La razón principal es que el Islam no es una religión o un culto sino una forma de vida total, absolutista e intolerante.

Un lector asiduo me envía un correo electrónico con datos fidedignos sobre el choque de culturas que se está produciendo en Europa entre los musulmanes y las demás religiones que profesan el resto de los habitantes de ese continente. Esta situación es una bomba que podría estallar en cualquier momento tanto en Europa como en los  mismos Estados Unidos. El propósito de este comentario es dar la voz de alarma a quiénes disfrutamos del orden y de la libertad de este generoso país. Un orden y una libertad puestos en peligro por la descabellada política migratoria del fantasma que deambula por los pasillos de la Casa Blanca.
Según datos ofrecidos por una mentirosa Casa Blanca que ha calificado de éxito la fuga desordenada de Afganistán los Estados Unidos les ofrecerán refugio a más de 120,000 afganos. La mayoría de estos inmigrantes no han sido investigados en cuanto a antecedentes penales ni sometidos a escrutinio sobre enfermedades infecciosas como el Covid 19. De hecho, a esos musulmanes se les han otorgado más derechos que a los mismos ciudadanos americanos que somos tratados por el gobierno de Biden como ciudadanos de segunda clase.
Para entender mejor esta situación me parece oportuno pasar revista a la cultura, la religión y la conducta de estos musulmanes procedentes de Afganistán. La buena noticia del cristianismo llegó a Afganistán en el Siglo II de nuestra era. Sin embargo, en estos momentos, el 98 por ciento de los afganos profesan la religión musulmana y no queda en pie una sola iglesia cristiana en todo el país.
Tanto los gobiernos locales como el gobierno central son antagónicos hacia los cristianos. Grupos extremistas como el Talibán y el estado islámico (ISIS) los persiguen sin darles cuartel y hasta los amigos y familiares los denuncian a las autoridades. Los cristianos afganos se ven forzados a vivir en la sombra tal como lo hicieron sus hermanos de las catacumbas en tiempos de los emperadores romanos.
Cabe ahora preguntarnos, ¿cómo es posible que Cristo haya sido borrado en  forma tan drástica y arrancado de raíces de aquel país? La razón principal es que el Islam no es una religión o un culto sino una forma de vida total, absolutista e intolerante. Trae consigo componentes religiosos, legales, políticos, económicos, sociales y hasta militares. Por eso es la gran amenaza a nuestra civilización occidental en este Siglo XXI. Su penetración de nuestras instituciones abiertas y tolerantes pone en peligro nuestra paz interna, nuestra seguridad nacional y nuestro modo de vida mucho más que el monstruo comunista del pasado Siglo XX.
Según estadísticas de la Unión Europea, 25 millones de musulmanes viven en la actualidad en los 28 estados que integran dicha unión. La mayoría de ellos fueron en busca de trabajo pero una minoría de fanáticos ha radicalizado a los musulmanes que habían llegado a Europa con anterioridad. En Alemania, decenas de mujeres alemanas fueron agredidas sexualmente por hombres procedentes de países de mayoría islámica. Según un informe del Buró Federal de Investigaciones, una integrante del servicio femenino que apoya la operación 'Allies Welcome' fue agredida recientemente en los Estados Unidos por un grupo de refugiados afganos que se encuentran alojados en Fort Bliss.
Para entender la llamada invasión silenciosa es importante tener en cuenta los acontecimientos que están teniendo lugar en estos momentos en el Reino Unido. El alcalde de Londres - musulmán. EL alcalde de Birmingham - musulmán. EL alcalde de Leeds - musulmán. El alcalde de Blackburn - musulmán. El alcalde de Sheffield - musulmán. El alcalde de Oxford - musulmán. El alcalde de Lawton musulmán. El alcalde de Oldam-musulmán. El alcalde de los Rokdal-musulmán.
