Concluía la primer parte de este escrito con la afirmación: “Pedro Sánchez ha venido para quedarse…”, como Fidel,  Chaves, o Maduro. Pero hay algo peor que ese “deseo/voluntad tozuda” del “Dr. Cumfraude”: la indiferencia absoluta del pueblo español ante esa terrible realidad;  “realidad letal”  pues correrá la sangre y habrá muchos muertos.

El divinizado “Pueblo”, indudable víctima de la “Fe democrática”, está narcotizado y no se entera de nada. Vive dopado por los omnipotentes medios de comunicación al servicio de la Sinagoga de Satanás. 

Llegar a 93 años tiene muchas ventajas  como ver realizado lo anunciado sesenta años antes. No soy,  ni me he tenido nunca por un genio, pero ser huérfano  a los seis años, aguza mucho el “espíritu de observación”  Acerté cuando,  me cansé de explicar a los cubanos  mi tesis: “La democracia –liberal partitocrática—es una autopista hacia las tiranía”. Hoy, la vemos cumplirse en EspañaYa no es tesis, sino dogma de Fe. Si quienes pueden (¡y no hacen nada, porque son tontos o cobardes) no cumplen con su misión urgentemente, Falconetti (siguiendo  las órdenes de la Sinagoga de Satanás) logrará liquidar todo instrumento de producción de riqueza, nos arruinará hasta lo increíble y, como hizo Fidel,  nos matará de hambre y esclavizará, apoyado y dirigido por el mismo Amo Universal que está destruyendo Venezuela, Nicaragua, y muy pronto toda Centro América, Perú, Chile, Colombia, Argentina… ¡Ser viejo es una delicia, pues proporciona placeres únicos! No me río de las desgracias del Mundo,  disfruto de sentirme leal servidor de la Verdad.

Mostraba también mi admiración por la cordura de los norteamericanos negándose a entregar las armas y proponía aprender de ellos, al recordar la primera cosa que hizo Fidel: los desarmó y  ahora ven, impotentes e inermes,  como los apalean con bates de beisbol y los matan impunemente a tiros en la calles. ¡

Eso  lo veremos pronto en España: sus “amodorrados” ciudadanos falsamente protegidos por sus Fuerzas Armadas, (mientras las vemos morir defendiendo intereses extranjeros, pero no a los españoles frente a sus traidores). A los Jefes militares de nuestros Ejércitos parece interesarles, únicamente,  una de sus obligaciones –“obedecer”—olvidando las otras,  como “preservar la sagrada “Unidad, Grandeza y Libertad” de la Patria. Lamento mi idea equivocada sobre nuestros militares: los tenía por inteligentes, enteros, y valientes y llevo exactamente cuarenta años comprobando mi error. A partir de 1981, solo tengo noticias de un militar,  como los suponía yo, y ese militar tiene un nombre inolvidable: ¡Antonio Tejero!

Esto nos enseña algo de importancia suma: Debemos irnos preparando “para los paseos al amanecer” a manos de  quienes nos gobiernan, dentro de algunos meses. Recuerden: son los mismos asesinos de la “zona roja” de los años 1936 a 1939 –ellos se precian de ello--, Hablo con conocimiento de causa, viví catorce meses bajo su “terror”, --esa su sombra de compañía inseparable.

“Tener trabajo” es la primera preocupación de los españoles en el día de hoy, sin embargo, este viejo “con experiencia”,  pondría como primera preocupación obligatoria,  el  armarse hasta los dientes para defender la propia vida y la de los suyos. Sobre todo si crees en Dios y en España.

No olvides la primera orden de la  Sinagoga de Satanás a sus Logias gobernantes en nuestra Patria -- desde el 22 de noviembre de 1975, mediante a esa “Democracia que nos dimos todos” --y que yo voté ¡NO!-- que fue está: “Desarmad al Somatén, a los miembros de la “Guardia de Franco”, a los españoles que amen a su patria.”

Y, a continuación, dos relatos de familia, respuestas ilustrativas a la pregunta: “ARMAS, ¿PARA QUÉ?...

Un  día de julio de 1936, en Porrera,  pueblo del Priorato (Tarragona) unos milicianos, llaman a la puerta y se llevan a D. Juan Estrada. Su esposa le quiere dar una camiseta, pero no lo consienten, no le va a hacer falta… Lo llevan al Ayuntamiento con otros cuatro (dos ricos carlistas, padre e hijo –terratenientes--, el farmacéutico y otro más) cinco condenados a morir sin juicio alguno, como hacen los canallas marxistas.  Allí están unos miembros  de la FAI,  cuyas familias han recibido el cariño, alimentos y ayuda  de la esposa de Juan; ellos se lo llevan y lo esconden en el propio ayuntamiento. Los milicianos optan por irse con los cuatro restantes. En una curva de la carretera de montaña --que conocen palmo a palmo--,  los cuatro saltan del camión… los persiguen y allí mismo los asesinan. Los de la FAI, por la noche,  llevan a Juan a su pueblo, Benifallet, en la ribera del Ebro. (Si hubieran estado armados el suegro de Juan y un sobrino de dieciséis años y “preparados”,  hubiera podido cambiar la cosa).

Al acabar la guerra,  los asesinos fueron ajusticiados. Pero Porrera es un pueblo de izquierdas y muchos habían huido a Francia – fue el único pueblo de Tarragona que votó a un alcalde comunista en las primeras elecciones —. Pero como ninguno tenía delito de sangre, Juan,  los avaló a todos y volvieron del exilio. El Jefe de los comunistas, en el sepelio, proclamo en alta voz: “Yo era amigo de Juan”. Veintitrés años después, sería mi suegro. (Recién llegado de Cuba le compré casa y fincas. Vivieron y murieron en nuestra casa pairal que era la suya.

Otra. A 612 Km de Porrera (por carretera) se encuentra Perales de Campos (Palencia), donde  el 18 de julio de 1936. Paulino Antolín, con 22 años --jonsista y falangista,  desde hacía cuatro o cinco años--  le dice a su madre: “Las ‘nías’ están en la era a punto de trilla,  pero con el primo Pío,  nos vamos voluntarios  al frente.  Los dos dieron su vida voluntariamente por “Dios y por España”- Paulino --hermano menor de mi madre-, moría en el frente de Teruel, intentando rescatar una ametralladora, el día que cumplía 24 años, en la noche más fría y nevada,  a menos de 15º bajo cero (1 de enero de 1938). ¡Para eso sirven la armas: para recuperar la Libertad de España!