Estudios Sociales y de Opinión S.L. (Metroscopia) afirma que  tres de cada cuatro españoles valoran positivamente los siete años que cumple el rey Felipe VI al mando de la jefatura del Estado. Dato que más que un sondeo real parece por su exageración a favor de parte un posicionamiento ideológico a favor de la Monarquía. Con lo que podemos deducir que el sondeo se ha realizado entre los miembros y simpatizantes de la Hermandad Nacional Monárquica de España (H.N.M.E.), organización que tiene como único objetivo la promoción y defensa de la monarquía española y la defensa de la Constitución. O bien que la valoración está más enfocada al tratamiento que el hijo a dado al padre, al rey emérito (?), Juan Carlos I, expulsándole de España, y casi diría que poniendo precio a su cabeza, porque de venir se le podría juzgar, sentenciar y hasta condenar con varios años de privación de libertad. Que el separatismo y la izquierda están alzados y Felipe VI “el vano” acata las decisiones correcta y puntualmente.   

Pero como Estudios Sociales y de Opinión S.L. (Metroscopia) es un organismo de claro posicionamiento ideológico afirma lo imposible; a saber, que el Rey “inspira confianza”. Y esto según el citado organismo lo afirma el 78% de la población española. Lo que sin duda parece una exageración aunque sólo sea porque el Rey tiene constreñida toda actuación, salvo la de figurante.

Y como no hay dos sin tres. Ahí va la siguiente. Según este organismo a favor de la monarquía, el 83% de los españoles afirman taxativamente con esa ciencia infusa que tiene el pueblo español que igual voto a Zapatero que a Pedro Sánchez, que Leonor llegará a ser reina, de la que además afirman que estará suficientemente preparada para desempeñar las funciones que tendrá encomendadas cuando proceda.

Así pues, una forma de Estado que nos viene impuesta, cuyo representante anterior está absolutamente defenestrado y que no es efectiva, es la que desean los españoles ahora y para el futuro. ¿A quiénes preguntan?  

Se piense como se piense esta simulación sobre la opinión real de los españoles no es la mejor manera de defender al Rey ni a la Monarquía.