Recuerdo haber leído hará unos ochenta años,  siendo adolescente,  en una Biografía de Menéndez Pelayo—esta frase pronunciada por él  viéndose morir: “Con lo que me queda por leer…”. Se me grabó en bronceY quizás fue la semilla de mi habitual queja, en esa misma línea, pues acostumbro lamentar con  alguna frecuencia: “El día debería tener cuarenta y ocho horas…” lo que, inevitablemente, provoca una espontánea  respuesta de mi mujer --siempre cree que trabajo más de la cuenta--: “Solo te  faltaría que alargasen los días”.

Pero mi comentario es sincero ya que un día no da para mucho. Y así, me encantaría leer todos los artículos que diariamente  publica el CORREO DE ESPAÑA  y me debo limitar a  “sortearlos” cuando todos tienen chicha.

Hoy, el veterano periodista D. Julio Merino-- al que ya  leíamos  los llamados “fascistas”  en  ARRIBA, en  PUEBLO  en el HERALDO,  en tiempos de la “odiosa” --pero “maravillosa-- Dictadura” franquista, me ha descubierto ese “chiste ambulante de mal gusto” que se llama “Doña Irene” y  he quedado deslumbrado por configuración de su inutilísimo “Ministerio de la Igualdad”. Su estructura es de por sí otro “chascarrillo” sin ninguna gracia, salvo su atraco a nuestros bolsillos.

No es posible llegar más lejos en su capacidad para construir “rascacielos de humo”. No hay la menor duda de que Pedro Sánchez pasara a la Historia por toda una serie de plusmarcas.  No conocemos un político más mentiroso en la Historia de la Humanidad; su capacidad para embaucar, es igualmente insuperable, ha inventado de “feminismo-viago”… Son tantas sus hazañas en esa especialidad,  que precisarían  un grueso folleto para  enumerarlas todas. Es un  ·fenómeno de la naturaleza”, con cada nueva iniciativa establece una más.

Pero vamos a fijarnos en “una ministro” de su Gobierno. La que llegó a ese paraíso que es la Moncloa, por el indudable mérito de  “ser la pareja” –así se dice ahora—del macho alfa, ¡un aval indiscutible! (Habiendo  suprimido la Filosofía y la Historia “cronológica”, ¿porque no suplen ambas creando una asignatura cuyo título podría ser “el ‘emparejamiento’ cómo ‘método’ para alcanzar un ‘alto’ cargo público”?)  La idea es brillante sobre todo si se ofrece un sueldo garantizado  de -- al menos--,  cien mil euros netos. “Doña Irene”, --como la llama el ilustre periodista del CORREO—ha logrado el milagro de robarnos a los españoles más de veinte mil millones de euros- que en pesetas equivalen exactamente a: Tres “billones” trescientos veintisiete mil setecientos veinte millones de las antiguas pesetas (3 327 720 000 000 ptas.)

Para que los lectores se hagan una idea, --si no son expertos en cálculos matemáticos—esa cantidad equivale a  “cuatro veces y media” (exactamente 4.66) el último Presupuesto de la Nación  con Franco  el año 1975,  que fue de:

Setecientos trece mil seiscientos cincuenta y seis millones de pesetas.

Ya lo ven: Doña Irene va a tirar,  como si fueran “pipas” de girasol,   en “regalitos” obsequiosos a sus amigas --y amigos,  pero principalmente amigas-- colocaditas en cómodos sillones, sin tener nada que hacer, la friolera de casi cinco veces lo que gastó el Gobierno del Dictador el año de la muerte del Caudillo. Con aquel presupuesto, atendía perfectamente, las necesidades de todos sus  Ministerios…y le permitía continuar construyendo hospitales, autopistas, pantanos, etc., etc. Ciertamente,  han pasado cuarenta y siete años pero,  hagan los simples  cálculos de adaptación al cambio de hoy, y podrán ustedes sacar  unas conclusiones sabrosísimas. Vale la pena utilizarlo  para ayudar a despertar al pueblo…

Si no ha leído el artículo  de D. Julio Rubio“, se lo recomiendo. Van a disfrutar.

Entre las lecciones recibidas de mis sabios y santos maestros, que me gusta recordar  -pues  me retrotraen  a tiempos muy felices y al mismo tiempo  puedo ofrecerlos a  las nuevas generaciones que, desgraciadamente,  no  han tenido la suerte de quienes,  somos de “antes de la guerra” de disfrutan de la sabiduría “vieja” y entre las cuales se halla la siguiente, muy explícita y contundente: “¡La estupidez es audaz!”.

 

Nada es capaz de asustar a un cretino. Se creen capaces de cualquier cosa que se les ocurra. ¿El mejor ejemplo? : La Moncloa; él y sus ministras.

Pero la “orejona” se la lleva Doña Irene…

Cada vez que abre la boca  tiembla el Orbe…¡Hay que ser audaz para pedir veinte mil millones para crear,  una pila de puestos de trabajo para las amigas;  con sueldazos, coches, servicio, tarjetas, viajes, etc., y todo bien sobrado.  Pero lo más sangrante es comprobar como toda esa inversión  es “para que nadie haga nada”,  salvo globos de humo e inventar “palabros”, en lo que son especialistas. En ese mismo artículo verán su capacidad para “enriquecer” el idioma.

Fíjense en el grafico incluido: “Delitos de odio  por ‘LGTBIFOBIA’”

¡Pobrecitos de nosotros por cachondearnos del “tabú ‘maricononiano’ y  ‘lesbiano”! Por suerte nuestra literatura hace imposible borrar del diccionario el auténtico vocablo usado por el pueblo para “honrar” la sodomía… Desde tiempo inmemorial, en Castilla, -- en los pueblos donde se forja la Lengua imperante,  llamaban “maricón” al que lo era; el “·gay” de los finolis no lo vi usar nunca.

Pero Doña Irene y sus  compinches están decidas a “revolucionar la Real Academia y a  modificar el Diccionario. Otra aprueba más de la audacia de necedad mastodóntica  que inició su andadura política, con la inventora del palabro “miembra” que será siempre masculino-. La estupidez voluntaria jamás me provoca compasión, me provoca risa. Sin duda,  este Gobierno de féminas, será algún día “número de circo”. El tema es inagotable pero baste por hoy.