Con estos indultos Sánchez devuelve al Rey la pelota del 2017: una carambola que beneficia a los delincuentes para mantenerlo en La Moncloa  y pretende indisponer  a Felipe VI ante sus leales y fervientes súbditos. 
 
Lo cierto es que la Corona entenderá que no se puede dar la espalda a la Justicia por pretextos políticos con mucha sensiblería de corazón y concordia, falsa por lo demás, y ausencia de vergüenza. Sabemos cómo las gasta el estafador de La Moncloa que ha visto oscurecido el triunfalismo del anuncio de los indultos con gritos de independencia y amnistía en el Liceo de Barcelona. Es lo que tiene ceder ante el chantaje delictivo por no apearse del Falcon. 
 
La traición no es a los socios criminales de gobierno sino a España. Su credibilidad es inexistente cuando se ha ganado una animadversión generalizada que no solo clama por su expulsión de La Moncloa, sino que ya también se exige el enjuiciamiento si pierde su artificiosa influencia por la compra de voluntades con dinero público. La malversación de las arcas del Estado debería ser el menor de los delitos cuando ha encadenado todos los contemplados en el código penal para mantenerse con engaños en el poder, siendo los indultos otra añagaza disfrazada de solemne decisión "por la concordia" que ni siquiera han refrendado los beneficiados: reincidentes separatistas que ven en el gesto monclovita la debilidad del Estado de Derecho. Y con ese jaez de soberbia permanente el doctor cum fraude conculca el dictamen de la Abogacía y reta al Tribunal Supremo tutelando a la voluntad criminal del independentismo, a partir de ahora como inequívoco cómplice del delito que volverán a cometer los nunca arrepentidos de la intentona golpista. 
 
La huida hacia adelante del que podría ser futurible reo por sus fullerías en el secuestrado Gobierno de España es tan frenética como suicida. Pero si le fallara el instinto autodestructivo al que le obliga paradójicamente la supervivencia en el poder, debería tener a la Justicia, a la Oposición y a la harta ciudadanía, por millones, prestos para procurarle un retiro carcelario acorde con esta etapa oscura en que peligra el futuro de España. El Rey mueve ficha...