Hace unos días una amiga me decía que ella no había nacido para vivir en este mundo en el que todo es competitividad y falta de emociones y sentimientos.

Le expliqué que nuestros hijos estaban ya siendo preparados para ser robots porque pasan mucho más tiempo en el colegio que en casa (al igual que los adultos que tienen la suerte de trabajar). Son educados en la competitividad, olvidando potenciar el resto de inteligencias que posee nuestro cerebro.

 

Según Howard Gardner existen ocho tipos de inteligencias: inteligencia lingüística (habilidad para la comunicación oral, escrita, gestual…); inteligencia lógico-matemática (capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos); inteligencia espacial (habilidad para observar el mundo desde diferentes perspectivas); inteligencia musical; inteligencia corporal y cinestésica (habilidades corporales y motrices para manejar herramientas o para expresar ciertas emociones); inteligencia intrapersonal (la que nos faculta para comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo); inteligencia interpersonal (nos faculta para poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar consiguiendo la habilidad para detectar y entender las circunstancias y problemas de los demás); inteligencia naturalista (permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados a la naturaleza. Fue la última inteligencia añadida por Gardner por considerarla esencial para la supervivencia).

 

El conjunto de todas estas inteligencias, medianamente bien desarrolladas, nos convertiría en personas sensibles, pacíficas, empáticas, equilibradas y, por tanto felices. No necesitaríamos hacer el mal al de al lado por el hecho de no tener satisfacciones y ser personas frustradas.

 

El pasado 25 de noviembre se "celebró" el día internacional contra la violencia de género. Sin embargo, David Pérez, alcalde de Alcorcón ha recibido duras críticas por haber hecho estas declaraciones: "Me parece muy sorprendente que hayamos llegado al siglo XXI todavía con ese feminismo rancio, radical, totalitario, vigente incluso influyendo en las legislaciones y marcando muchas veces la agenda política".

Poco tiempo después, ha rectificado estas declaraciones alegando que ha sido un montaje.

Una vez más han secuestrado la libertad de opinión.

 

Los partidos popular y socialista también han decidido hacer un Pacto de Estado contra la violencia de género. Me parecería bien si se hicieran pactos de Estado para erradicar todo tipo de violencias sufridas por el resto de la población. Y de esas hay muchas. Pero desgraciadamente no producen ganancias.

 

Atendiendo el principio de igualdad. lo suyo sería hacer un Pacto de Estado contra el paro. ¿Por qué no lo hacen? Sencillamente porque no les reporta ningún tipo de ganancias. Sin embargo, la desesperada situación del desempleo de larga duración puede provocar y de hecho provoca, innumerables conflictos en el ámbito doméstico que pueden desembocar en situaciones de alta tensión.

¿Por qué no hacen un Pacto de Estado contra la pobreza en nuestro país? Hay muchas familias que no llegan a final de mes y otras tantas que no pueden comer todos los días como es debido, ni tienen dinero para comprar material escolar para sus hijos. Porque esto no es importante para ellos, porque no les produce beneficios. ¿Por qué no hacen un Pacto de Estado contra las denuncias falsas? Sencillamente porque al Observatorio de Violencia Doméstica y de Género no le interesa que salgan a la luz las estadísticas reales.

¿Por qué no hacen un Pacto de Estado contra la pobreza en nuestro país? Hay muchas familias que no llegan a final de mes y otras tantas que no pueden comer todos los días como es debido, ni tienen dinero para comprar material escolar para sus hijos. Porque esto no es importante para ellos, porque no les produce beneficios.

¿Por qué no hacen un Pacto de Estado contra las denuncias falsas? Sencillamente porque al Observatorio de Violencia Doméstica y de Género no le interesa que salgan a la luz las estadísticas reales.

No se hacen estudios detallados al respecto, puesto que desde la implantación de la actual Ley contra la Violencia de Género el hombre es culpable desde el mismo momento en el que se le interpone una denuncia por malos tratos. Y eso sí que reporta suculentos beneficios.

 

Para hacernos una idea, las asociaciones de mujeres reciben una cantidad ingente de dinero en subvenciones de todo tipo en detrimento de las ayudas que recibe el resto de la ciudadanía. Por si esto fuera poco, todas las Comunidades Autónomas reciben fuertes sumas de dinero contra lo que llaman “terrorismo machista”. Término que denota una clara manipulación informativa, puesto que este vocablo aplicado en este contexto es del todo erróneo si atendemos a la definición de terrorismo.

 

Según la RAE se define terrorismo como “Forma violenta de lucha política, mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de terror e inseguridad susceptible de intimidar a los adversarios o a la población en general" o "Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”.

 

Si bien es cierto que existen mujeres que mueren en el ámbito familiar, no lo es menos que los hombres, en mayor o menor medida (esto no podemos saberlo con certeza, puesto que únicamente nos constan los escasos datos que aparecen en medios de comunicación escritos digitales, la mayoría poco conocidos). Y estas estadísticas no aparecen en ninguna parte, porque entonces las ayudas recibidas en el círculo vicioso de la política, instituciones y asociaciones de mujeres no tendrían razón de ser. Desaparecería el negocio que se ha montado en torno a la violencia hacia las mujeres y del que nadie puede hablar en contra, convirtiéndose en tema tabú.

 

Y no es menos cierto que cada vez somos más las mujeres que nos posicionamos contra este tipo de leyes tan crueles como discriminatorias y que hemos perdido el miedo a decir lo que pensamos. No queremos privilegios por el hecho de haber nacido mujeres y no queremos, en absoluto, que se castigue al hombre por el hecho de haber nacido con sexo varón. Queremos que las personas, todas sin discriminación, tengamos los mismos derechos, libertades y obligaciones y que seamos iguales también ante la ley. Las personas no son malas por su condición sexual sino por la educación y vivencias que hayan tenido.

La violencia se genera en el seno familiar, y, quien siempre lleva la batuta en este ámbito es la mujer en su papel de madre.

 

Cualquier mujer que realmente haya sufrido violencia y haya vivido situaciones traumáticas jamás querrá que otro ser humano pase por lo que ella ha pasado. Que nadie se equivoque. Y obviamente, si ha sufrido a manos de su pareja, lo que nunca querrá es tener contacto con él, ni siquiera visual, por lo que obviamente, no querrá pisar un juzgado.

 

Por tanto, anida la sospecha certera de que no importa la verdad, sino que lo importante es lo que parezca la verdad.