El teniente general Emilio Pérez Alamán atesora una brillante trayectoria militar, fue premiado con la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y condecorado con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco. Lo entrevistamos en exclusiva para ECDE para que nos haga una valoración del reciente manifiesto que han firmado una buena parte de altos mandos del Ejército español así como militares de todas las graduaciones y al que se van adhiriendo cada vez más apoyos.

¿Por qué decidieron hacer el manifiesto y qué importancia tiene el mismo en este momento histórico?

Después de hacerse públicas las cartas de las Promociones XIX Y XXIII de los Ejércitos del Aire y Tierra respectivamente, algunos en mi Promoción (XXI del ET), que compartimos las inquietudes que contemplan dichas misivas, pensamos en hacer algo similar. Pero analizando que la Unión Europea poco podría apoyar a la situación interna de España y que S.M. El Rey es perfecto conocedor de la misma, rectificamos la intención inicial por la de hacer pública nuestra inquietud, a través de un medio de comunicación, de mantener presente los riesgos a que se está exponiendo la Unidad de nuestra Patria y su Orden Constitucional, abriendo además a todos los veteranos retirados de las Fuerzas Armadas la opción de expresar su opinión sobre esta delicada situación.

Un Manifiesto perfectamente lícito y necesario, firme en el fondo y muy equilibrado en las formas.

La necesidad ya la he contestado antes. Aunque la situación no se ha presentado de golpe, pues viene fraguándose como mínimo desde el terrible atentado del 11-M de 2004, es harto conocida la deriva en que ha puesto a España el actual Gobierno de coalición y los socios que le apoyan. El hecho de que la Declaración haya sido expuesta y respaldada por militares de todas las graduaciones, del soldado al General en situación de retirados y por tanto libres de expresar su opinión incluso en asuntos políticos, la hace tan lícita como las muchas manifestaciones realizadas por otros compatriotas que sienten la existencia de los riesgos a los que nos está conduciendo la mencionada deriva.

Por supuesto de nuestra formación y deseos de lo mejor para España y los españoles, nadie puede esperar que nos expresemos ni con exabruptos ni deseos de violencia. Máxime porque muchos conocemos de cerca lo que ello supone.

Un manifiesto que es de esperar y desear de que S.M. El Rey lo considere en la trascendencia que tiene.

Ya he dicho antes que decidimos no seguir ese camino por considerar que S.M. Tiene todos los medios para conocer mejor que nosotros la situación y por nuestro respeto y lealtad a su cometido constitucional. Además de que dicho paso sería aprovechado, como así ha sido en el caso de las cartas de las Promociones, para dar argumentos contra el mensaje y desviando la atención hacia el destinatario.

¿Cómo van las adhesiones y cómo valoran la repercusión que ha tenido en la opinión pública?

La respuesta inmediata de nuestros compañeros ha sido amplia y continuada, de forma que el pequeño equipo encargado de centralizar las adhesiones hemos estado sobrepasados y a medida que se va difundiendo el documento y la finalidad del mismo, el contenido es aceptado en general sin reservas. Aunque a fuer de sincero he de señalar que también hubo quienes dudaron de su eficacia y otros opinaron que la declaración sería contraproducente. No somos una Institución monolítica ni gremial, pese a que algunos lo piensen. También hay conformes con la situación, cuestión a tener en cuenta por minoritarios que sean.

Respecto a la opinión pública ha tenido lo esperado, dada la división social que se ha provocado en nuestra querida España como la parte más negativa de la trifulca política. Un sector muy contento y los de enfrente tirando todo lo que tienen a mano y pidiendo cabezas, mezclando nuestro razonamiento argumentado con chats infumables.

Ustedes están retirados pero siguen leales a España y es necesario este servicio y que Vds. sean una referencia para nuevas generaciones de militares.

El compromiso adquirido por el soldado lo es de por vida y pese a los cambios de todo tipo que impone la evolución creo que hay valores y principios que son inmutables. Si el Nuevo Orden Mundial, el cambio climático o las leyes de genero...etc. hacen mutables esos valores habremos llegado al planeta de los simios o de los robots de inteligencia artificial sobre lo que me considero incapaz de opinar.

Hoy por hoy el veterano es siempre una referencia para el joven soldado, que debe seguir los ejemplos buenos y mejorar lo malo que les dejamos. Pero siempre han de prevalecer contra viento y marea el amor a la Patria y su compromiso de defensa de sus compatriotas, recordando que luchará hasta el final no por que odie al enemigo, sino por que ama a los que están en su retaguardia.