Durante el estado de alarma las competencias de las residencias de mayores eran exclusivamente de Pablo Iglesias, no lo eran de las autonomías.

Cada vez tengo menos dudas de que hay un plan oculto para deshacerse de Unidas Podemos y dejarlo fuera del Gobierno. Eso de que el “marquesito” salga tanto en televisión me hace pensar que entre Sánchez y Redondo se cuece algo. Se trata de que se desgaste Pablo iglesias cuanto antes y el camino que lleva es de verse triturado no tardando.

De ello sabe mucho el Partido Popular, de ahí que los ‘latigazos’ fuertes se los lleve Podemos y no el PSOE, al menos de momento. Nadie con dos dedos de frente descarta una necesidad de pacto entre PP y PSOE para desembarcar a ‘Hundidas Podemos’, tanto porque lo imponga Europa como por la distribución de fondos comunitarios. Bruselas ya lo ha adelantado y los “egoístas” del Norte también. Eso de soltar un euro para circunscripciones donde gobierne el comunismo está muy mal visto; máxime desde que la Unión Europea condenó el comunismo hace unos meses.

La trituradora social ya afecta a Yolanda Díaz, con su desconocimiento del mundo laboral y su incapacidad de explicar un ERTE; afecta a la “marquesita”, ya abrasada con el 8M y sus fiestas ministeriales con bebé, además de sus inmaduras y miserables provocaciones; afecta al ministro de cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, por su demostrada dejadez y desapariciones periódicas y, por supuesto, no podemos olvidarnos del líder del ridículo, Alberto Garzón, ministro de Consumo: sus conclusiones de Barrio Sésamo y sus ‘tuits’ contra Nissan ya pasan factura a su partido y a su coalición, incluso hasta al Gobierno del que forma parte. Más adelante profundizaremos en este “trinchamonas” que tiene una fuerte deuda con la Hacienda Pública a costa de Izquierda ‘Hundida’.

A Pablo Iglesias cada día le desgastan más temas, tanto por sus bravuconadas como por sus torpezas. Empezó con la cantinela del impuesto a los ricos y su afán de recaudar 11.000M de euros, siguió apropiándose del Ingreso Mínimo Vital (IMV) que ya anunció el PSOE en 2015, se desmarcó de las residencias de ancianos tras el postureo de decir que era un tema del que él se responsabilizaba y continuó con las caceroladas contra Felipe VI y un sinfín de mediocridades propias de quien no ha madurado ni evolucionado desde planteamientos decimonónicos, incluso cavernarios.

Una vez que termine esta crisis sanitaria hay que pedirle responsabilidades al “señor marqués” y hay que hacerlo desde distintas perspectivas, además de la corrupción y “bandolerismo” de su formación, ejemplo de recogedero social de lo más “florido y saneado” de la ciudadanía. Expertos sanitarios han difundido que a los mayores en residencias no se les envió medicación y sí morfina. Solo de pensarlo se ponen los pelos de punta; máxime, tras escuchar al propio “marqués” que se dedicarían 300M de euros para las residencias de ancianos y para cubrir todas las necesidades. La UME ha desmentido todas y cada una de las barbaridades aventadas por el vicepresidente; es decir, no había muertos amontonados ni abandono por parte de los responsables de las residencias.

Nadie sabe dónde ha ido a parar ese dinero porque los complejos residenciales no saben nada de nada. Durante el estado de alarma las competencias eran exclusivamente suyas, no lo eran de las autonomías. Pero ante la gran cantidad de muertos demostró un acongojamiento irresponsable e inusual en un Gobierno: no solo no sabe gestionar sino que se ha perdido en un mar de muertos, insultos, improperios, irregularidades, irresponsabilidades y falta de rigor. ¡Políticamente, Pablo Iglesias es un truño. Lo mismo que en mi pueblo denominan zurullo, mojón o ñordo”. Como notario de ello, doy fe.

Su habitual torpeza está debilitando la democracia, de la misma forma que su “guerracivilismo” le está desgastando y quemando para la convivencia. No es de fiar y no nos representa. De todas formas, él no quiere representar a nadie; se conforma con representar los intereses de la casta a la que tanto denigró por envidia impregnada de odio y desafecto social, igual que se conforma con representar a los “buitres”, dictadores y enemigos de España: Soros, Roures, Ortega, Maduro, Morales, Castro, Cristina Fernández… además de sociedades canallescas de dudoso pelaje izquierdista y siniestro pensamiento. En algún sitio he leído que “el comunismo que representa Iglesias es muerte, falta de libertad y pobreza”; hasta ahora es lo que hemos visto. Juzguen ustedes.

Ahora hay que dilucidar qué verdad pesa más, si la que plantea Abascal o la que expone el “marqués”. El primero dice que “a Iglesias no le gusta que se hable de genocidio habido en las residencias de las que él era el máximo responsable”, mientras que el vicepresidente se defiende con que “las residencias eran de fondos buitre”, como si la ciudadanía fuera tonta. Lo que todos tenemos muy claro es que el comunista, Pablo Iglesias, no ha leído a Emiliano Zapata, héroe de la revolución mejicana: “El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no grite cuando lo pisen”.

En fin, no faltan quienes dicen que el vicepresidente segundo llegó como un “buitre” y se va a tener que marchar como el gallo de Morón o como la gallina de Stalin.