crecer y eso es debido a la fuerte demanda de los usuarios interesados.

Apostar online se ha vuelto muy sencillo y además hoy en día es totalmente seguro ya que el juego online está regulado en el país. Los usuarios principiantes deberán seguir los siguientes pasos a la hora de iniciarse en el complejo mundo de las apuestas deportivas:

  1. Seleccionar una buena casa de apuestas
  2. Abrir una cuenta de jugador
  3. Depositar dinero
  4. Realizar las apuestas deseadas
  5. Cobrar el dinero ganado

Seleccionar una buena casa de apuestas

El primer paso a seguir, aunque parezca evidente, es seleccionar una casa de apuestas de calidad que sea legal dentro del territorio español. Todos los portales de apuestas que se anuncian por la televisión cuentan con una licencia de juego para operar dentro del país y por lo tanto están autorizados por el gobierno. Los usuarios pueden optar por una marca ya conocida y de buena reputación o por una casa de apuestas emergente (eso sí, que esté autorizada). Por ejemplo, una de las marcas nuevas que está teniendo más tirón estos días es Pastón.es. Para consultar las características y el prestigio de un casino o casa de apuestas nueva o desconocida, el usuario puede acudir a múltiples páginas web especializadas en las que se comparan las diferentes marcas y se ofrecen reseñas expertas y opiniones sobre ellas. Por lo tanto, una buena opción sería acudir allí para leer la reseña completa y las opiniones sobre Pastón.

Abrir una cuenta de jugador

Una vez que el usuario tenga claro en qué casa de apuestas quiere realizar sus pronósticos, el siguiente paso será registrarse, es decir, abrir una cuenta de usuario. El proceso suele ser relativamente sencillo y no se demora más de unos pocos minutos. En la solicitud de registro el jugador deberá escoger un nombre de usuario y una contraseña para poder acceder a su cuenta. Además, deberá completar un formulario con sus datos personales (nombre completo, DNI, teléfono de contacto, dirección, etc.). Es importante que los datos proporcionados por los jugadores sean reales, pues en el caso contrario podrá tener problemas a la hora de registrarse y de retirar fondos.

Depositar dinero

Cuando el usuario ya disponga de una cuenta de jugador, el siguiente paso será depositar dinero en ella. Solamente será posible realizar apuestas cuando el jugador disponga de saldo en su cuenta. Los métodos disponibles para depositar dinero son múltiples y suelen variar en función de la casa de apuestas escogida. No obstante, algunos de los más comunes son las tarjetas de crédito como Visa o MasterCard, las transferencias bancarias, los monederos electrónicos como PayPal o las tarjetas de prepago como Paysafecard. Por norma general los depósitos suelen ser inmediatos. Es importante señalar que todas las casas de apuestas legales cuentan con la máxima seguridad y protección a la hora de realizar cualquier transacción financiera.

Realizar las apuestas deseadas

Por fin ha llegado la hora de empezar a apostar. La mayoría de casas de apuestas cuentan con una gran variedad de deportes y eventos en los que apostar. Los más comunes son el fútbol, el tenis, el baloncesto o la fórmula 1. No obstante, también existen portales de juego que permiten apostar en e-sports o en resultados políticos. Los jugadores podrán escoger en función de sus gustos e intereses a qué quieren apostar. Las posibilidades son infinitas engloban un gran abanico de mercados. Sin embargo, algunas de las apuestas más comunes son “Quién ganará el partido”, “Quién ganará la competición” o “Cuál será el mejor jugador”.

Cobrar el dinero ganado

Por último, los jugadores afortunados que hayan conseguido acertar sus pronósticos podrán cobrar sus ganancias o reservarlas para seguir apostando. Por norma general, el dinero ganado se cobra siempre mediante el mismo método de pago utilizado previamente para depositar fondos. Solo existen algunas excepciones como por ejemplo las tarjetas de crédito MasterCard que no permiten retiros. En este caso, la alternativa suele ser una transferencia bancaria. Es muy importante comprobar antes de solicitar un retiro el tiempo de espera y las cantidades mínimas y máximas que se permiten retirar.