En el Madrigal ante un serio Villarreal que aprovechó los regalos de su rival para encarrilar el partido, Simeone experimentó y dejó de ser el atlético de los últimos tres años.

Trigueros y Jonathan Dos Santos decantaron el duelo en la primera parte y Roberto Soriano dio la puntilla cuando ya se jugaba el tiempo de prolongación.

Los colchoneros, en una noche especialmente aciaga, perdieron además por lesión a Tiago y Oblak.

El equipo ha tocado fondo. Hoy los goles son acciones puntuales desgraciadas (y con lesiones) y Asenjo sacó unas pocas, pero el juego del equipo ha vuelto a no convencer, y cuando no se gana a ningún rival directo (y no se les mete ni un gol), algo mal se está haciendo.

El 3-0 es contundente y muestra el horrible momento del equipo que ya recuerda al de siempre y no al de los últimos tres años.

Simeone debería volver a ser Simeone o esto no funciona