Y nadie hizo ni dijo nada...

La semana pasada hice una mención a la infoxicación a la que estamos siendo sometidos los españoles, en especial en esta situación tremenda de confinamientos dictatoriales, que nos obligan a seguir esos canales de comunicación.

Tenemos por un lado a los políticos actuales que han descubierto hace mucho (quizás desde 1978) que a base de mentiras se controla al pueblo, porque se lo cree todo. Que buenas personas somos los españoles. De tal manera que la mentira se ha convertido en la herramienta sistemática en la política. Y más aún cuando llegan las elecciones, que se lanzan gratuitamente mentiras promesas, o promesas mentiras; por el otro, como no, los medios de comunicación que obedeciendo a sus financiadores, son los más responsables pues no son ni honrados con sus propias reivindicaciones. De nuevo la mentira como arma sistemática en la política. Recuerdo en una entrevista  en televisión que oí a Carmena, alcaldesa de Madrid, decir que se usaba la mentira como arma política constantemente, y que eso en concreto había desprestigiado a la clase política. Pero yo diría más: es un arma sistemática. Se ha convertido en un sistema.

 

El caso de los menas de Madrid es de traca. Resulta que con carteles grandes en barrios obreros que llevan sufriendo la inmigración masiva 30 años, se pretende centrar el debate de los MENAS en España. Repito. En España. Y no solo en Madrid. Pero resulta que Madrid lleva desde noviembre (y antes) del 2019 invirtiendo millones de euros en los MENAS que se niega a los españoles. Y nadie hizo ni dijo nada. Y los concejales y diputados de vox, en todo este tiempo, ¿Qué es lo que hicieron? ¿Qué hicieron durante todo este tiempo mientras el ayuntamiento de Madrid o la asamblea de Madrid destinaban millones de euros? Aquí comparto una dramática y escueta muestra:

INVERSION EN MENAS EN MADRID EN FECHAS

CANTIDADES

SEPTIEMBRE 2019

24 MILLONES

JUNIO 2020

1,8 MILLONES

MARZO 2020

13 MILLONES

 

Lo repito mil veces y seguiré haciéndolo: ¿Si no se respeta la verdad en pueblecitos con los programas electorales, por qué se prometen y se incumplen sistemáticamente, como vamos a pensar que en Madrid se respete la verdad? Es evidente que las mentiras no obedecen a nada.

 

En el fondo todas estas maniobras se hacen para conseguir objetivos políticos personales y no mejoras para los españoles. Recuerdo con una mueca sarcástica las varias abstenciones del partido patriota de moda para quedar “medio bien” cuando sabían de sobra que esa votación iba a salir adelante. ¿Es que no os dais cuenta que hay que cambiarlo todo de abajo arriba? Podréis hablar al finalizar este artículo de estas líneas, que os gusten o no, o de más cosas, pero sobre todo, hablar de vuestra verdad, pues la mentira no beneficia  a nadie. No es España o no España. Es lo global contra nuestra identidad.