Jesús Muñoz, es el jefe de prensa del sindicato TNS y de la Coalición ADÑ participa habitualmente en tertulias radiofónicas en Radio Ya y Radio Inter entre otras. Ha escrito un libro "Que no te engañen". En esta entrevista muestra su indignación sobre la posible profanación de los restos de José Antonio y analiza la actualidad política con perspectiva histórica.

¿Cómo valora la decisión del gobierno de trasladar a José Antonio a un lugar "discreto"?

Es una medida tan injusta y abyecta como esperada, teniendo a quien tenemos en el gobierno y analizando todo lo ocurrido en los últimos 45 años en España en lo concerniente a la intención de los perdedores en la Guerra Civil de ganarla casi un siglo después a la vez que se manipula la verdad para sus siniestros objetivos políticos basados en el sectarismo y el odio cainita. El caso de profanar la tumba de José Antonio es aún más sangrante, si cabe, porque van a llevar a cabo esta infamia aquellos que se consideran herederos de los que lo asesinaron, y tras varias décadas de calumnias y ocultamientos sobre su persona, su vida y su doctrina, prohibiciones y persecución de todo lo que recuerda a él y a la Falange y el nacionalsindicalismo, quieren culminar su crimen con remover su tumba. No se puede ser más ruin.

Usted ha afirmado que los defensores de los asesinos y los chequistas siguen en su línea, una línea de odio feroz...

Es triste tener que recordar casi un siglo después lo que ocurrió en una guerra entre españoles que hasta hace 45 años parecía ya superada y prácticamente olvidada, pero han sido precisamente los defensores del bando autor de los crímenes más horrendos que se produjeron en esa guerra fraticida, y, por lo tanto, quien más tiene de lo que avergonzarse de lo que hicieron “los suyos”, quienes han abierto heridas cerradas y enfrentado de nuevo a unos españoles contra otros.

Es evidente que el gobierno actual del Frente Popular, con la ayuda del resto de partidos y partidas de terroristas y golpistas que le apoyan, quiere culminar y hasta encumbrar de una manera “legal y democrática” las criminales acciones de aquellas siniestras bandas socialistas, comunistas, anarquistas y separatistas autoras de paseos y violaciones por toda la geografía española, de torturas y asesinatos en checas, de robos y desvalijamientos masivos, de profanaciones y quema de conventos e iglesias…no hay ninguna duda que quien defiende y encumbra a esta chusma, es como ellos.

También ha dicho que encarcelaron y asesinaron a José Antonio hace 84 años y ahora quieren profanar su tumba...

Así es, repito que me duele tener que remover y sacar a la palestra todos estos temas con todo lo que ocurre en España en las últimas décadas, pero no es casualidad que los herederos ideológicos y políticos de aquellos que cometieron el crimen de la detención, encarcelamiento y asesinato de José Antonio Primo de Rivera (entre otras decenas de miles de detenciones, encarcelamientos y asesinatos de otros tantos españoles) sean quienes ahora quieran profanar su sepultura que además se encuentra en un lugar doblemente sagrado, por ser un cementerio y por encontrarse dentro de una basílica. Se lo hemos dicho más de una vez claramente en la calle en movilizaciones contra esta locura legal que son las leyes sectarias que ellos llaman de memoria: “Primero asesináis y luego profanáis”. Con esta profanación los frente populistas del siglo XXI conseguirían cerrar el círculo de su comportamiento abyecto, muy en la línea de los frentepopulistas del siglo XX.

Dice que "lo llevarán a un lugar discreto" y que no quieren que estén a la vista las pruebas de sus crímenes..

Efectivamente, de José Antonio está claro que les molesta todo, por eso llevan 45 años desde la totalidad de las instituciones del sistema ocultándolo y calumniándolo sucesivamente. Les molesta quien era, lo que decía, lo que proponía, lo que defendía, como vivió, lucho y murió…pero además les molesta que la tumba de un hombre al que persiguieron, encarcelaron y asesinaron y del que está prácticamente prohibido hablar bien de él, esté en un lugar visible porque eso es una prueba irrefutable de sus crímenes. Por mucha basura que echen sobre él, el hecho de que su tumba se pueda contemplar allí donde está ahora mismo y que se pueda comprobar que continuamente es honrada y homenajeada por falangistas y otros españoles de bien, recuerda que está allí porque lo asesinaron, repito una vez más, “los mismos” que hoy quieren profanar su tumba.

No obstante, yo soy de la opinión de que a José Antonio no le importaría en absoluto reposar junto al resto de los Caídos que allí descansan, los españoles de ambos bandos, bajo la misma Cruz, sólo hay que leer su testamento, y no en un lugar preminente como está ahora, pero evidentemente quienes quieren remover su sepultura no lo hacen por ese motivo, ellos no pueden entender esos nobles sentimientos.

Igualmente es muy grave la profanación del lugar sagrado y convertirlo en un parque temático comunista y masón...

Es una vuelta de tuerca más, sólo en mentes calenturientas y criminales se pueden gestar estas elucubraciones que, por desgracia, son muy capaces de llevar a cabo. Les encanta profanar lugares sagrados, llevan un siglo haciéndolo, son expertos en manipular la historia y maestros en borrar las huellas de sus crímenes, siempre intentan humillar a sus víctimas y disfrutan persiguiendo todo lo que huela a Dios, a Patria y a Justicia, pero es que además les revienta que el Valle de los Caídos sea desde el primer momento un lugar de Reconciliación y de Paz. Así que con su anunciada “resignificación” del Valle de los Caídos pueden hacer todo a la vez. Parece el guión sacado de una película de ciencia ficción donde los criminales y los sádicos gobiernan haciendo de lo abominable lo cotidiano, pero por desgracia puede convertirse en realidad. Así son estos demócratas de toda la vida.

