Rambla Libre solicita ayuda a todos los medios de comunicación para que se hagan eco del gravísimo caso de tortura y secuestro institucional de Pablo Plafont Castillejo. Pedimos que todos colaboren a que haya una investigación nacional de las prácticas de la Agencia Madrileña de Tutela del Adulto, AMTA. Solicitamos que la Asamblea de Madrid abra una Comisión de Investigación. Y pedimos que Cristina Cifuentes libere de inmediato a Pablo Plafont Castillejo.

La Comunidad de Madrid, impide que uno de sus tutelados,  Pablo Plafont Castillejo,  reciba el tratamiento que precisa su enfermedad de carácter orgánica endocrino.

A pesar de las numerosas advertencias de informes médicos de prestigiosos doctores, (que han tratado a Pablo desde niño) insistiendo, en que su enfermedad debe ser tratada urgentemente por doctores endocrinos y retirada toda medicación psicofarmacológica, el Amta, Agencia de Tutela para el Adulto, (situada en el punto de mira judicial por “presunta” corrupción con los mas débiles) y el centro de guarda APADIS, (donde tienen a Pablo drogado, secuestrado, prácticamente incomunicado, etc), le suministran un intenso tratamiento psicofarmacológico  que ha sido el causante de numerosos ingresos en urgencias por intoxicación de psicofármacos llegando a peligrar su vida.

Pablo ha sido además, maltratado y torturado salvajemente con graves lesiones, traumatismos, quemaduras, hematomas, incluso, ha tenido que ser intervenido quirúrgicamente de su brazo por una supuesta agresión más, hace escasamente un mes.

La crueldad y la extrema inhumanidad de estas personas, llega al punto, que no permitieron a Pablo en el hospital infanta Sofía antes de intervenirle, hacer una llamada a su madre por más que lo suplicó.

La familia del declarado incapaz, interpuso las correspondientes acciones penales contra los responsables del Amta, (Carolina García Durrif) y centro Apadis, encontrándose la causa en fase de instrucción ante los Tribunales de Justicia con la correspondiente investigación en marcha, Asimismo, está presentada la remoción de tutela de Pablo, medidas cautelares en el juzgado 1 de Alcobendas donde “sospechosamente”, tardó un año y medio en llegar dicho procedimiento, y extrañamente también, (¡qué coincidencia!), mismo Juzgado donde ejerció como jueza la directora del Amta, Carolina García Durrif, extraña y sospechosa coincidencia.

En dicho Juzgado 1 de Alcobendas, se ha solicitado, que se devuelva con toda urgencia Pablo a su madre de quien nunca tuvo que ser separado, ya que se le ha causado un gravísimo e irreparable daño a su salud y un gran sufrimiento. Recordar que Pablo está considerado un menor por su discapacidad provocada por un tumor cerebral cuando era niño, con una mente de diez años y que absolutamente todos los doctores han pedido que Pablo debe de estar con su madre como siempre ha estado, por lo unidos que están, y porque Pablo era un chico muy feliz cuando estaba con su madre y no tomaba psicofármacos.

 

Insistir en que Pablo no está siendo tratado de su enfermedad endocrina, que tiene una válvula intracraneal conectada al corazón, que sus piernas están deformadas totalmente y que Carolina García Durrif, canceló las citas médicas con el traumatólogo.

Confiémos en que la jueza del Juzgado 1 de Alcobendas no siga el mal ejemplo de su antecesora, Carolina García Durrif, (que estuvo incluso denunciada por prevaricación) y que como Directora del AMTA, la gestión “presuntamente” delictiva que está desarrollando, de la cual, un día, tendrá que rendir muchas cuentas ante la Justicia, sin ninguna duda.

Por su parte, también la Defensora del Paciente, Carmen Flores, urge a la Comunidad de Madrid, que de forma inmediata y a la máxima celeridad posible, Pablo sea trasladado al hospital Clínico San Carlos donde su madre, con la ayuda de prestigiosos doctores pudo ingresarlo y mejoró “espectacularmente” según los propios doctores, interrumpiendo el AMTA su tratamiento e impidiendo que lo volviera a retomar, para no dejar de percibir las pensiones y subvenciones que reciben por el. “presunta corrupción y criminalidad” en estado puro.

Pablo es solo la punta del iceberg de una “presunta red criminal, mafiosa y corrupta” de tráfico de personas, los más débiles del sistema, que lleva operando en la más completa impunidad desde 1995, en que se creó el chiringuito AMTA, Agencia Madrileña de Tutela para el Adulto.

A pesar de las numerosos correos a Cristina Cifuentes (desde que era Delegada del Gobierno) informándola de la situación dramática de Pablo y de esta “presunta” trama, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, ha hecho caso omiso a todo, mirando hacía otro lado sabiendo del dramático caso de Pablo y de cientos y cientos de familias que sufren las atrocidades del AMTA y ha continuado permitiendo, y consintiendo la inhumanidad y extrema crueldad de este “organismo”, Agencia Madrileña de Tutela Para el Adulto), que depende de la Consejería de Asuntos Sociales y cuyos algunos consejeros, han sido imputados por corrupción, como Salvador Victoria. 

