Al hilo de la subida descontrolada de precios voy a hacer este artículo. Viene una mala cosecha este año y los gastos de producción se han triplicado.  No se si conseguiremos cubrir los costes.
A base de darle a la máquina de hacer dinero estos ineptos han provocado una inflación desbocada.  No se puede ser más torpe. Y mira que se les avisó por todos los sitios. Pero la ineptitud de esta gente va más allá de todo lo conocido.  
Mientras, las clases medias agonizamos. Ayer en la fiesta del toro enmaromado de Benavente, después de dos años de suspensión, no había apenas gente en las calles celebrándolo. El caos que han organizado "nuestras élites" es morrocotudo y la ciudadanía no tiene ya dinero para gastar en fiestas. 
Que no nos engañen más. Esto es una crisis sistémica que se arrastra desde el 2008. Esta reventando y la situación ha devenido insostenible. 
Ellos, en su burbuja, creen en verdad que las cosas van bien. Pero no es así. Los ahorros se acabaron y viene la carestía. La gente habla y habla. Pero sigue sin salir a la calle. Es el momento de espolearlos y hacer ver a los de arriba que no damos más de si.
Porque mucha culpa de lo que pasa la tenemos nosotros.  Con nuestra pasividad hemos permitido esto. Y esto ya no tiene solución alguna dentro del régimen del 78. Por mucho que las encuestas adelanten un vuelco electoral.  
Llega la hora de ser audaces y de tomar las calles. Porque nos vamos al garete. Porque tenemos la ruina encima. 
Espero que se acabe la pasividad y la indolencia de una vez. Los camioneros van a volver a las protestas.  Ojalá sea la chispa que prenda el incendio y los sigamos en sus protestas. 
Porque si la situación de los agricultores es mala la de los ganaderos es terrible. Estos no tienen este año pastos para alimentar a sus animales y tendrán que comprar forrajes a unos precios desorbitados. La debacle está aquí ya. 
Y las gentes de la ciudad que vienen a visitarnos dicen lo mismo. El carro de la compra que se llenaba con 50 euros ahora son más de 100 ya. No quedan reservas para el ahorro ni para gastar en el ocio. El verano se presenta apocalíptico. 
Así que debemos tomar conciencia de la situación de una vez. Y abandonar el sofá, la cervecita y el fútbol y salir a tomar las calles. Las elecciones andaluzas no arreglarán nada salga quien salga. Le crisis es muy profunda como para seguir poniendo parches.
Desde este humilde pueblo de Zamora les comunicamos que entre despoblación y crisis económica vemos el futuro negro zaíno. Ya sabemos que en Madrid vais tirando. Es la única zona de España que crece. Pero deben solidarizarse con nosotros porque verdaderamente ya no podemos más.
Y salir a la calle con nosotros.  A clamar contra estos incompetentes que nos están sacando el sudor. Tarde o temprano en Madrid lo notaréis también. Porque la inflación nos afecta a todos y no respeta a nadie. No lo olviden.
Un régimen se derrumba y hay que coger el toro por los cuernos.  En el bar del pueblo cada vez somos menos. Unos se van muriendo y la gente no sale a divertirse por no gastar. En Zamora los decesos han triplicado a los nacimientos.  Hacia donde vamos?
No es una crisis pasajera. Vuelvo a repetirme.  Es una crisis sistémica que requiere de la cirugía.  Y un cirujano de hierro a ser posible. Espero que este aparezca pronto para poner fin a los abortos y a las autonomías.  Son los cánceres que están desvastando nuestra patria. No valen más parches ni tiritas.
Yo me vuelvo a mis tareas. Llevo días sin escribir nada porque ando muy ocupado. Y preocupado también. Se que mi esfuerzo de este año será baldío. Y la gente parece que tiene miedo de salir a la calle. Yo no se a que esperan. La ruina ya está encima. 
Por eso hago desde aquí otro llamamiento a tomar las calles. Que se enteren de una vez que ya no podemos más. Espero que esta vez me secundan desde Madrid. Aquí se empiezan a mover un poco las cosas. Más lento de lo que yo quisiera pero se mueven. Ya se sabe que cuesta mucho el arrancar algo.
En estas tardes de tormentas y de calor los zamoranos comentan que que es lo que nos espera. Y no es nada bueno a menos de que reaccionemos. Les invito a todos a unirse a la marcha de los chalecos azules que estamos organizando para el Otoño.  No nos fallen por favor.