¿Dónde está realmente el límite del odio del Frente Popular?

Si algo ha definido a la conjunción de socialistas y comunistas en el mundo y más particularmente en España donde además han tenido de compañeros de viaje a separatistas y otros enemigos de España, es el demostrar su odio en todo lo que hacen, odio a la patria, a la religión católica, a la verdad, a la tradición, a la justicia social, a nuestra identidad nacional, a lo que nos ha unido a los españoles durante siglos… Pero es que además cuando llegan al gobierno no dudan en demostrar ese odio y camuflarlo de legalidad. De todas maneras sería injusto culparles sólo a ellos de que extiendan ese odio que rezuman, siempre han tenido cómplices que les apoyan o se lo consienten, y en España este régimen del 78 del que forman parte ha sido una herramienta perfecta para sus objetivos.

Por lo tanto, el límite a ese odio y a ese mal es el que le pongamos los españoles de bien.

¿Fue un error perdonar a los perdedores de la guerra en democracia y permitir que se presenten socialistas y comunistas?

Todo lo ocurrido desde 1975 hasta hoy en este y otros temas es una cadena de errores de unos (los tontos útiles) y de consecución de objetivos de otros. Perdonar no es un error si no se olvida lo que han hecho aquellos a los que se perdona y si hay mano firme para que se haga justicia, pero en España se ha juntado el hambre con las ganas de comer.

Han instaurado un régimen, el del 78, que permitiera todo esto, de hecho, han llegado a donde han llegado por la complicidad de todas las instituciones del sistema y, por supuesto, de todos los partidos del sistema, incluidos los de la derecha. Recordemos que el Partido Popular de Aznar condenó el régimen franquista en el parlamento, para más INRI un 20 de noviembre (el de 2002) y recordemos también que el mismo PP con mayoría absoluta en congreso y senado no sólo no tocó ni una coma de la Ley de Memoria Histórica de Zapatero, sino que la ha defendido y ejecutado con saña. Y recordemos también que cuando empezaron los cambios de calles y retiradas de placas y estatuas hace unos 40 años la derecha y los, en teoría, más cercanos al régimen anterior no movieron ni un músculo ni repusieron nada cuando luego gobernaron. Recordemos también que todos, incluida la derecha, han gobernado con separatistas sin pudor y de aquellos polvos estos lodos. Así que más que error, es complicidad manifiesta.

¿Hasta cuándo aguantaremos los patriotas tanta afrenta?

Pues eso mismo me llevo preguntando yo hace más de 40 años. Algunos intentamos en nuestro día a día que haya coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos con lo que pensamos, pero, dados los resultados, parece que predicamos en el desierto y son pocos los que reaccionan con nosotros contra tanta infamia.

No pierdo la esperanza de que resurja el otrora noble, valiente e indómito pueblo español, pero parece que los verdaderos patriotas estamos solos en esto y en otras muchas cosas. No se puede confiar en ninguna institución ni en nadie que defienda el régimen que ha cometido o, en el mejor de los casos, ha permitido todas estas tropelías. El pensar, como muchos hacen, que estas cosas son un ataque contra la constitución, la transición, la monarquía, la democracia es no entender nada de lo que ha ocurrido en España en los últimos 45 años. Han sido, precisamente, esa transición, esa constitución, esa democracia y esa monarquía las que nos han traído todo esto. Confío en la respuesta del patriotismo, pero si no se reconoce al enemigo es imposible vencerlo.

¿Este odio sectario tan descarado se puede volver en contra del nuevo Frente Popular?

Sin duda, de hecho, ya se está volviendo contra ellos desde que incrementaron la manipulación de la historia y la persecución de, al menos, la mitad de los españoles con la ley de Memoria Histórica de Zapatero y con la profanación de la tumba del General Franco contra la voluntad de su familia y de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos. Algunos dicen que estas acciones son cortinas de humo para tapar sus corruptelas, sus pésimas gestiones y sus crímenes como siniestros gobernantes y en cierto modo es verdad que también la utilizan con este objetivo, pero no sólo lo hacen con este fin estratégico de ocultación, ya que el manipular la historia, el querer, casi 100 años después, ganar una guerra que perdieron en el campo de batalla, el ocultar sus crímenes y el atacar a sus verdaderos enemigos políticos, que fueron quienes les vencieron, también es para ellos un objetivo. Cortinas de humo, sí, pero de un incendio real que mantienen vivo para sus siniestros fines durante décadas.

Cuanto más ahondan en su comportamiento sectario más están empujando a los españoles de bien a que se interesen por la historia, a que busquen la verdad y a que se posicionen del lado de la justicia, que obviamente no es el suyo. Nunca es bueno abrir heridas, pero desgraciadamente para ellos su actitud sectaria y hasta grotesca está generando muchas más simpatías y adhesiones hacia aquellos a los que injurian y calumnian, el bando nacional que ganó la guerra y el régimen que salió del 18 de julio, que las que tenían antes de que abrieran esas heridas, a la vez que generan más antipatía hacia ellos mismos por su bochornosa y cainita actitud revanchista. Les está saliendo el tiro por la culata y en esta vida al que escupe al cielo ya sabemos lo que le pasa, y muy posiblemente todo lo que les ocurra se lo tendrán merecido y no seré yo quien lo sienta lo más mínimo.