«Desengañaos, señores diputados, la mitad de la nación, no se resigna implacablemente a morir» Semejante frase sonaba en el hemiciclo de las cortes un 15 de abril de 1936, cuando, tras condenar todo tipo de violencia, Gil Robles escuchaba desde los escaños marxistas el rechazo a su condenatoria voz y su apoyo a cualesquiera medidas que restauraran el orden y la paz civil. ¿Les suena?


España - ayer cono hoy - vivía  bajo un continuado estado de alarma impuesto por el Frente Popular de Azaña (todos los conventos e iglesias no valen la vida de un republicano - mayo de 1931), no tanto para mantener el orden como para permitir los abusos del gobierno y dar cobertura e impunidad a los diarios asaltos del sicariado de izquierdas.

 

El atrevimiento del gobierno del Frente Popular había llegado a sustituir los escoltas de Cavo Sotelo (que le vendieron a la motorizada de Prieto). Gil Robles denunciaba los continuos asaltos a centros políticos de derechas, el cierre y censura de medios de prensa, la masiva quema de templos e iglesias, asesinatos y ataques a militares, muchos de cuyos criminales eran los presos que "La Pasionaria" y otros habían sacado de las cárceles tras el pucherazo del Frente Popular, procesados tras el sangriento golpe de estado contra la república del PSOE en Asturias (mas de 3.ooo muertos)  que la izquierda aún hoy, en pleno siglo XXI, reivindica; lo llaman revolución.


Aquel clima desenfrenado de tensión política y violencia desatada, anticipó la guerra civil que pedía en sus mítines el secretario general del PSOE Largo caballero  -El lenin Español - y que colapsaría 2 meses después, cuando los escoltas de otro Pablo Iglesias - Prieto (PSOE) - secuestraban y asesinaban de 2 tiros en la nuca - como hacia la banda comunista FRAP y ETA - hecho que motivó que el último general en defender a la agotada II República, Francisco Franco - se sumase al complot de los generales y se alzase en armas contra aquel asesino desgobierno que buscaba sin disimulos repetir la sangría bolchevique que 17 años antes Lenin y sus soviets protagonizaron tras el golpe de estado contra el gobierno Kerensky.


El relato de estos hechos históricos, sobradamente conocidos y documentados, ha sido metódicamente borrado de la memoria española por una izquierda revanchista y la necesaria y silente cooperación de una derecha timorata, acomplejada y cobarde durante los pasados 4o años de democracia. 

 

Su arrogancia es tal que hoy la historia es prohibida por una ley cainita de revanchismo y desmemoria histórica que además de buscar el blanqueamiento y la impunidad del crimen marxista, hoy pretende también estigmatizar a quienes entonces -como  hoy  -insistieron en defender la legalidad y la paz civil, calificandolos como ayer de fascistas.


El Comunista Iglesias ha iniciado de modo abierto el ataque de acción directa, la estigmatización de la oposición y el asalto a nuestra paz civil. Sus guardaespaldas asaltan y linchan al opositor político como hacia la motorizada de Prieto y "los chibiris" del funesto capitán Castillo, (acrisolado criminal en Asturias) quienes, como hoy hacen los bukaneros de Iglesias, perseguían (entonces con pistolas) a universitarios de falange para tirotearlos por la espalda, como hacía el FRAP del papa de Iglesias o ETA en tierras vascas, por proclamarte español, o vestir unos tirantes.


Nieto de comisarios políticos Frente Populistas y cobardes colaboracionistas con Falange, el nacido en las sabanas miserables del cobarde FRAP, como Largo Caballero,  vive en la estrategia de promover el rencor y el odio, el miedo y a revancha pervirtiendo la paz civil en Italia, en el 15-M de Sol, el "asalta el congreso", o  cuando sus escoltas patean a policías, apedrean a ciudadanos o revientan mítines,  mientras corre con pusilánime malicia a denunciar en sus voceros de "La Ser" - y no en comisaría - esas fraudulentas cartas de "falsa bandera con balas" que sortean milagrosamente (Como la famosa bala de Kennedy) rigurosos controles de Correos y hasta el blindado  ministerio de interior.


Pablo Manuel, como Largo Caballero, si está en su mano reventara las elecciones: «La dictadura del proletariado es la máxima expresión de la democracia».

"La clase obrera debe adueñarse del poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo y, como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente,  hay que ir a la Revolución. Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos".  febrero de 1936,   Largo Caballero. 


Nota:
Correos ha sido obligada a explicar por qué en algunos tickets aparece el concepto «voto emitido» cuando no se ha votado por correo, Hace pocos meses Pedro Sánchez nombra a Juan Manuel Serrano Quintana nuevo presidente de Correos, desde 2014 su Jefe de Gabinete en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y quien posee la lista de el ,millón largo de abstencionistas en Madrid durante los últimos 2o años.


"No importa quién vota sino quien cuenta los votos". Joseph Stalin.