La ciudadanía ya está harta y debe plantearse en serio acabar con este tipo de vándalos que se cubren con la piel de ‘padres de la patria’.

La mala fe de los acompañantes del líder de Más País y Más Madrid se puso de manifiesto en el intento de abandonar al agredido. Sus ‘amigos’ pidieron a Errejón que se diera a la fuga mientras el acompañante montaba trifulca para desviar la atención, y salía disparado en taxi para no ser localizado.

La Justicia debe preguntar sobre qué es eso de que Errejón “llevaba los ojos como los dragones”. ¿Quería decir que iba bufa de alcohol o drogado y mostrando su ‘mixomatosis’ ocular? Ahí hay que incidir dado el mal ejemplo de un personaje público. ¡Cuántos concejales, consejeros, directores generales, etc., han tenido que dimitir por ir beodos o subidos de alcohol, maría, LSD, coca…u otra sustancia tóxica!

“Lo que hizo esta persona pública no puede quedar así”, decía Miguel Ángel, acompañante de Alberto y que no está dispuesto a que se olvide la indignidad brutal de ‘Milhause’ Errejón. “Fue una atrocidad y es algo por lo que debe pagar Errejón. Es una agresión y no podemos consentir que nos pateen”. El amparo de la Justicia es lo que procede. Y si el energúmeno corrompido de Más País no dimite, habrá que recordárselo hasta que sienta la vergüenza en sus carnes o la espada de Damocles en la testuz.

¿Qué tipo de violencia va a condenar, a partir de ahora, este pancartero y voceador de tres al cuarto, si luego va dando patadas a quien se le acerca? Tanto ‘Milhouse’ como sus compañeros mostraron una cobardía inusual. La ciudadanía ya está harta y debe plantearse en serio acabar con este tipo de vándalos que se cubren con la piel de ‘padres de la patria’, pero tan sólo son cerditos de albañal o chipichuscas y chirlatas de plastilina.

Si la libertad es una oportunidad de ser mejores, la existencia de borricos con el perfil de Errejón impide el progreso de la educación porque abanderan la desidia del miserable y la estupidez del insensato. Vete ‘Milhouse’, pero vete ya. El papel que juega Errejón en la sociedad ni le corresponde, ni está a la altura, ni demuestra ser digno de representarlo. Tan sólo le interesaba que no hubiera constancia del patadón agresivo a un ciudadano.

El todavía diputado, y pateador oficial de Madrid, señorito Errejón, junto con sus acompañantes han quedado expuestos en el escaparate de su propia imbecilidad y retratado su verdadero rostro de cafres amargados. ¿Se imaginan que ese ataque de violencia extrema lo hubiera hecho un diputado de la ‘derechita cobarde’? ¿Y si hubiera sido de VOX? ¡Santo cielo, cuánto hubiera arrastrado la izquierda el culo por el zarzal de la revancha y el odio descontrolado!