La Psicopatología de la vida cotidiana es, probablemente, la única obra de Freud realmente amena de leer y que, además, aportó a la psicología un concepto que se da con mucha frecuencia, como son los denominados “actos fallidos”.[1]  No “fallados” (que de esos hay también muchos) sino “fallidos” que son aquellos mediante los cuales expresamos en voz alta algún deseo o pulsión que no nos atrevemos a manifestar pero que acabamos soltando (para vergüenza de quien lo hace y solaz de quienes lo escuchan). Por tanto, recibe la denominación de acto fallido (también conocido como desliz freudiano) a aquel acto que pone de manifiesto una expresión diferente e incluso contraria a la intención consciente del sujeto. Puede presentarse en la acción, en el discurso verbal o en un gesto y, en cualquier caso, el resultado obtenido no es el que explícitamente se perseguía alcanzar, sino que ha ocurrido un reemplazo que escapa a la consciencia del sujeto actuante.[2]

Esto es lo que le ha sucedido a nuestro Presidente, cuando hace poco, apareció en TVE pretendiendo avanzar medidas para contener el recibo de la luz y confirmar su presencia en la mesa de negociación con Cataluña. Sin embargo, las palabras que más han dado que hablar y terminaron por ser “virales” fueron aquellas en las que Sánchez presumía de haber “vacunado a todo el mundo” sin distinciones ideológicas, como si esto realmente hubiera sido una opción. “No hemos preguntado su origen, ni su creencia, ni lo que votaban”, aseguró Sánchez, para presumir de la campaña de vacunación y para asombro de los espectadores, que no tardaron en hacer viral la declaración del presidente, agradeciendo en tono irónico su “magnanimidad”.[3]

O sea, que sacó a la luz lo que tiene en su subconsciente o inconsciente, que, en su caso, viene a ser lo mismo. Lo que hubiera deseado es vacunar tan solo a quienes son afines a su ideología, lo que, por otra parte, tampoco me parece claro, ya que lo que se dice “ideología” me temo que no tiene. En su lugar, lo que tierne es una idea fija (que es algo muy diferente), que consiste en mantenerse, como sea y a costa de lo que sea, en La Moncloa. Para ello no ha dudado en mantenernos a todos encerrados bajo un inconstitucional estado de alarma, seguido de otro (no menos inconstitucional) y sin dar cuenta alguna al Congreso.[4] Tampoco ha dudado en humillar a España y su bandera permitiendo que fuese retirada cuando hablaba el ínclito Aragonés, en un gesto que vale por mil palabras. Ni siquiera a un Jefe de Estado extranjero se le ocurriría la tremenda majadería y ofensa de ordenar quitar la bandera de España mientras él habla. Pero Aragonés lo hizo y Sánchez lo permitió sin inmutarse siquiera. ¿Acto fallido? No … acto consciente, aunque llevado a cabo por un inconsciente que, con tal de conservar el poder, es capaz de vender a su propia madre, lo que refleja bien en qué manos estamos.

Así una tras otra, como su ausencia en los homenajes camuflados al asesino etarra Parot, para lo cual no parece existir memoria alguna. Eso sí, a la Fundación Francisco Franco hay que eliminarla, porque supone un grave riesgo para la convivencia, y hay que borrar de la historia casi cuarenta años porque a él le da la gana. Tampoco hay acto fallido aquí sino muestra clara de sus ansias por mantenerse en el poder y su egocentrismo, aunque ya empiezo a dudar si su empeño por borrar a Franco no es más que pura envidia (y aquí, sí que habría material para los actos fallidos)

Otro tanto cabe decir de su reciente visita relámpago a la isla de La Palma en donde ha pedido “tranquilidad” porque “la seguridad está garantizada”, y menos mal que no se ha atrevido a decir que él siempre cumple su palabra.[5] Aunque sí ha dicho que "toda España está con La Palma", al tiempo que ha garantizado el "compromiso total, absoluto y rotundo" con la reconstrucción de todos los daños que pueda producir el volcán que desde el domingo explotó en la isla.[6] Si no fuese por la desgracia de miles de familias que están viendo como el magma se traga sus viviendas, sería para echarse a reír ante el desparpajo con el que hace promesas y la tranquilidad con la que las incumple. Porque ahora se nos vuelve a ir a EEUU haciendo lo mismo que ha venido haciendo ante todos los problemas graves que tenemos (que no son pocos): proclama que el problema será solucionado, pero se limita a esconderlo, de la misma forma en que se mete el polvo debajo de la alfombra.

Nada real hay en Sánchez, salvo el propio Sánchez, que ni siquiera es consciente de que todo su discurso político y económico es pura fantasía y palabras que luego se lleva el viento. Ni siquiera llega al acto fallido de Freud porque él mismo es un gigantesco acto fallido que, solo de vez en cuando, deja escapar lo que realmente tiene en su inconsciente subconsciente. Y es que, como decía Jung, las grandes decisiones de la vida humana tienen mucho más que ver con los instintos y otros misteriosos factores inconscientes que con la voluntad consciente y buen el sentido de razonabilidad. Porque cuando se llega a la orilla del subconsciente, se pierde, inexorablemente, el sentido de la realidad y esto es lo que le pasa a nuestro Presidente.

