**A Unidas Podemos le vendría mejor llamarse “Las chicas del Coletas”
**Dicen que el feminismo odia al hombre. No es verdad, odia a la mujer, a lo que la mujer  tiene de específico, empezando por la maternidad. Al varón lo envidia.
**Unos corruptos y mangantes se dicen demócratas, y con ese título pretenden abolir las libertades de expresión, opinión, investigación y cátedra, y negar a los españoles el derecho a una información independiente sobre su historia. ¿Entienden su “democracia”?
**Dice un embajador de no sé qué que Cuba no es una dictadura. Y no lo es. Es un régimen totalitario. No es lo mismo, aunque para la penosa teoría política que manejan nuestros políticos y periodistas todo se confunda
**Ni a Pedro el del Doctorado le conviene meterse con Pablo el del Master ni a la recíproca. “La política y nosotros somos así, señora”, podrían decir ambos.
**Hay algo que une a PP, PSOE y separatistas: el lazo de la delincuencia, de la corrupción.
**Unos jueces que aceptan ser nombrados por unos partido corruptos, participan de la corrupción.
**Una banda que se autodenomina “Juezas y jueces para la democracia” ya revela en el título que va contra la democracia. Y contra el idioma.
**Dos fenómenos que definen la república: a) En diciembre de 1930, los republicanos quisieron derrocar la monarquía mediante un golpe militar. Fracasaron, y cuatro meses después estaban en el poder tras unas elecciones ganadas por los monárquicos. b) En octubre de 1934 PSOE y separatistas se alzaron en armas contra la república. Fracasaron, y  dieciséis meses después estaban en el poder tras unas elecciones fraudulentas. Sucesos dignos de honda meditación,  en los que no reparan las historias al uso. Pero en este cuádruple golpe se resume la historia de la república.
**¿Cómo pudo la monarquía derrumbarse tan fácilmente?, me pregunta un amigo. Porque no se sentía legítima, respondo. ¿Por qué no se sentía legítima? Por haber perdido el respaldo de los intelectuales y por haber traicionado a Primo de Rivera, que la había salvado in extremis. Lección histórica: hoy, la monarquía corre el mismo peligro, pues proviene del franquismo. Para los enemigos de España y de la libertad, ese origen la deslegitima, y vemos a los monárquicos jugando a hacerse también los antifranquistas.