Votar, nunca, jamás. Por Luys Coleto

Y hoy, martes 4 de mayo, 2021, no votar. Tocándo(me) la zambomba en casa, como siempre. Votar significa formar difusos traidores, falsos enemigos, fomentar el peor tipo de deslealtad. Votar sirve para que la gente sea más sumisa. Votar significa, mediante teatral engañabobos, entregar tu propio poder, significa entregar a otra persona tu propia libertad. Me sobro y me basto para representarme.

Votar también significa ser rematadamente estúpido: votar no sirve para nada. El mundo se desintegra, plandemia mediante, en derredor nuestro. Y entretanto, a dividirnos por fútiles chorradas. Los gallifantes, cual mandriles alfa, disputando las desabridas sobras de obscenos convites. Eso sí, los malos siempre ganan en tan siniestro y falsario circo.

Y sus títeres aquí, leales edecanes mamporreros, consumando las genocidas agendas de los amos del universo. Cuando la peña se entretiene entre lo menos malo (Vox) y lo peor (Coleta Morada y/o Cum Fraude) se olvida de que la lucha debe ser siempre contra lo peor. Lo menos malo no deja de ser malo. Muy malo. Y Vox lo es. El engañabobos de la “derecha patriótica”. Te despollas con esta derechita “valiente”. En fin.