Todo esto fue logrado por solo 4 millones de musulmanes de los 66
Millones de habitantes que tiene Inglaterra: Hoy en día hay más de 3,000 mezquitas musulmanas en Inglaterra. Hay más de 130 cortes de sharía musulmanes. Hay más de 50 consejos musulmanes de sharía. El 78 por ciento de las mujeres musulmanas y el 63 por ciento de los hombres musulmanes no trabajan. Todos son apoyados por el estado + vivienda gratuita. Las familias musulmanas con un promedio de 6-8 niños, apoyadas por el estado, reciben alojamiento gratis. ¡Ahora todas las escuelas en el Reino Unido deben dar una lección sobre el Islam! Si estas estadísticas no les quitan el sueño a quienes las lean esos individuos están viviendo en otra galaxia.
Lamentablemente, el problema no está limitado a Inglaterra. Francia tiene  5 millones de musulmanes, Inglaterra y Alemania  3 millones cada uno, España alrededor de 2 millones, y Estados Unidos aproximadamente 3 millones sin contar los más de 100,000 a los que Biden se propone mantener con nuestro dinero. Como lo han demostrado ellos mismos, estos recién llegados actúan solapadamente y algunos aparentan ser pacíficos mientras se están anidando, pero cuando logran mayorías imponen sus leyes, se vuelven violentos y se apropian de su nuevo país.  
Irónicamente, el más improbable de los maestros nos ha dado una lección de soberanía. Tal es la anécdota, real o imaginaria, del intercambio entre Vladimir Putin y Rey de Arabia Saudita. Antes de partir de regreso a su país, el Rey le dijo a Putin que quería comprar una gran parcela y edificar, con dinero totalmente árabe, una gran mezquita en la capital rusa. "No hay problema", le contestó el ruso, "pero con una condición: que autorice a que se construya también en su capital árabe una gran iglesia ortodoxa".
"No puede ser" dijo el árabe. "¿Por qué?" preguntó Putin. "Porque su religión no es la verdadera y no podemos dejar que se engañe al pueblo", dijo el árabe. "Yo pienso igual de su religión y sin embargo permitiría edificar su templo si hubiera correspondencia, así que hemos terminado el tema", le ripostó el ruso.
Por otra parte, el 4 de agosto de 2013, Vladimir Putin se dirigió al parlamento de su país con este discurso acerca de las tensiones con las minorías étnicas: "En Rusia vivid como rusos! Cualquier minoría, de cualquier parte, que quiera vivir en Rusia, trabajar y comer en Rusia, debe hablar ruso y debe respetar las leyes rusas. Si ellos prefieren la Ley Sharia y vivir una vida de musulmanes les aconsejamos que se vayan a aquellos lugares donde esa sea la ley del Estado...Rusia no necesita minorías musulmanas, esas minorías necesitan a Rusia y no les garantizamos privilegios especiales ni tratamos de cambiar nuestras leyes adaptándolas a sus deseos. No importa lo alto que exclamen "discriminación", no toleraremos faltas de respeto hacia nuestra cultura rusa. Si queremos sobrevivir como nación, debemos aprender mucho de los suicidios de América, Inglaterra, Holanda, Francia y otros países."
Más adelante Putin agregó: "Los musulmanes están venciendo en esos países y no lo lograrán en Rusia. Las tradiciones y costumbres rusas no son compatibles con la falta de cultura y formas primitivas de la Ley Sharia y de los musulmanes. Cuando este honorable cuerpo legislativo piense crear nuevas leyes, deberá tener en mente primero el interés nacional ruso, observando que las minorías musulmanas no son rusas." Los miembros del Parlamento Ruso, puestos en pie, ovacionaron a Putin durante cinco minutos.
En conclusión, si tomamos en cuenta que 1,800 millones de los 7,000 millones de habitantes del mundo militan en alguna secta de la religión islámica no tenemos que ser genios matemáticos para ver que casi uno de cada cuatro habitantes del planeta están convencidos de que "Alá es Grande" y es el único que habla con Dios. Quienes no creemos que ese "Alá es Grande" somos unos "infieles" que merecemos el exterminio. Luego, nuestra disyuntiva está bien clara y no es otra que entre la compasión y el suicidio. La compasión de darles refugio a los musulmanes en nuestra sociedad cristiana y el suicidio de ignorar el peligro que representan los musulmanes para nuestra sociedad cristiana, tal como les ocurrió en el Siglo II a los cristianos de Afganistán.