Señores, inicio hoy esta nueva serie para “El Correo de España” sobre los 7 Papas más mujeriegos de la Iglesia de Roma tras varios años de lecturas por dos razones principales: por la difícil situación que atraviesa la Iglesia ante las nuevas leyes provocadas por el marxismo-comunismo-chavista moderno (Ley del aborto, Ley de eutanasia, matrimonio homosexuales, LGTBIQ+, Ley “Trans”, bodas entre lesbianas, feminismo, cambio voluntario de sexo…etc.) y por el argumento indiscutible que usa siempre mi “Pater” Aradillas cuando le recrimino cosas de la Historia de la Iglesia.

  • ---Querido, pues ahí tienes el mejor argumento para demostrarte que la Iglesia católica es obra de Dios… porque si una Institución que ha sufrido las persecuciones y las catacumbas, los disparates de todo tipo de algunos Papas, los escándalos sexuales de otros, las guerras del Estado del Vaticano mientras Roma quiso ser una Potencia Europea , el cisma de Lutero, el Protestantismo, el comunismo, el nazismo, el fascismo, la teología de la liberación, el capitalismo salvaje etc. ha sobrevivido más de 2.000 años es porque tras ella está la divinidad de Jesucristo y el amor del Espíritu Santo.
  • --- Sí, “Pater” eso será así como tú dices, pero lo de Alejandro VI viviendo con sus hijos en el Vaticano, lo de Benedicto IX que hizo de Letrán un burdel o lo de Juan VIII, que hasta dio a luz en la Plaza de San Pedro porque era una mujer y tantas más que podía citarte no son de recibo… y lo curioso, ciertamente, es que si Roma, la Santa Sede, el Vaticano, siguen estando ahí, es que la Iglesia es un milagro.

Pues bien, a pesar de ese argumento y de otros muchos a su favor que podría exponer y que podríamos añadir a mí me complace darles a leer lo que yo he leído sobre los 7 Papas eróticos, mujeriegos e incluso pornográficos que como anticipo les adelanto.

  

Y también como aperitivo les adelanto la Nota Simple (de Notario)  que le preparé a mi amigo Ignacio, un radical católico, apostólico y romano, más papista que el Papa e insoportable tertuliano. Se refiere a aquella extraña silla papal y al funcionario que la tenía que usar, “el Palapati” que durante siglos se utilizó en el Vaticano para comprobar si el elegido Papa era hombre o mujer. Dice así:

"El Palapati"

              "Querido Ignacio, el cargo del Palapati se creó en el Vaticano como consecuencia del escándalo del Papa Juan VIII (siglo XII), al comprobarse de manera fortuita que era mujer y no hombre, pues incluso dio a luz una niña preciosa, dicen, en plena Plaza de San Pedro. Naturalmente el pueblo romano lo rebautizó como "La Papisa Juana" y en el Vaticano permaneció hasta que lo echaron un grupo rebelde de cardenales.

 

  Fue entonces, al tener que elegir nuevo Papa, cuando al anciano cardenal Agostini, arzobispo de Milán, se le ocurrió la idea de crear el puesto de "El Palapati" (o palpador de testículos) para evitar que volviera a repetirse lo del Papa o Papisa Juan o Juana...¿Y cuál sería la función y cómo la llevaría a cabo ese Palapati?, preguntó el recién nombrado cardenal Taranconi... Y ahí surgió el gran debate, porque en el cónclave, ya convocado para la elección del nuevo Pontífice, surgieron varias teorías. Según la historia o leyenda más trasmitida, la farsa de Juan-Juana obligó a la Iglesia a comprobar la virilidad de los Papas electos a través de un cargo eclesiástico llamado "El Palapati", encargado de revisar manualmente los atributos sexuales de cada nuevo Pontífice a través de la "Sedia Stercoraria", o "silla perforada". Las versiones cambian sobre si la comprobación era sólo visual o mediante el tacto, o si el ejecutante era un diácono o un joven cardenal, pero el desenlace siempre era el mismo.

         

Si todo estaba en orden exclamaban: "Duos habet et bene pendentes" ("Tiene dos y cuelgan bien"). Una vez comprobado y enunciada la frase, los asistentes a la ceremonia responderían "Deo gratias" ("Gracias a Dios").

 

(1). Consideraciones sobre la Papisa Juana

La leyenda de la Papisa Juana trata acerca de una mujer que habría ejercido el papado católico ocultando su verdadero sexo. El pontificado de la papisa se suele situar entre 855 y 857, es decir, el que, según la lista oficial de papas, correspondió a Benedicto III, en el momento de la usurpación de Anastasio el Bibliotecario: unas versiones afirman que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada y otras dicen que el periodo fue entre 872 y 882, es decir, el del papa Juan VIII.