Un futuro incierto le espera al mundo. Así mismo, un futuro incierto le espera a Colombia. Nación resentida por varios males y por largos años, que como una bomba de tiempo erosionará y detonará en el momento menos indicado. También, es como si la caja de Pandora, parte fundacional de la tradición helena, se fuese a destapar en Colombia en el 2022. La caja de Pandora trajo al mundo: el trabajo, la sombra, el pecado, el dolor y la muerte, convirtiéndose en el medio que conjeturo un nivel de degradación de la humanidad. Aunque en el mundo sin excepciones existen todos los males antes mencionados, fue aquella mítica caja la que se encargó de ello.  

El 2022 será un año decisivo para el futuro de la humanidad, por su puesto para Colombia aún más decisivo, ya que las elecciones presidenciales podrían terminar transformando el statu quo, la forma de vida de los colombianos, la economía y el sistema en general. Ver encuestas que acercan a Gustavo Petro y a sus camarillas a la presidencia es una gran alarma, misma de la cual la mayoría no escucha o entiende. 

Sobre el mundo en el 2022 hay una transformación sustancial y es que China continuará su lucha económica, política, ideológica contra Estados Unidos, y luego de la crisis causada a nivel global por la Covid-19, China tiene varios puntos a favor, que además la estimulan a ejercer una diplomacia fuerte y a su favor fuera de Asia. Es también una puja entre la democracia y la autocracia, en la que no se puede confiar un resultado final por el momento. 

Otros aspectos que tendría que afrontar el mundo, es la inflación, o aún peor "la estanflación", término acuñado por ministro de Finanzas británico, Ian McLeod, que se refiere a: no solo la inflación por un lado o estancamiento por el otro, sino ambos juntos. Algo que se entreve en la misma Gran bretaña luego del Brexit. Estanflación es «recesión» (o estancamiento) más «inflación», situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico, entrando en una crisis o incluso recesión. 

Colombia tiene desafíos que parecen inalcanzables, pues no estaba preparada para una crisis, y justo ahora hay un "balagan" (palabra de origen persa usada en Oriente Próximo) o sea un estado de confusión o desorden, que podría desencadenar de forma lamentable en el ascenso del terror. Una nueva caja de Pandora que podría llenar de tragedia a una nación ya inmersa en esta. 

No por nada Venezuela y Argentina se convirtieron en un desastre luego de abrir sus respectivas cajas de Pandora. Al igual, Chile, Perú, México lo han venido haciendo y otros varios más. Colombia aún tiene algún chance de regatear está situación. Aunque para los griegos los designios del destino son inamovibles y el destino es superior a cualquier otra fuerza.  

Los cambios que presuponen la llegada del 2022 en materia laboral, por ejemplo, un elevado crecimiento de teletrabajo que seguro aumentará y no tendrá vuelta atrás. Sobre los viajes y el turismo, tampoco parece haber vuelta atrás para el gran daño que ha sucedido a nivel global. El cese de los viajes de negocios afecta de forma directa a los viajes por turismo. Y la apertura de vuelos comerciales fuera de la tierra podría reemplazarlos.  

A la final, el ámbito político es el que más debe preocupar pues puede destruirlo todo sin vuelta atrás.