El doctor Sánchez, experto como nadie en el tema, nos hace dudar, de ahí la pregunta que encabeza este comentario.

“El pensamiento es despiadado con las instituciones establecidas, con las costumbres cómodas y con los privilegios” (Bertrand Russell)

Dr. Sánchez, ¿cuándo vas a hablar a hombres, a personas; y hablar del mundo en el que vivimos? Lo entiendo, tú no, tú no vives en este mundo nuestro. Mientras estés ahí, en Moncloa, tendrías que saber que hay verdades, y tienes que saber qué es el hombre, y qué es la sociedad, y qué es el bien común; y también que el mal común es lo que haces tú.

Necesitas saber muchas más cosas que ignoras. A mí me preocupan muchas cosas tuyas y de tu gobierno. Por ejemplo:

Me preocupa... la dictadura progre políticamente correcta en que vivimos, nos limita, nos enfrenta, nos acosa, nos silencia la verdad, nos destruye las bases sociales que son la familia. Progresismo cultural “con perspectiva de género” - ridícula expresión sin sentido ni sustancia, pues el género no aparece a la vista, por lo tanto, no es objeto de perspectiva -, lo que aparece a la vista son mujeres y hombres. Pero de esto hay que preguntar a la experta Dña. Irene Montero, ella sabe muy bien que todo el género que se está tratando lleva consigo el odio, odio incendiario que mata por género, por tendencia sexual, por exhibir a “les pobres” LGTBIQ++… lo que causa incendios, huracanes, atropellos, insomnios de vecinos enruidados, palizas a policías, marlaskiadas, leyes mortíferas, privilegios colectivistas, igualdades desiguales, etc. Todo ello por difusión descontrolada del odio promocionado desde el gobierno a través de los medios, leyes, discursos y demás voceros.

Tenemos, eso sí, "la desgraciada suerte" de que el presidente ha montado otro escaparate –lo suyo son los escaparates-; ha montado el nuevo escaparate del PERDON, y se ha exhibido en él –como no podía ser de otro modo-. Desde allí perdona al odio, que causa tantas fechorías, y le deja libre para que siga haciendo de las suyas. Y perdona al clima, por ser tan malo que produce crisis. Y perdona al género por inmiscuirse en todas partes desde el gobierno donde reside, le perdona para que ocupe todo el sitio del mundo, pero sin hacer tanto ruido. Perdona también a la igualdad, esa que en España es el mayor de los cachondeos, tanto a nivel estatal como autonómico y especialmente a nivel ministerial, o sea, de gobierno. Al COVID no le perdona porque ni sabe lo que es, ni cómo funciona en ningún momento, ha errado cada vez que lo ha tocado con sus palabras; por eso se lo ha pasado a las Autonomías porque él no sabe qué hacer y así se desentiende. Cuestión de comodidad, para el gobierno no, para el presidente que solo preside, pero que no funciona más allá de presidenciar.

Por cierto, de gobierno ahora remodeladísimo por el presi, lo ha hecho más generista, más podemita, más politiquero, más femininista, más fanático, más jovenzuelo, más sanchista, más minimalista, más recuperacionista y más verde para él. O sea, más escaparate que es lo suyo, más presidenciable.

Es preciso reconocer que la gran “superioridad moral” de esta gobernanza de izquierda es tan obscena que llena todas las tabernas del reino con comentarios, con parlamentos de tertulia, de habla franca y sincera, de libertad de opinión y de sentido común para reírse con superioridad real, limpia y plenamente humana de esa otra "superioridad obscena".

Yo, juntamente con todos esos tertulianos mencionados de tabernas, terrazas, plazas y playas del reino, exigimos respeto por la dignidad humana y sus derechos. Y, desde nuestra “inferioridad moral” tenemos una sola cosa que decirle a Sánchez, o sea, al (para nuestra desgracia) Presidente del Gobierno de España: señor Sánchez, la verdad también existe.