En respuesta a una incesante demanda por parte de sus incondicionales clientes, referentes de un estilo de vida admirado y diferente, que no pasa desapercibido, la firma Pretty Ballerinas se lanza al difícil arte de crear su esencia, nace así Esseence née à Paris.

Un agua de perfume que viene a potenciar un circulo de expansión internacional del grupo Mascaró, no como un complemento más, si no, como uno de los más importantes a la hora de vestir, y sellar así, “una vida más pretty”, bonita, como señala la directora creativa Ursula Mascaró.

Una labor ardua, para la que se ha escogido, como no, a uno de los mejores profesionales del arte de la perfumería, Bertrand Duchaufour. Con un conocimiento sólido del producto y una atención muy personalizada. Prueba de ello, son sus fragancias míticas al frente de casas como Givenchy, Dior o Commes des Garçons.

Y es que Paris ha sido la ciudad inspiradora de este positivo, alegre y muy femenino aroma, con un toque chic de inocence

La mañana, su luz naif y no la noche, presente a la hora de imaginar muchos perfumes, va desplegando poco a poco, como abre el día, todo el potencial de sus seleccionados elementos, sutilmente mezclados en el delicado recipiente que lo acoge.

Un perfume floral de lirio con sofisticadas notas frutales. Con corazón de liario, iris, rosa, peonia, que aportan una sensación aterciopelada, intensa, de la piel, el ante.

Explosión de la fresa que invade con notas frescas y de fiesta, semillas de zanahoria, ron, bergamota en la salida que hacen de Essence née à Paris un aroma evocador, sin edad, todo un propósito a la hora de su creación, como la novela “El perfume” de Patrick Süskind, intemporal.

Texto César Serna