La frágil condición humana por su naturaleza concibe el paso del tiempo en las hojas secas del árbol de su vida. Así la estación estival pasó por la existencia igual que pasa la existencia por esa línea de aconteceres que forma su estancia aquí. Es innegable que cada vez somos más pobres, material y espiritualmente. Que la deuda de España es la mayor conocida, que la economía está hundida, que el paro y la inmigración ilegal lastran el porvenir, que el desprestigio de nuestro país en el exterior es supremo, y los mil y un problemas que tenemos son las noches que nunca verán la luz del amanecer. La responsabilidad de este decaimiento es en principio de todos, pero solo en principio. El remate se lo dieron otros. Más que tener la culpa, la sufrimos solamente, y sin que nadie nos mire a la cara. Y sin que nadie ni siquiera nos nombre, como murieron miles de almas en el mayor desprecio y soledad, por la pandemia, bajo un gobierno de farsantes; para ellos el progreso consiste en manipular la información, silenciar al disidente, blanquear el terrorismo, enfrentar a la gente, implantar un pensamiento único, desmembrar el país y empobrecerlo, asfixiar al contribuyente, adoctrinar a los niños en los colegio y acabar con la libertad. Nos quieren calladitos y sumisos. Son nuestros administradores socialistas y culpables de este desastres, ocupados hoy en atender a Bildu, como lo hace  Félix Bolaños, o reírse de la subida de la luz, el presidente, que dice todo fachendoso, que la luz no la pagamos todos los días, sino sólo un día al mes. Nada más que por estas estupideces y humillaciones deberían ser castigados severamente.

Recapitulamos lo de los últimos días del verano barriendo las hojas secas, que no son más que porquería. Exactamente lo que es la política que todo lo ocupa y mancha, con su ansia exacerbada de destrozarlo y envenenarlo. Así lo controlan, lo roban, lo destrozan y lo humillan. Si los "progresistas", cuyo progreso acabamos de ver en qué consiste, no hubieran aparecido, ni por asomo, seríamos uno de los mejores países del mundo. Todos los problemas que tenemos, desde la falta de ilusión necesaria para vivir, hasta el negro porvenir que nos acecha, se los debemos a esta gente soberbia que se cree más lista que los demás, y superior, porque el orgullo es el origen de todo pecado; que desprecian a los demás nombrándose "progresistas,", cuando son todo lo contrario.

Vaya veranito que nos dieron... Ahora el 'Pollo' Carvajal, de cuyo gallo de corral nos ocupamos ayer, hoy apunta a Monedero como pieza clave de la financiación ilegal de Podemos. Por otra parte está el otro pollo del frente polisario, que tiene pringada a Arancha González Laya que valora declarar ante el juez que Sánchez avaló la llegada de Gali y que Robles se opuso. La ex ministra afronta su imputación en la causa que investiga la entrada del líder del Frente Polisario, Brahim Gali. La decisión del juez se conoció ayer, tras cuatro meses de investigaciones, que comenzaron cuando apreció indicios de delito de prevaricación y vulneración de las leyes de fronteras por parte del Gobierno para que Gali ingresara en un hospital de Logroño sin que se supiera que se encontraba en España. En resumen, el cielo está plagado de buitres carroñeros que desde arriba nos devoran.

No les pasará nada, nunca les pasó, y todo socialista, se escapa de rositas por muy gordas que las haga, aunque sea colando a 40 misteriosas maletas, como hizo Ábalos. Tienen un rosario de escándalos que ellos propician, y así se envalentonan y sienten en capacidad de seguir haciéndolas gordas, al salirles gratis. Y si siempre se escapan, ¿cómo no van a reírse después de los demás? Se escapan cuando no deben porque su cobardía es como su maldad. Se escapan como hoy cuando les pidieron explicaciones de la mesa de negociación con los separatistas catalanes retirando la bandera de España. Fue una Estampida del Gobierno en el Congreso para frustrar la ofensiva de PP y Vox sobre la mesa de diálogo. Fue una espantada en todo regla. Una semana después de la "ofensa a la bandera", Sánchez y 16 ministros dan plantón a la sesión de control. Sólo asisten 6 de 23 ministros. ¡Pedazo de sinvergüenzas! Se retrataron una vez más, pero les da lo mismo. Este maldito partido es el mayor problema de España.

Mientras estén en el poder seguirán haciendo lo que les dé la gana, no respetando las leyes y riéndose de los españoles de bien, porque los de mal, son sus votantes. No los desbancará nadie del poder y continuarán su hoja de ruta, aprovechando lo que los demás tragamos por evitar la guerra.

Ya he dicho, que no se puede hablar de política para no molestar a la izquierda. A eso están acostumbrados. El día que empiecen a pagar su deuda a los españoles cambiarán las cosas, pero antes que eso ocurra quieren acabar de hundir y destrozar el país, para traer su tercera república, o la última chorrada que se les ocurra.

Por otra parte, tras el volcán socialista está el que devora la isla de La Palma, a donde la ministra Reyes Maremoto, ve "un espectáculo maravilloso" para llevar allí a turistas morbosos, curiosos y asquerosos, a estorbar y molestar a la pobre gente que sufre. Seguro que todo ese ganado es de su cuerda. Que no tiene sentido común, y menos conciencia. Este triste caso del volcán, que pronto inundará toda España con sus gases tóxicos y lluvia ácida, es una desgracia más para nuestro país, pero esto a los socialistas les importa un bledo. El mayor volcán son ellos mismos que provocan tanta basura, que cuando la gente muere como moscas por otra basura, el virus que no supieron administrar, o no quisieron, les hace gracia y también se ríen. Mientras no paguen caras sus risas, lo seguirán haciendo.

¿Quién nos dejó esta chusma infecta dentro? ¿Fue el sucesor de Capado, tan castrado como él? El mal no se apodera del mundo más que porque nadie le hace frente, ni mueve un dedo por impedirlo. Esta es la prueba más evidente. Esa es la basura que hoy estamos barriendo. Y no hizo más que llegar el otoño...