Han conseguido convertir la muerte de George Floyd en el señuelo amalgamador de la izquierda internacional para subvertir el mandato de Donald Trump y empoderar un relato marxista cultural tan agresivo como simplista.

Quién ejecuta el proceso matón callejero en EEUU es “Antifa”, cuyo patrocinio y financiación está en manos de George Soros, como relaté en un artículo anterior. Quién prepara el terreno social, y abona el mediático, para el estallido de la rebelión social en las calles es el infecto y pútrido Barack Obama.

Cuando en 2008 Obama era uncido por el club Bilderberg para liderar el partido Demócrata y presidir EEUU, su elección vino seguida de un discurso presidencial que encerraba supremacismo negro, odio anti blanco, y un pegamento verbal prosaico manchado por los palabros de la neo lengua progre que la izquierda “inclusiva” y “sostenible” nos está imponiendo.

Obama es un masón de grado 32. Abortista visceral, vio en el movimiento “Antifa” la forma de guardar sentimientos violentos, y bien remunerados para, una vez fuera menester, soltarlos contra el adversario. La participación de Obama en el Plan Soros de creación del movimiento “Antifa” y subversivo internacional vino culminada cuando lograron descabalgar al anterior Papa, Benedicto XVI. Removerlo era esencial para instalar en la vena de Occidente la anarquía futura y el relativismo amoral.

El actual Papa, el marxista Bergoglio, fue colocado al frente de la Iglesia tras una campaña del gobierno de Obama contra Joseph Ratzinger consistente en monitorizar al Estado Vaticano, suspender sus relaciones financieras internacionales y enviar al vicepresidente Joe Biden para amenazar a Benedicto XVI. Los correos electrónicos –aireados por Wikileaks- de John Podesta , asesor de Obama, amigo entrañable de Soros y jefe de campaña de Hillary Clinton, demuestran el complot para derribar a Ratzinger e instaurar un nuevo papado de ultra izquierda favorable a la mentira del cambio climático, el racismo anti blanco y la ideología de género; sería el de Bergoglio.

La fobia anti occidental de Barack Obama se concretó durante su mandato en la conformación del grupo terrorista “Estado islámico” que incendió Oriente Medio en comandita con las “primaveras árabes”. Hillary Clinton armó la guerra, y prendió la mecha para convertir a Oriente Medio y gobiernos autónomos como Libia o Siria en infiernos bélicos que exportaron masivamente inmigrantes ilegales, y terroristas, hacia Europa. Obama alimentó siete fuegos bélicos en Oriente Medio, entre ellos Libia, Siria y Afganistán directamente perjudiciales para la estabilidad y paz de Europa.

En EEUU la organización
“Black lives Matter” (La vida de los negros importa) recibe más de 600.000 dólares cada año de grupos controlados por George Soros desde que se fundase bajo el mandato de Barack Obama. La organización mencionada difunde la idea de que la policía es un aparato represor blanco contra los negros de norte América.

Este grupo financiado por Soros hace que toda acción policial contra delincuentes de raza negra sea denunciada y tachada de racista con falsas acusaciones de violencia policial. La policía, acribillada a falsas acusaciones, temerosa de cargos criminales, se ha visto desmoralizada y atacada, de modo que su fuerza y capacidad coactiva frente al delito se ha visto disminuida y la delincuencia negra ha aumentado.

Tras los lemas, las consignas y los mensajes cibernéticos y callejeros de los “Antifa” que están quemando las calles de EEUU y parte del mundo occidental se encuentra la citada organización “Black lives matter”, orientada al empoderamiento racista anti blanco. Según afirma esta organización su misión es:
“erradicar el racismo de los blancos y construir poderes locales que puedan intervenir en la violencia contra las comunidades negras tanto como por la fuerzas policiales como los llamados vigilantes”. Este grupo también “afirma el valor de la vida de las personas de color queer y trans, personas discapacitadas, personas sin documentos, personas con historial penal, mujeres y en general todas las personas de color de todos los géneros”. 

“Black lives matter” promociona cine, literatura o prensa en los cuales se hace apología del partido político marxista y racista anti blanco llamado “Pantera negra”, cuya acción violenta y terrorista se produjo entre 1966 y 1982, pero cuyo ideario continua vigente e impregna a “Black lives matter”.

Ahora mismo, la muerte de George Floyd está sirviendo para que la organización “Black lives matter” esté haciendo “caja” recibiendo donaciones millonarias de todos los rincones del mundo.

El matrimonio Obama apoya a “Black lives matter”, y el ex presidente de EEUU ha agitado verbalmente las protestas anti blancas y anti Trump de Antifa como forma de imponer los “cambios históricos” para una “nueva normalidad”. ¿Les suena de algo?

Sí…Es la consigna del Nuevo orden mundial de los Gates y Soros, junto a sus mamporreros satélites –Pedro Sánchez- para instaurar el éxito definitivo del cambio socio-cultural a que aspira el marxismo cultural.

Obama no ha cesado en alentar, desde su cloaca, los peores resentimientos latentes en la sociedad de EEUU, enardeciendo agitaciones e intoxicando mentes. La villanía exacerbada de argumentos falsos como la “represión racista” institucionalizada es utilizada por Obama para exaltar odios y empoderar un racismo anti blanco cuya agresividad está saqueando comercios, incendiando calles y matando vidas por medio de “Antifa”.

Ahora que dos de sus criaturas mimadas: “Antifa” y el emporio farmacéutico del matrimonio Gates, corren peligro, Obama sale a rescatarlas. Trump canceló el programa de control digital forzoso y vacunación obligatoria impulsado por Bill Gates y anunció que “Antifa” será perseguido como organización terrorista. Obama les ha lanzado un capote desde su atalaya masónica para tratar de derribar al actual presidente norteamericano, el más incómodo para el Club Bilderberg y sus agentes mundialistas en 50 años.

El terrible Obama, cuatro años después de dejar la presidencia de EEUU, sigue demostrando que su cruzada mundialista y masónica contra Europa está vigente. No le bastó con armar al terrorismo de Estado islámico/ Daesh/ Isis y con incendiar Oriente Medio; ahora quiere llevar a Occidente a la guerra interna azotando sus peores demonios. Esos malos demonios de la multiculturalidad y el fracaso del modelo multirracial que amenazan con suicidarnos si no rompemos de una vez con la odiosa corrección política y pasamos a defender sin complejos nuestra identidad social y cultural aplicando leyes firmes y deportaciones masivas.

El orden internacional globalista tiene agentes poderosos, pero su estrategia puede ser abortada si entendemos que sólo con respuestas firmes y contundentes desde la defensa de las fronteras nacionales y la propiedad privada, podemos contribuir a agrietarlo y así dar respiros de libertad a los pueblos fatigados por la sumisión esclava hacia los dictados progres.