El uno por abusador ya ocupa su celda, en tanto la otra calienta banquillo en el tribunal con negro futuro de encubridora, la muy hipócrita; como Irene Montero, sempiterna cajera por méritos propios, los únicos, la del borracha a casa y el coño como una mesa, ocultando  violación de menores en Baleares, también, no disimulan ser más repugnantes. Cínicas sin vergüenza, la moral como las bragas, arriadas en los más bajos tobillos y la decencia arrastrada; acaso en el destino estaba, desde que mamaron teta, ser de la piel del Diablo a conveniencia . ¿Feminismo? Huyen las mujeres verdaderas de la astracanada del latrocinio igualitario, de chiringuitos más untados cuanto más estrafalarios y la caradura estafadora del yo sí te creo... menos cuando el violador es extranjero o de la secta siniestra. Seamos inclusivos con la mamarrachada igualitaria y mentemos a la cerda, como al cerdo, cuando nos referimos al San Martín que tarde o temprano llega. En Barcelona la Colau imputada, la que tras las tropelías de alcaldesa que ha convertido Barcelona en una mierda, con perdón, nunca perdió las pintas de potencial presidiaria, esa mezquina jeta que gasta lo anunciaba, más si termina condenada con una ristra de delitos propios de sinvergüenzas. A mí la "oltra"  siempre se me atravesaba, será por la intuición que la percibía trapo sucio o aquella mirada extraviada, con esa cara evidente no estaba lejos imputarla con razón concluyente, que Valencia ha estado secuestrada por una panda de delincuentes, inútiles, engañadores y vividores a costa de los valencianos... Los inteligentes, porque los otros que votaron a Ximo con la pandilla, es como para introducirles una mascletá por los sótanos a ver si despiertan. 
 
A la bellaca que quiso amedrentar a una menor, incluso esposada para declarar como víctima, se le empañan las gafas con los fríos sudores de amenaza judicial y segura condena. A saber lo que se juega la presunta: delito contra la integridad moral, contra la administración de Justicia por encubrimiento y obstrucción; contra la administración pública en dos facetas: prevaricación y malversación al iniciar investigación propia saltándose el cauce normal, pues cuando se denuncia se pone en conocimiento de la fiscalía para que se pronuncie sin sucia influencia. Pretendió la confiada prescindir de las gestiones judiciales para enrarecer el caso y la denuncia de una menor. Ignorante a la par que desalmada ya va dando cuenta de las sucias interioridades. Igualdad para la Colau, para la "oltra" y metan en el mismo saco a la Irene Montero que indicios hay como sospechas para que se reúnan en centro penitenciario. Por lo pronto, igualdad para Mónica Oltra, a la cárcel como el marido y vayan desfilando otros tantos... que la radical izquierda no es trigo limpio empezando por el ocupa de La Moncloa.