[1] Ninguna teoría acerca del funcionamiento y estructura de la mente ha ejercido tanta influencia ni ha adquirido un estatus tan preponderante como la doctrina psicoanalítica, cuyas categorías y explicaciones no tardaron en convertirse en núcleo de un modo radicalmente nuevo de entender la realidad psíquica que ha marcado de forma notable el siglo XX. Publicada en 1904, PSICOPATOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA es una de las obras más populares de Sigmund Freud (1856-1939), posiblemente porque los temas en ella estudiados -las razones de los olvidos mentales, la causa de las equivocaciones en la conversación o en la escritura, los actos fallidos, las supersticiones- pertenecen a la experiencia directa de todos los lectores. Vid: https://www.libreriasinopsis.com/libro/psicopatologia-de-la-vida-cotidiana_51284

[2] «Acto fallido» es la traducción al español más corriente del término alemán Fehlleistung, introducido por Sigmund Freud ya en los inicios de sus conceptualizaciones teóricas que conformaron el método y línea nueva de trabajo psicoterapéutico denominado psicoanálisis. La palabra alemana (que también podría entenderse como «rendimiento fallido» o «fallo en la eficacia») engloba conceptualmente bastante más que las meras acciones o conductas motoras, de modo que los fallos o equivocaciones inexplicables que abarca el término también pueden ocurrir en el discurso verbal (lapsus) o pueden ser errores por omisión (olvidos, extravíos). La agrupación, en un único concepto, de las equivocaciones verbales aparentemente inexplicables, los olvidos y los fracasos en la acción no atribuibles a una causa conocida, alejándose de la voluntad consciente del sujeto, no tiene precedentes antes de Freud, cuestión que obligó a los traductores de la Standard Edition a crear un término ad hoc, introduciendo al inglés la palabra parapraxis. Freud se preguntó sobre qué sería aquello que ocasionaba este cortocircuito entre lo que quería surgir desde lo interno y la conducta externa, concluyendo que de alguna manera ese decir o hacer entraba en conflicto o interfería con algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes. De este modo el sujeto que realiza un acto fallido solo constata con sorpresa que está haciendo o diciendo algo contrario a lo que quería, pero ignora la razón. El acto fallido constituye entonces, de acuerdo con la definición freudiana, una formación de compromiso o transaccional entre la voluntad consciente del sujeto y el deseo inconsciente reprimido.1Hallar una explicación para los actos fallidos puede ser una tarea analítica ardua, puesto que escapan a la conciencia y para su comprensión es necesario ponerlos en relación con otros materiales que aportan información del inconsciente, a través de técnicas del psicoanálisis, tales como la asociación libre y la interpretación de los sueños. Vid, entre otros, el siguiente link: https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Actos_fallidos

[3] Vid: https://www.elindependiente.com/espana/2021/09/14/sanchez-presume-de-vacunar-a-los-ciudadanos-sin-preguntar-a-quien-votaban/amp/

[4] Las actas de los debates celebrados a puerta cerrada en la Junta de Portavoces del Congreso demuestran que el Gobierno decidió a dar cerrojazo al Parlamento durante el primer mes del estado de alarma -cuando se suspendieron los plenos de control al Ejecutivo- con el argumento de que pedir una mayor presencia de diputados en el Congreso -siguiendo, claro está, con las recomendaciones sanitarias- era un «boicot al confinamiento». Es decir, que controlar al Ejecutivo en pleno estado de alarma era tanto como tratar de saltarse las normas. Ese fue el planteamiento socialcomunista, lo que revela el concepto de democracia que tiene la izquierda, que lo que pretendió es blindarse de las críticas impidiendo cualquier tipo de debate en sede parlamentaria. Vid: https://okdiario.com/opinion/actas-verguenza-que-retratan-sectarismo-del-gobierno-7818961

[5] Además, Sánchez ha dicho que su "presencia compromete el apoyo del Gobierno de España para reponer todas las pérdidas materiales que se puedan producir". "Tenemos todos los instrumentos, todos los efectivos...Los ciudadanos de La Palma tienen que estar tranquilos", ha asegurado. Sánchez ha señalado que las instituciones canarias y el Gobierno de España han colaborado en "un ejercicio de anticipación" para lo que "pudiera producirse" y también han transmitido "información pública a la ciudadanía para concienciarla" ante la erupción. Vid: https://www.elmundo.es/espana/2021/09/19/61476183fdddff8d2d8b4621.html

[6] Vid: https://www.efe.com/efe/espana/politica/pedro-sanchez-garantiza-que-toda-espana-esta-con-la-palma-y-reconstruccion/10002-4633266