La Dirección General de Tráfico (DGT) ha llevado ya a cabo pruebas en carretera abiertas al tráfico con dos megacamiones, que realizaron el trayecto de ida y vuelta entre el kilómetro 37 y el kilómetro 115 de la autovía A-1, lo que supone que afrontaron en los dos sentidos la subida y el descenso del emblemático puerto de Somosierra, en el corredor Madrid-Irún, para recorrer cada uno un total de 156 kilómetros.

 

Se trata, como es bien sabido, de uno de los pasos de montaña más transitados en España por vehículos pesados y al mismo tiempo uno de los que más exigencias impone a los vehículos y a los conductores tanto por las rampas que presenta como por la rapidez con la que se complican las condiciones meteorológicas durante buena parte del año.

 

La realización de estas pruebas por parte de la DGT fue anunciada el 18 de febrero por Jaime Moreno, subdirector de Gestión de la Movilidad de la DGT, durante una jornada organizada en Madrid por Aecoc centrada en estos nuevos vehículos. Los resultados obtenidos deben servir para elaborar el documento con la Instrucción Técnica definitiva que fije las condiciones para que los megacamiones circulen legalmente y que gran parte de la industria del país y con ella numerosos proveedores de servicios de transporte esperan con impaciencia desde hace ya demasiadas semanas.

 

Los vehículos probados por Tráfico el pasado 3 de marzo contaban con dos tractoras Scania de potencias diferentes, 520 cv y 450 cv, tal y como confirma la marca sueca, que destaca que “el diseño de la ruta se planificó buscando las condiciones más exigentes, ya que el conjunto afrontó pendientes de hasta el 8% y varios tramos con un 6-7% de desnivel”.

 

Las tractoras que se probaron responden a las siguientes especificaciones: un Scania R 520 LA4x2MNA que arroja un par motor máximo de 2.700 Nm y un Scania P 450 LA4x2MNA con un par motor máximo de 2.350 Nm. “Ambas motorizaciones ofrecen la mejor relación potencia-par motor ofreciendo el mejor rendimiento a bajas revoluciones; una característica común de los motores Scania”, inciden desde el fabricante sueco.

 

La prueba fue posible gracias a la colaboración de empresas e instituciones como Acotral, e Insia, Instituto Universitario de Investigación del Automóvil perteneciente a la Universidad Politécnica de Madrid. Scania también puso a disposición de la prueba sus servicios de conectividad para la obtención y análisis de datos, incluyendo el sistema de gestión de flotas (FMS) y WICkit, un cuadro de instrumentos inalámbrico que registra las sesiones y aumenta la efectividad en el análisis.

 

Junto estas pruebas por tierras castellanas, el pasado 4 de abril, tal y como informó Todotransportee, el Clúster de la Industria de Automoción de Cataluña (CIAC) impulsó otra prueba con un vehículo de estas características en colaboración con el Grupo Sesé y SEAT. El trayecto, de apenas 35 kilómetros y entre las instalaciones del Grupo Sesé en Palau-solità i Plegamans y la factoría de SEAT en Martorell, fue recorrido por un camión Scania R450 Topline arrastrando un conjunto de 25,25 metros de longitud y capacidad para transportar 60 toneladas.

FUENTE: http://www.todotransporte.com/