Buceando por Google encuentro esta noticia de fecha enero pasado. Creo que nadie podrá permanecer indiferente ante semejante pronunciamiento de la directora del Instituto de la Mujer, señora Beatriz Gimeno. Dijo lo siguiente: “Para lograr la total igualdad entre hombres y mujeres, las mujeres deberán penetrar analmente a los hombres”

La señora Gimeno no se queda ahí y, en un gesto de generosidad, nos lo explica: “El ano es una de las principales zonas erógenas para hombres y mujeres, pero especialmente para para los hombres ¡¿…?1 (Serán algunos, digo yo, ¿no?) Estoy convencida, cada vez más, que para que se produzca un verdadero cambio cultural, tienen que cambiar también las prácticas sexuales hegemónicas y heteronormativas y que sin ese cambio que afecta a lo simbólico (¡No señora, también afecta a la retaguardia!) y a la construcción de las subjetividades, no se producirá un verdadero cambio social que iguale a hombres y a mujeres” ¡Toma del frasco Carrasco! Es decir, retrotraernos miles de años a los momentos de Sodoma y Gomorra. ¡Maravilloso! La señora Gimeno es (¡faltaría más!) de Podemos y activista de LGBT.

Que con este gobierno de Pedro los españoles íbamos a estar todos jodidos, los sabíamos los que tenemos los pies sobre la tierra y estamos libres de ideologías de cualquier clase y condición; lo que no sabíamos era que nos lo iban a decir tan a las claras y tan pronto. Se supone que la señora Gimeno, al pedir que las mujeres sodomicen a los hombres, no excluirá a los que forman el gobierno desde el presidente hasta el último subsecretario.

De momento las fabricantes de penes artificiales están trabajando a toda máquina para que no falte abastecimiento en los sex-shop, donde el negocio va a crecer exponencialmente. ¡Y qué decir de los fabricantes de vaselina y lubricantes sexuales!

España es un país diferente a los demás, ya lo dijo Fraga Iribarne. Puede que esta diferencia nos lleve tan lejos en eso de la igualdad entre mujeres y hombres que, en poco tiempo este gobierno saque, en uno de los consejos de ministros de los martes, un decreto ley por el que obligue a todos los hombres españoles a quedarse embarazados. Sería alcanzar la total igualdad entre sexos y un hito en la historia de la humanidad. De momento estamos todos jodidos y más que lo vamos a estar; ya solo nos queda quedarnos embarazados.