El “chiringuito AMTA”, debe ser intervenido urgentemente y que las familias, puedan recuperar a sus seres queridos,un auténtico drama, un infierno, que sufren cientos y cientos de familias a las que como a la madre de Pablo, les han robado a sus seres queridos con engaños e informes falsos. Como consecuencia, un escandaloso patrimonio que podría alcanzar (según diputados de la oposición en la Asamblea de Madrid) de billones de euros.

¡AYUDA URGENTE PARA PABLO!

LA DESGARRADORA CARTA DE LA MADRE

Soy Pilar Castillejo, madre de Juan Pablo Plá-Font Castillejo. Mi hijo sufrió un tumor cerebral de niño. Desde entonces sufre un retraso mental que le hace tener una edad mental de 10 años aunque tenga 31. Este 28 de diciembre cumplirá 32…

Su diagnóstico es de “retraso mental leve con trastorno de conducta alimentaria atípica de origen orgánico”. Traducido: como consecuencia del tumor, tiene daños en el hipotálamo y no tiene sensación de saciedad. Siempre tiene hambre y ansiedad por comer.

En el 2004 me adjudicaron una plaza en un centro ocupacional de Barajas. Todo iba bien. Pasábamos los fines de semana juntos. Todo iba bien. Pero en el 2009 una trabajadora social me dice que hay que incapacitar a mi hijo, que era “sólo burocracia”.

De buena fe, acepté. Y aquí es donde comenzó mi infierno. En realidad se trataba de un proceso para retirarme la tutela de mi hijo en pro de la Agencia Madrileña de Tutela de Mayores (AMTA). Y eso a pesar de que mi hijo afirma que “quiere estar con su mamá” y que la sentencia reconoce que soy “su única fuente de afecto”…

Eso ocurrió el 5 de marzo de 2009, pero AMTA no juró la tutela hasta el 7 de diciembre de 2009. Lo peor llegó el 2 de junio de 2010. Sin informarme ni pedirme permiso, deciden trasladar a mi hijo Pablo al psiquiátrico de Ciempozuelos regido por los Hermanos de San Juan de Dios

¿Por qué a un psiquátrico si mi hijo no tiene problemas psiquiátricos?, ¿por qué estar entre personas peligrosas que sí tienen graves problemas de conducta?

Al poco tiempo, ya empiezan los malos tratos y las sedaciones. Mi propio hijo lo cuenta:

Le arrancan las uñas, le clavan el codo, le golpean como a un animal. Y le meten ‘chutes’ de 12 psicofármacos y dos tranxilium por “mala conducta’: robar una manzana o unas galletas. ¡¡Es un niño de 10 años!!

El tratamiento es tan salvaje que en alguna ocasión deben de llevarle a urgencias. Ahí están los partes de lesiones…

Presenté informes del jefe de psiquiatría del Doce de Octubre que se reafirma en que mi hijo Pablo no tiene ningún problema psiquiátrico ni nunca ha tomado fármacos psiquiátricos. Da igual.

Intento recuperar la custodia y me es denegada. Choco con el frente judicial que está siendo investigado por presunta corrupción…

Entre tanto, los Hermanos de San Juan de Dios me incomunican con mi hijo porque –dicen- “interrumpo el tratamiento terapéutico”. ¿Cuál?, ¿las palizas y las sedaciones?

Presento una querella y es admitida a trámite pero posteriormente remueven a la jueza para que llegue un sustituto a archivar…

Sin embargo, milagrosamente logro que a Pablo le den el alta. Quizás porque se asustaron con la querella. Lamentablemente el AMTA no le sacó de ahí. Y ahí sigue. Incomunicado con su madre, sedado y empalizado por robar comida.

Así se expresaba en el 2013 mi hijo Pablo en el juzgado nº6 de Valdemoro:

“Me ponen contenciones y me da una pastilla muy fuerte que se llama reserva (…) Que corten comunicación con mi madre es lo que me preocupa (…) Yo quiero estar en Marbella donde vive mi madre y con compañeros como yo".

El Instituto de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid ha emitido un informe advirtiendo de los riesgos de permanecer en Ciempozuelos. La Comisión Ciudadana de Derechos Humanos -expertos en psiquiatría- recomienda lo mismo y censura el trato recibido por mi hijo:

“Lo que no se hace con criminales (reclusión indefinida, privación de derechos, sedación involuntaria, etc.), se está realizando bajo el control de la administración pública”

También le he escrito a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, pero no se ha dignado a contestar.

Por favor, ayúdame a recuperar a mi hijo.